Jalisco
Evalúan estado de salud a caballos de calandrias
Un diagnóstico realizado por el Ayuntamiento tapatío y la UdeG revela que 80% está en buenas condiciones
GUADALAJARA, JALISCO (05/JUL/2012).- El Centro de Control Animal Municipal tapatío y la División de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Guadalajara, comenzaron con la implementación de un programa que será permanente para la atención a la salud de los caballos que son utilizados en la conducción de calandrias en el Centro Histórico, y para los paseantes del Bosque Los Colomos.
Con la revisión que se hizo de los animales por parte de la División universitaria, se elaboró un diagnóstico pormenorizado sobre el estado de salud en que se encuentran los equinos de estos lugares, y el cual fue expuesto por el doctor Rubén Anguiano Estrella.
En el Centro Histórico 80% está en muy buenas condiciones de salud, 10% está en un nivel aceptable, 5% tiene problemas crónicos como cojeras permanentes y 5% debe cambiarse por su edad o por presentar enfermedades crónico-degenerativas en un estado muy avanzado.
En el Bosque Los Colomos, por su parte, los caballos presentan una salud más demeritada que en el primer cuadro de la ciudad: ahí sólo 60% se encuentra bien, 20% está regular y 20% está muy mal.
Se le preguntó al especialista si había encontrado indicios de maltrato a los caballos de las calandrias, respondió que no, pero advirtió que “el maltrato se ve en caballos que están subalimentados”, 5% se encuentra en esta condición, por lo que también se orientará para que tengan una alimentación adecuada.
La misma problemática se presenta con los animales del Bosque Los Colomos, pues, al ser utilizados para que sean montados por paseantes primerizos, explica el doctor, se mantienen con un peso muy bajo para evitar riesgos, no obstante, clarificó que ello es posible a través de dietas adecuadas que no llevan a una falta de alimento para el caballo ni a que pase hambre.
Como parte de la estrategia, ayer por la mañana el especialista veterinario brindó un curso de capacitación a 34 conductores de las calandrias del Centro Histórico, para enseñarles cómo atender a los animales cuando tienen heridas sangrantes, cuando son atropellados o cuando presentan enfermedades, entre otros supuestos.
La División universitaria también prestará servicios hospitalarios y quirúrgicos cuando así se requiera. Toda esta revisión a la salud de los caballos nace de la entrada en vigor el 10 de octubre de 2011 del Reglamento Sanitario de Control y Protección a los Animales de Guadalajara que, entre otras cosas, incrementó la regulación sobre la actividad de las calandrias en el Centro Histórico para evitar el maltrato de los equinos.
Ahora los conductores de calandrias deberán tramitar anualmente una licencia para desarrollar su actividad, y entre los requisitos de ésta figura que el caballo se encuentre sano. Antes de emitir las primeras licencias, explica el director del Centro de Control Animal Municipal, Guillermo Korkowski Sivilla, se hará una certificación del estado de salud que guardan los caballos de las calandrias (con el diagnóstico), y se capacitará a los conductores para que la sepan mantener en un nivel adecuado.
En el Centro Histórico hay 56 calandrias en funcionamiento y, por lo tanto, 112 caballos que forman parte de la actividad, hasta ahora se han diagnosticado a 89 de estos animales, pero en breve se cubrirá la totalidad. En el Bosque Los Colomos hay 120.
Juan José Anzures, secretario adjunto de la Unión de Conductores de Carruajes de Alquiler (el sindicato de los “calandrieros”), explicó que los 56 operadores de estos vehículos forman parte del gremio, y que éste, a su vez, está adherido a la Confederación de Trabajadores de México (CTM), con su “gran líder”, Rafael Yerena Zambrano. De hecho, este año cumplen 100 años de formar parte de la CTM.
Anzures hizo ver que se ha reducido la cantidad de usuarios de las calandrias, pero se mostró satisfecho con la coordinación que han logrado con las autoridades, tanto la del municipio como la Secretaría de Vialidad, que no les ha impuesto ninguna zona restringida para ingresar con sus vehículos.
“Esta tradición es muy sufrida”, dijo el representante de los “calandrieros”, quien también destacó la labor del doctor Anguiano Estrella, por su “capacidad científica”, tanta, dijo, que lo lleva al terreno de lo “sobrenatural”.
EL DATO
Padecimiento más común
La enfermedad que más se encontró entre los caballos de las calandrias es la tendovaginitis, que causa la inflamación de las extremidades del animal, pero que no causa dolor.
Sólo un caballo de las calandrias fue diagnosticado con una enfermedad de tipo infeccioso, que no se puede transmitir a humanos; ya se tomaron medidas sanitarias.
Con la revisión que se hizo de los animales por parte de la División universitaria, se elaboró un diagnóstico pormenorizado sobre el estado de salud en que se encuentran los equinos de estos lugares, y el cual fue expuesto por el doctor Rubén Anguiano Estrella.
En el Centro Histórico 80% está en muy buenas condiciones de salud, 10% está en un nivel aceptable, 5% tiene problemas crónicos como cojeras permanentes y 5% debe cambiarse por su edad o por presentar enfermedades crónico-degenerativas en un estado muy avanzado.
En el Bosque Los Colomos, por su parte, los caballos presentan una salud más demeritada que en el primer cuadro de la ciudad: ahí sólo 60% se encuentra bien, 20% está regular y 20% está muy mal.
Se le preguntó al especialista si había encontrado indicios de maltrato a los caballos de las calandrias, respondió que no, pero advirtió que “el maltrato se ve en caballos que están subalimentados”, 5% se encuentra en esta condición, por lo que también se orientará para que tengan una alimentación adecuada.
La misma problemática se presenta con los animales del Bosque Los Colomos, pues, al ser utilizados para que sean montados por paseantes primerizos, explica el doctor, se mantienen con un peso muy bajo para evitar riesgos, no obstante, clarificó que ello es posible a través de dietas adecuadas que no llevan a una falta de alimento para el caballo ni a que pase hambre.
Como parte de la estrategia, ayer por la mañana el especialista veterinario brindó un curso de capacitación a 34 conductores de las calandrias del Centro Histórico, para enseñarles cómo atender a los animales cuando tienen heridas sangrantes, cuando son atropellados o cuando presentan enfermedades, entre otros supuestos.
La División universitaria también prestará servicios hospitalarios y quirúrgicos cuando así se requiera. Toda esta revisión a la salud de los caballos nace de la entrada en vigor el 10 de octubre de 2011 del Reglamento Sanitario de Control y Protección a los Animales de Guadalajara que, entre otras cosas, incrementó la regulación sobre la actividad de las calandrias en el Centro Histórico para evitar el maltrato de los equinos.
Ahora los conductores de calandrias deberán tramitar anualmente una licencia para desarrollar su actividad, y entre los requisitos de ésta figura que el caballo se encuentre sano. Antes de emitir las primeras licencias, explica el director del Centro de Control Animal Municipal, Guillermo Korkowski Sivilla, se hará una certificación del estado de salud que guardan los caballos de las calandrias (con el diagnóstico), y se capacitará a los conductores para que la sepan mantener en un nivel adecuado.
En el Centro Histórico hay 56 calandrias en funcionamiento y, por lo tanto, 112 caballos que forman parte de la actividad, hasta ahora se han diagnosticado a 89 de estos animales, pero en breve se cubrirá la totalidad. En el Bosque Los Colomos hay 120.
Juan José Anzures, secretario adjunto de la Unión de Conductores de Carruajes de Alquiler (el sindicato de los “calandrieros”), explicó que los 56 operadores de estos vehículos forman parte del gremio, y que éste, a su vez, está adherido a la Confederación de Trabajadores de México (CTM), con su “gran líder”, Rafael Yerena Zambrano. De hecho, este año cumplen 100 años de formar parte de la CTM.
Anzures hizo ver que se ha reducido la cantidad de usuarios de las calandrias, pero se mostró satisfecho con la coordinación que han logrado con las autoridades, tanto la del municipio como la Secretaría de Vialidad, que no les ha impuesto ninguna zona restringida para ingresar con sus vehículos.
“Esta tradición es muy sufrida”, dijo el representante de los “calandrieros”, quien también destacó la labor del doctor Anguiano Estrella, por su “capacidad científica”, tanta, dijo, que lo lleva al terreno de lo “sobrenatural”.
EL DATO
Padecimiento más común
La enfermedad que más se encontró entre los caballos de las calandrias es la tendovaginitis, que causa la inflamación de las extremidades del animal, pero que no causa dolor.
Sólo un caballo de las calandrias fue diagnosticado con una enfermedad de tipo infeccioso, que no se puede transmitir a humanos; ya se tomaron medidas sanitarias.