Jalisco
Escapan tras volcar y ver muerto a su amigo
Cuatro personas que presumiblemente viajaban a exceso de velocidad en una camioneta, sufrieron de una volcadura
GUADALAJARA, JALISCO.- Cuatro personas que presumiblemente viajaban a exceso de velocidad en una camioneta, sufrieron de una
volcadura cuando se desplazaban sobre la avenida López Mateos. Tras el percance, dos de sus abordantes (que sufrieron de lesiones menores) abandonaron a sus acompañantes cuando se dieron cuenta que uno de ellos había fallecido.
El accidente ocurrió a eso de las 23:40 horas del miércoles, a la altura de la colonia El Campanario, en Zapopan.
El finado, que al parecer trabajaba para la Comisión Federal de Electricidad ( CFE), fue identificado oficialmente como Héctor Esteban Manzano Ramos, de 31 años.
Testigos presenciales refirieron que la camioneta Chevrolet Astro blanca, con las placas JFR-5809, en la cual circulaban, impactó el acotamiento de la Avenida, lo cual, aunado a la velocidad excesiva a la que se deplazaban, provocó que ésta volcara y, en consecuencia, el copiloto saliera expulsado por el vidrio lateral, muriendo de forma inmediata.
Tras el percance, tanto el conductor como otro de los acompañantes salieron de la unidad siniestrada y corrieron hacia una tienda de autoservicio. Luego de esto se perdieron de vista, escapando del lugar.
Otro de sus ocupantes, Benjamín Martínez Pérez, de 24 años, resultó con heridas de gravedad que requirieron su hospitalización, por lo que fue auxiliado por personal médico de la Cruz Verde Lás Águillas, quienes informaron que el hombre tenía serios golpes contusos.
El finado fue remitido al anfiteatro, donde se le practicó la autopsia legal, que reveló una contusión de tercer grado en cráneo, tórax y pélvis, como causas exactas de muerte.
Asesinan a sexagenario adentro de su casa
En el interior de su cuarto y al parecer por obra de un conocido, un hombre de 67 años que trabajaba reparando armas de fuego fue asesinado. Los hechos ocurrieron entrada la noche del miércoles en la colonia Las Juntitas, de Tlaquepaque.
Se trataba de Arturo López Zapata, quien vivía en la finca marcada con el número 18 de la calle Zaragoza; sus restos fueron localizados por personal de la División de Homicidios Intencionales en una de las habitaciones y con dos heridas de fuego del calibre .38 Súper.
En relación a los hechos, se dio a conocer que tanto la víctima como su esposa se encontraban en el interior de su casa (cuya puerta de acceso se encontraba abierta), cuando dos individuos entraron al domicilio.
Al invadir la morada, uno de los hombres sacó una pistola y, sin más, detonó en dos ocasiones contra el armero. Las balas se impactaron en su tórax y el anciano perdió la vida de forma inmediata.
Al escuchar los disparos, la mujer corrió hacia la habitación en que se hallaba su marido, sólo para constatar que la agresión fue dirigida a él; al buscar a los causantes, notó que éstos ya habían escapado del lugar.
Las primeras investigaciones revelaron que uno de los homicidas le vendía garrafones con agua al finado para que éste a su vez los vendiera, además de que llegaron a realizar transacciones de compra y venta de armas.
Los agentes investigadores aseguraron tres casquillos percutidos del referido calibre en el lugar. En el sitio se encontraron varias armas de fuego, entre ellas un rifle calibre .22, que estaba sobre una mesa.
El médico forense que practicó la necropsia informó que la causa fue herida producida por proyectil de arma de fuego penetrante de tórax y abdomen.
El accidente ocurrió a eso de las 23:40 horas del miércoles, a la altura de la colonia El Campanario, en Zapopan.
El finado, que al parecer trabajaba para la Comisión Federal de Electricidad ( CFE), fue identificado oficialmente como Héctor Esteban Manzano Ramos, de 31 años.
Testigos presenciales refirieron que la camioneta Chevrolet Astro blanca, con las placas JFR-5809, en la cual circulaban, impactó el acotamiento de la Avenida, lo cual, aunado a la velocidad excesiva a la que se deplazaban, provocó que ésta volcara y, en consecuencia, el copiloto saliera expulsado por el vidrio lateral, muriendo de forma inmediata.
Tras el percance, tanto el conductor como otro de los acompañantes salieron de la unidad siniestrada y corrieron hacia una tienda de autoservicio. Luego de esto se perdieron de vista, escapando del lugar.
Otro de sus ocupantes, Benjamín Martínez Pérez, de 24 años, resultó con heridas de gravedad que requirieron su hospitalización, por lo que fue auxiliado por personal médico de la Cruz Verde Lás Águillas, quienes informaron que el hombre tenía serios golpes contusos.
El finado fue remitido al anfiteatro, donde se le practicó la autopsia legal, que reveló una contusión de tercer grado en cráneo, tórax y pélvis, como causas exactas de muerte.
Asesinan a sexagenario adentro de su casa
En el interior de su cuarto y al parecer por obra de un conocido, un hombre de 67 años que trabajaba reparando armas de fuego fue asesinado. Los hechos ocurrieron entrada la noche del miércoles en la colonia Las Juntitas, de Tlaquepaque.
Se trataba de Arturo López Zapata, quien vivía en la finca marcada con el número 18 de la calle Zaragoza; sus restos fueron localizados por personal de la División de Homicidios Intencionales en una de las habitaciones y con dos heridas de fuego del calibre .38 Súper.
En relación a los hechos, se dio a conocer que tanto la víctima como su esposa se encontraban en el interior de su casa (cuya puerta de acceso se encontraba abierta), cuando dos individuos entraron al domicilio.
Al invadir la morada, uno de los hombres sacó una pistola y, sin más, detonó en dos ocasiones contra el armero. Las balas se impactaron en su tórax y el anciano perdió la vida de forma inmediata.
Al escuchar los disparos, la mujer corrió hacia la habitación en que se hallaba su marido, sólo para constatar que la agresión fue dirigida a él; al buscar a los causantes, notó que éstos ya habían escapado del lugar.
Las primeras investigaciones revelaron que uno de los homicidas le vendía garrafones con agua al finado para que éste a su vez los vendiera, además de que llegaron a realizar transacciones de compra y venta de armas.
Los agentes investigadores aseguraron tres casquillos percutidos del referido calibre en el lugar. En el sitio se encontraron varias armas de fuego, entre ellas un rifle calibre .22, que estaba sobre una mesa.
El médico forense que practicó la necropsia informó que la causa fue herida producida por proyectil de arma de fuego penetrante de tórax y abdomen.