Jalisco
Engordan nóminas municipales
Mientras los burócratas festejan su día y los ayuntamientos metropolitanos intentan reponerse de la crisis económica, la ciudadanía identifica servicios deficientes
GUADALAJARA, JALISCO.- Los ayuntamientos de la Zona Metropolitana de Guadalajara se han caracterizado en los últimos años, sin ninguna excepción, por incrementar el número de personas que trabajan en el servicio público. Las nóminas municipales han “engordado” considerablemente y hay casos que son notorios:
Zapopan y
Tonalá.
Este día se conmemora en el Estado el Día del Servido Público, más conocido popularmente como el “Día del Burócrata”. Esto da pie a que la mayoría de las dependencias públicas permanezcan cerradas. Y mientras los burócratas aprovechan su “puente” y los dirigentes sindicales desayunarán con el gobernador Emilio González Márquez en el marco de sus festejos, la ciudadanía, entrevistada en una consulta hecha por este diario, identifica que el crecimiento de las nóminas en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco, no ha resultado en una mejoría en la prestación de servicios como recolección de basura, alumbrado o seguridad.
Los grandes porcentajes que se destinan al pago de nóminas en los diferentes municipios, ofrecen un contraste notable con en el hecho de que en los últimos meses de las administraciones municipales -los nuevos alcaldes entrarán en funciones el próximo 1 de enero de 2010-, se ha desatado una urgencia generalizada por la falta de fondos económicos, al grado que varios gobiernos municipales anuncian estar cerca de la “quiebra”.
A pesar de ello, no hay anuncios oficiales de recorte de personal. Sólo en algunos casos se han programas para dejar de renovar contrato a los empleados supernumerarios y de confianza, que también suman miles.
Histórica nómina en los ayuntamientos de la ZMG
Insólito crecimiento en el número de trabajadores han tenido en los últimos tres años los municipios de Zapopan, Guadalajara, Tonalá, Tlaquepaque y Tlajomulco, a la fecha suman 33 mil 740 entre todos, en cifras nunca antes registradas, sin contabilizar los empleados que cobran por contrato y por honorarios.
Pesada carga de gasto corriente habrán de recibir las próximas administraciones municipales, que a partir de enero enfrentarán el excesivo gasto de servicios personales y todas las erogaciones que ello conlleva.
“La burocracia es un problema en todos los niveles de Gobierno y crea inconformidad social, porque la sociedad desea gobernantes que hagan más y cuesten menos, pero la realidad es que cuestan más y hacen menos, por eso las críticas sociales”, señala Andrés Valdés Zepeda, analista en cuestiones políticas y públicas de la UdeG.
Más empleados menos habitantes
En los últimos 20 años las nóminas de empleados de algunos ayuntamientos se han incrementado casi en 100%, destacando la de Guadalajara, donde en 1988 laboraban seis mil 592 empleados por 12 mil 646 actualmente, según cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), faltando los empleados de confianza que cobran por honorarios.
El aumento de trabajadores se aceleró a pesar de que el número de habitantes disminuyó en la capital jalisciense. Según datos del INEGI, en 1980 había un millón 626 mil 152 habitantes y al 2005 contabilizaron un millón 600 mil 894.
En Zapopan, el incremento de empleados fue de más de 33% comparado con la administración inmediata anterior, llegando el gasto de servicios personales en el mes de abril del presente año (único disponible en el portal de transparencia) a 74 millones 14 mil 685.02 pesos mensuales, de un presupuesto de mil tres millones 278 mil 743 pesos; mientras que el gasto en servicios administrativos, como papelería, uniformes, material fotográfico, materiales y útiles de impresión, servicio telefónico, material y útiles de limpieza, alquiler de bienes muebles e inmuebles, entre otros, a 13 millones 124 mil 693.10 pesos.
“La democracia reclama profesionalismo, los gobernantes al estrenar cargo, también estrenan auto, mobiliario y no es necesario subir los impuestos, existe dinero, pero no se utiliza para obra pública”, señala Valdés Zepeda.
Falta continuidad
Fabiola Figueroa Neri, investigadora del CUCEA admite que el incremento de empleados en cada administración municipal se debe a que no existe un esquema de continuidad en las políticas públicas, en el que los empleados que logren buenos resultados en sus áreas, conserven su trabajo, si no que se desperdician los recursos humanos y cada tres años ocurre lo mismo, con nuevos empleados y desembolsos exorbitantes en liquidaciones.
“Urge una continuidad en las políticas públicas, una reflexión a fondo de las estructuras actuales y sobre todo, que los mandos operativos o intermedios se otorguen por concurso, por las capacidades y no por amiguismo”, enfatizó Figueroa Neri.
“Los integrantes de los partidos políticos se ponen de acuerdo para mejorar sus salarios, para obtener mejores vehículos, para meter a sus amigos a la nómina, no existen mecanismos de selección o se ponen a concurso para lograr las plazas o direcciones; se deben buscar funcionarios competentes, pero regularmente los que llegan a los puestos son los que anduvieron en campaña, los amigos de los candidatos o los amigos de los amigos”, dijo Valdés Zepeda.
En tiempos del ex presidente de Guadalajara Fernando Garza, durante su paso por la alcaldía llegó con 11 mil 900 empleados y se mantuvo el mismo número de trabajadores durante sus tres años de gobierno, al llegar al cargo 45% del presupuesto se iba a la nómina, mientras que cuando salió se redujo 5%, es decir, se asignaba 40% del presupuesto a la nómina.
Altos pagos por finiquitos
Una grave problemática que enfrentan las administraciones, es el despido de empleados cada tres años; el Ayuntamiento de Zapopan pagó entre 2007 y 2008, 42 millones 551 mil 273 pesos y 39 centavos en el rubro de finiquitos e indemnizaciones, ya que muchos trabajadores de los llamados de “confianza” no presentan su renuncia a la administración saliente y dejan el “problema” a los que llegan, a pesar de que son contratados por los tres años de una administración.
“En todos los niveles de gobierno no se están pidiendo las renuncias por adelantado, por ser camaradas de los funcionarios, y eso provoca demandas laborales, gastos por indemnizaciones, salarios caídos y todo lo que marca la ley, y eso obviamente que atenta contra las finanzas municipales o estatales”, aseguró el catedrático de la Universidad de Guadalajara, Valdés Zepeda.
Con más empleados, los servicios públicos no han mejorado
Según un sondeo telefónico realizado entre suscriptores de EL INFORMADOR, la mayoría de los encuestados opina que los servicios públicos continúan sin cambios
En opinión de los habitantes de los municipios de Guadalajara, Tlaquepaque, Zapopan, Tlajomulco y Tonalá, los servicios públicos que reciben, a pesar de haber un número insólito de empleados en los ayuntamientos, éstos son deficientes; 61% no ha percibido cambio alguno, mientras que 19% opina que los cambios han sido “malos” y sólo 20% los califican como “buenos”, según sondeo telefónico entre suscriptores de EL INFORMADOR, en el cual, los entrevistados consideran que no se utilizan adecuadamente los recursos provenientes de los impuestos.
El 40% de los habitantes encuestados de Guadalajara señala que los recursos públicos no se utilizan correctamente, 29% opina que hay mal gobierno y 31% que no hay organización adecuada para solucionar los problemas citadinos
En Zapopan, 30% opinó que los recursos provenientes de los impuestos no se usan adecuadamente, 10% dice que hay mal gobierno y 60% señala que no hay la organización adecuada para resolver los problemas.
Tlaquepaque no es la excepción, ya que en opinión de sus habitantes, 50% dice que no se usan adecuadamente los recursos públicos, 17% dice que hay mal gobierno y 33% que hay desorganización.
En Tonalá, 50% de sus habitantes expresa que no se usan bien los recursos públicos y el otro 50% que hay un mal gobierno.
En el municipio de Tlajomulco, 50% señala que no se da un uso adecuado a los recursos municipales, mientras que el 50% restante señala que hay un mal gobierno.
Este día se conmemora en el Estado el Día del Servido Público, más conocido popularmente como el “Día del Burócrata”. Esto da pie a que la mayoría de las dependencias públicas permanezcan cerradas. Y mientras los burócratas aprovechan su “puente” y los dirigentes sindicales desayunarán con el gobernador Emilio González Márquez en el marco de sus festejos, la ciudadanía, entrevistada en una consulta hecha por este diario, identifica que el crecimiento de las nóminas en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco, no ha resultado en una mejoría en la prestación de servicios como recolección de basura, alumbrado o seguridad.
Los grandes porcentajes que se destinan al pago de nóminas en los diferentes municipios, ofrecen un contraste notable con en el hecho de que en los últimos meses de las administraciones municipales -los nuevos alcaldes entrarán en funciones el próximo 1 de enero de 2010-, se ha desatado una urgencia generalizada por la falta de fondos económicos, al grado que varios gobiernos municipales anuncian estar cerca de la “quiebra”.
A pesar de ello, no hay anuncios oficiales de recorte de personal. Sólo en algunos casos se han programas para dejar de renovar contrato a los empleados supernumerarios y de confianza, que también suman miles.
Histórica nómina en los ayuntamientos de la ZMG
Insólito crecimiento en el número de trabajadores han tenido en los últimos tres años los municipios de Zapopan, Guadalajara, Tonalá, Tlaquepaque y Tlajomulco, a la fecha suman 33 mil 740 entre todos, en cifras nunca antes registradas, sin contabilizar los empleados que cobran por contrato y por honorarios.
Pesada carga de gasto corriente habrán de recibir las próximas administraciones municipales, que a partir de enero enfrentarán el excesivo gasto de servicios personales y todas las erogaciones que ello conlleva.
“La burocracia es un problema en todos los niveles de Gobierno y crea inconformidad social, porque la sociedad desea gobernantes que hagan más y cuesten menos, pero la realidad es que cuestan más y hacen menos, por eso las críticas sociales”, señala Andrés Valdés Zepeda, analista en cuestiones políticas y públicas de la UdeG.
Más empleados menos habitantes
En los últimos 20 años las nóminas de empleados de algunos ayuntamientos se han incrementado casi en 100%, destacando la de Guadalajara, donde en 1988 laboraban seis mil 592 empleados por 12 mil 646 actualmente, según cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), faltando los empleados de confianza que cobran por honorarios.
El aumento de trabajadores se aceleró a pesar de que el número de habitantes disminuyó en la capital jalisciense. Según datos del INEGI, en 1980 había un millón 626 mil 152 habitantes y al 2005 contabilizaron un millón 600 mil 894.
En Zapopan, el incremento de empleados fue de más de 33% comparado con la administración inmediata anterior, llegando el gasto de servicios personales en el mes de abril del presente año (único disponible en el portal de transparencia) a 74 millones 14 mil 685.02 pesos mensuales, de un presupuesto de mil tres millones 278 mil 743 pesos; mientras que el gasto en servicios administrativos, como papelería, uniformes, material fotográfico, materiales y útiles de impresión, servicio telefónico, material y útiles de limpieza, alquiler de bienes muebles e inmuebles, entre otros, a 13 millones 124 mil 693.10 pesos.
“La democracia reclama profesionalismo, los gobernantes al estrenar cargo, también estrenan auto, mobiliario y no es necesario subir los impuestos, existe dinero, pero no se utiliza para obra pública”, señala Valdés Zepeda.
Falta continuidad
Fabiola Figueroa Neri, investigadora del CUCEA admite que el incremento de empleados en cada administración municipal se debe a que no existe un esquema de continuidad en las políticas públicas, en el que los empleados que logren buenos resultados en sus áreas, conserven su trabajo, si no que se desperdician los recursos humanos y cada tres años ocurre lo mismo, con nuevos empleados y desembolsos exorbitantes en liquidaciones.
“Urge una continuidad en las políticas públicas, una reflexión a fondo de las estructuras actuales y sobre todo, que los mandos operativos o intermedios se otorguen por concurso, por las capacidades y no por amiguismo”, enfatizó Figueroa Neri.
“Los integrantes de los partidos políticos se ponen de acuerdo para mejorar sus salarios, para obtener mejores vehículos, para meter a sus amigos a la nómina, no existen mecanismos de selección o se ponen a concurso para lograr las plazas o direcciones; se deben buscar funcionarios competentes, pero regularmente los que llegan a los puestos son los que anduvieron en campaña, los amigos de los candidatos o los amigos de los amigos”, dijo Valdés Zepeda.
En tiempos del ex presidente de Guadalajara Fernando Garza, durante su paso por la alcaldía llegó con 11 mil 900 empleados y se mantuvo el mismo número de trabajadores durante sus tres años de gobierno, al llegar al cargo 45% del presupuesto se iba a la nómina, mientras que cuando salió se redujo 5%, es decir, se asignaba 40% del presupuesto a la nómina.
Altos pagos por finiquitos
Una grave problemática que enfrentan las administraciones, es el despido de empleados cada tres años; el Ayuntamiento de Zapopan pagó entre 2007 y 2008, 42 millones 551 mil 273 pesos y 39 centavos en el rubro de finiquitos e indemnizaciones, ya que muchos trabajadores de los llamados de “confianza” no presentan su renuncia a la administración saliente y dejan el “problema” a los que llegan, a pesar de que son contratados por los tres años de una administración.
“En todos los niveles de gobierno no se están pidiendo las renuncias por adelantado, por ser camaradas de los funcionarios, y eso provoca demandas laborales, gastos por indemnizaciones, salarios caídos y todo lo que marca la ley, y eso obviamente que atenta contra las finanzas municipales o estatales”, aseguró el catedrático de la Universidad de Guadalajara, Valdés Zepeda.
Con más empleados, los servicios públicos no han mejorado
Según un sondeo telefónico realizado entre suscriptores de EL INFORMADOR, la mayoría de los encuestados opina que los servicios públicos continúan sin cambios
En opinión de los habitantes de los municipios de Guadalajara, Tlaquepaque, Zapopan, Tlajomulco y Tonalá, los servicios públicos que reciben, a pesar de haber un número insólito de empleados en los ayuntamientos, éstos son deficientes; 61% no ha percibido cambio alguno, mientras que 19% opina que los cambios han sido “malos” y sólo 20% los califican como “buenos”, según sondeo telefónico entre suscriptores de EL INFORMADOR, en el cual, los entrevistados consideran que no se utilizan adecuadamente los recursos provenientes de los impuestos.
El 40% de los habitantes encuestados de Guadalajara señala que los recursos públicos no se utilizan correctamente, 29% opina que hay mal gobierno y 31% que no hay organización adecuada para solucionar los problemas citadinos
En Zapopan, 30% opinó que los recursos provenientes de los impuestos no se usan adecuadamente, 10% dice que hay mal gobierno y 60% señala que no hay la organización adecuada para resolver los problemas.
Tlaquepaque no es la excepción, ya que en opinión de sus habitantes, 50% dice que no se usan adecuadamente los recursos públicos, 17% dice que hay mal gobierno y 33% que hay desorganización.
En Tonalá, 50% de sus habitantes expresa que no se usan bien los recursos públicos y el otro 50% que hay un mal gobierno.
En el municipio de Tlajomulco, 50% señala que no se da un uso adecuado a los recursos municipales, mientras que el 50% restante señala que hay un mal gobierno.