Jalisco
Falsa alarma en aeropuerto tapatío causa estragos a la vialidad
En las inmediaciones del aeropuerto tapatío se registró un patrullaje aéreo
GUADALAJARA, JALISCO (05/FEB/2011).- La falsa alarma de un supuesto coche cargado con explosivos generó una intensa carga vehicular en la carretera a Chapala, luego de que una llamada anónima alertó a las autoridades de la presencia de un supuesto choche bomba en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Guadalajara Miguel Hidalgo.
Los hechos se registraron sobre la carretera Guadalajara–Chapala, aproximadamente 150 metros antes del ingreso a las terminales aéreas, donde fue encontrada una camioneta tipo Cherokee, en color blanco, de modelo atrasado, la cual era remolcada por otra camioneta tipo pick up, de la marca Chevrolet S–10, también de modelo atrasado.
En el lugar, el conductor de la Cherokee, de nombre Luis Mireles, sufrió una descompostura, lo que provocó que fuera a pedir ayuda, por lo que un compadre suyo, de nombre Carlos Castellanos –conductor de la camioneta tipo pick up– fue a auxiliarlo, pero al momento de llegar al sitio donde estaba el automotor descompuesto ya los esperaban elementos de la Policía Federal (PF) y del Ejército mexicano, quienes tras inspeccionar el vehículo, junto con policías estatales y bomberos de Tlajomulco de Zúñiga, descartaron que en cualquiera de los dos vehículos hubiera explosivos.
Al no encontrar nada sospechoso, las autoridades en mención se retiraron del lugar, sin embargo, otro grupo de agentes, quienes dijeron pertenecer a la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), arribaron al sitio sin uniforme para llevarse detenido al conductor de la camioneta Cherokee, Luis Mireles.
En las inmediaciones del aeropuerto tapatío se registró un patrullaje aéreo, realizado por el helicóptero de la Policía Municipal de Guadalajara.
Debido a la movilización, sobre la carretera a Chapala se generó un gran caos vehicular de más de cuatro kilómetros, por un lapso de dos horas.
Los hechos se registraron sobre la carretera Guadalajara–Chapala, aproximadamente 150 metros antes del ingreso a las terminales aéreas, donde fue encontrada una camioneta tipo Cherokee, en color blanco, de modelo atrasado, la cual era remolcada por otra camioneta tipo pick up, de la marca Chevrolet S–10, también de modelo atrasado.
En el lugar, el conductor de la Cherokee, de nombre Luis Mireles, sufrió una descompostura, lo que provocó que fuera a pedir ayuda, por lo que un compadre suyo, de nombre Carlos Castellanos –conductor de la camioneta tipo pick up– fue a auxiliarlo, pero al momento de llegar al sitio donde estaba el automotor descompuesto ya los esperaban elementos de la Policía Federal (PF) y del Ejército mexicano, quienes tras inspeccionar el vehículo, junto con policías estatales y bomberos de Tlajomulco de Zúñiga, descartaron que en cualquiera de los dos vehículos hubiera explosivos.
Al no encontrar nada sospechoso, las autoridades en mención se retiraron del lugar, sin embargo, otro grupo de agentes, quienes dijeron pertenecer a la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), arribaron al sitio sin uniforme para llevarse detenido al conductor de la camioneta Cherokee, Luis Mireles.
En las inmediaciones del aeropuerto tapatío se registró un patrullaje aéreo, realizado por el helicóptero de la Policía Municipal de Guadalajara.
Debido a la movilización, sobre la carretera a Chapala se generó un gran caos vehicular de más de cuatro kilómetros, por un lapso de dos horas.