Jalisco
Entre elogios, Aristóteles Sandoval se registra como precandidato del PRI
Ante un nutrido grupo de militantes y simpatizantes, el alcalde de Guadalajara con licencia envía mensaje de apoyo a Enrique Peña Nieto
GUADALAJARA, JALISCO (15/ENE/2012).- Al sonido de la tambora, cientos de priistas se instalaron en la Calzada El Campesino con banderillas de la CROC o la CROM, vestidos con playeras rojas o verdes, y gritaban consignas de apoyo para Aristóteles Sandoval.
El alcalde de Guadalajara con licencia llegó aproximadamente a las 13:00 horas a la sede del PRI Jalisco, acompañado de líderes tricolores como Ramiro Hernández, Miguel Castro y Arturo Zamora, quienes también pelearon por la candidatura al Gobierno del Estado, antes de que el Comité Ejecutivo Nacional designara a Aristóteles Sandoval como el candidato de “unidad”.
Al interior de la finca del PRI no cabía ni un alfiler más, de manera que los escoltas tuvieron que abrir paso entre los militantes, que gritaban a su ahora “líder”.
Aristóteles Sandoval entregó los documentos necesarios para registrarse como precandidato a Gobernador de Jalisco ante la Comisión Estatal de Procesos Internos, y luego salió a la parte trasera de la finca, donde se subió al podio acompañado de todos los representantes del partido habidos y por haber: desde figuras como Guillermo Cosío Vidaurri y Carlos Rivera Aceves, hasta los líderes de las juventudes priistas.
El área de prensa, a la cuál era prácticamente imposible llegar por la cantidad de personas que rodeaban ese punto, decenas de militantes comenzaron a subirse para desde ahí gritar “papucho”, “papito”, “estamos contigo”, “te amo, Aristóteles”, y gritos por el estilo que interrumpieron una y otra vez el discurso del candidato de “unidad”.
Para la “fiesta” contrataron hombres con zancos y músicos de tambora, y repartieron matracas para “ambientar” el evento.
Aristóteles Sandoval comenzó un discurso que parecía haber ensayado varias veces antes del evento. Su tono de voz bajaba y subía dependiendo el tema. Hubo un punto en el que, al hablar de los pobres, bajó la voz y la pausó casi al ritmo de alguien que contiene las lágrimas. Y así, con la expresión corporal “adecuada” para un priista que quiere ser gobernador, dijo que le mandaba decir a Enrique Peña Nieto que en Jalisco tiene a un gran ejército que lo ayudará a recuperar la Presidencia de México para el PRI, porque “somos miles los que tenemos la esperanza de ver un cambio, de regresar a los valores fundacionales de este país, del movimiento independentista, de recordar a Morelos con los sentimientos de la Nación... porque aquí somos juaristas”, alzó el tono de voz y de inmediato todos aplaudieron.
Habló de la reforma del Poder Legislativo, de las personas con discapacidad, del presupuesto, de los que “menos tienen”, de la deuda y de que el país sí tenía rumbo cuando estaba en manos del PRI. E insistió en que el que gana no es el que aparece arriba en las encuestas, sino el trabajo, la lucha colonia por colonia, municipio por municipio... “y quiero que sepan que éste es el día más importante de mi vida (...) Con Peña Nieto, ganaremos la Presidencia”, remató, y una mujer de alrededor de 55 años de edad, con el cabello pintado de rubio y el rostro cubierto de maquillaje, volvió a gritar “adiós chulote”.
Y así, todos comenzaron a despedirse y en las bocinas comenzó a sonar una especie de cumbia para llamar a votar por Peña Nieto.
PARA SABER
Desayuno con aspirantes
Antes de arribar a la sede del PRI Jalisco para su registro oficial como precandidato de ese partido a la gubernatura del Estado, Aristóteles Sandoval desayunó con quienes en su momento también fueran aspirantes, como el senador Ramiro Hernández, el diputado federal Arturo Zamora y el alcalde de Tlaquepaque Miguel Castro Reynoso.
FRASE
"Las encuestas no ganan elecciones, nuestro trabajo, nuestra lucha en la colonia, en el municipio, en el distrito, sí va a ganar elecciones "
Aristóteles Sandoval,
precandidato del PRI a la gubernatura.
El alcalde de Guadalajara con licencia llegó aproximadamente a las 13:00 horas a la sede del PRI Jalisco, acompañado de líderes tricolores como Ramiro Hernández, Miguel Castro y Arturo Zamora, quienes también pelearon por la candidatura al Gobierno del Estado, antes de que el Comité Ejecutivo Nacional designara a Aristóteles Sandoval como el candidato de “unidad”.
Al interior de la finca del PRI no cabía ni un alfiler más, de manera que los escoltas tuvieron que abrir paso entre los militantes, que gritaban a su ahora “líder”.
Aristóteles Sandoval entregó los documentos necesarios para registrarse como precandidato a Gobernador de Jalisco ante la Comisión Estatal de Procesos Internos, y luego salió a la parte trasera de la finca, donde se subió al podio acompañado de todos los representantes del partido habidos y por haber: desde figuras como Guillermo Cosío Vidaurri y Carlos Rivera Aceves, hasta los líderes de las juventudes priistas.
El área de prensa, a la cuál era prácticamente imposible llegar por la cantidad de personas que rodeaban ese punto, decenas de militantes comenzaron a subirse para desde ahí gritar “papucho”, “papito”, “estamos contigo”, “te amo, Aristóteles”, y gritos por el estilo que interrumpieron una y otra vez el discurso del candidato de “unidad”.
Para la “fiesta” contrataron hombres con zancos y músicos de tambora, y repartieron matracas para “ambientar” el evento.
Aristóteles Sandoval comenzó un discurso que parecía haber ensayado varias veces antes del evento. Su tono de voz bajaba y subía dependiendo el tema. Hubo un punto en el que, al hablar de los pobres, bajó la voz y la pausó casi al ritmo de alguien que contiene las lágrimas. Y así, con la expresión corporal “adecuada” para un priista que quiere ser gobernador, dijo que le mandaba decir a Enrique Peña Nieto que en Jalisco tiene a un gran ejército que lo ayudará a recuperar la Presidencia de México para el PRI, porque “somos miles los que tenemos la esperanza de ver un cambio, de regresar a los valores fundacionales de este país, del movimiento independentista, de recordar a Morelos con los sentimientos de la Nación... porque aquí somos juaristas”, alzó el tono de voz y de inmediato todos aplaudieron.
Habló de la reforma del Poder Legislativo, de las personas con discapacidad, del presupuesto, de los que “menos tienen”, de la deuda y de que el país sí tenía rumbo cuando estaba en manos del PRI. E insistió en que el que gana no es el que aparece arriba en las encuestas, sino el trabajo, la lucha colonia por colonia, municipio por municipio... “y quiero que sepan que éste es el día más importante de mi vida (...) Con Peña Nieto, ganaremos la Presidencia”, remató, y una mujer de alrededor de 55 años de edad, con el cabello pintado de rubio y el rostro cubierto de maquillaje, volvió a gritar “adiós chulote”.
Y así, todos comenzaron a despedirse y en las bocinas comenzó a sonar una especie de cumbia para llamar a votar por Peña Nieto.
PARA SABER
Desayuno con aspirantes
Antes de arribar a la sede del PRI Jalisco para su registro oficial como precandidato de ese partido a la gubernatura del Estado, Aristóteles Sandoval desayunó con quienes en su momento también fueran aspirantes, como el senador Ramiro Hernández, el diputado federal Arturo Zamora y el alcalde de Tlaquepaque Miguel Castro Reynoso.
FRASE
"Las encuestas no ganan elecciones, nuestro trabajo, nuestra lucha en la colonia, en el municipio, en el distrito, sí va a ganar elecciones "
Aristóteles Sandoval,
precandidato del PRI a la gubernatura.