Jalisco
El gobernador se sube al camión
El mandatario estatal abordó la ruta 275, junto al secretario de Planeación, Administración y Finanzas, Ricardo Villanueva
GUADALAJARA, JALISCO (15/ABR/2013).- Aristóteles Sandoval despistó a la gente que estaba cerca de él. Cuando salió de la Secundaria Técnica No. 4, en donde celebró el 50 aniversario de ésta, dobló hacia su izquierda y avanzó sobre la calle Ignacio Ramírez. Guaruras, colaboradores y un secretario estatal lo acompañaban, mientras los miembros de la prensa avanzaban a pocos metros.
Las personas que veían el cúmulo de gente se asomaban desde sus negocios y encontraban al gobernador andando sin corbata ni saco. Algunos se acercaban a saludar y otro hasta le gritó: "¡Buenos días, jefe!".
Llegó a la avenida Ávila Camacho. En ese punto del trayecto la intención era clara: quería irse al Palacio de Gobierno en transporte público. La última vez que se subió un camión -al menos de manera pública-, fue para inaugurar nuevas líneas en El Salto. La foto que circuló en redes sociales, en la que aparecía en el camión nuevo y sin gente, generó un sinnúmero de críticas; desde los que lo retaron a subirse a las unidades más congestionadas en las horas pico, hasta los que lo insultaron por el mero placer de hacerlo.
Pues ahora la intención era subirse a la unidad, como cualquier otro ciudadano. Pasaron unos 15 minutos antes de que el gobernador pudiera abordar. En la espera, la gente se le acercó para contarle los problemas que aquejan su colonia. Tras un breve diálogo, Aristóteles aseguraba que el problema será atendido y su secretario entregaba una tarjeta de presentación al afectado.
Cercanas las 10 de la mañana, fue momento de subir a la ruta 275F. La unidad llevaba prácticamente todos los asientos ocupados, así que después de pagar el pasaje, uno a uno de los que acompañaban al mandatario fueron acomodándose de pie. El llevar al gobernador como pasajero no evitó de ninguna manera que el camionero pidiera que se recorriera para atrás. No le quedó de otra que atender la petición.
Los usuarios presentes no desperdiciaron la oportunidad. Mientras unas señoras decían que qué bueno que se haya subido, otra le contaba sobre los problemas ambientales de su colonia; aunque no con la rudeza de una mujer que minutos después le dijo que ojalá cumpla y no sólo pose para la foto.
Hora de bajar. El camión se detuvo en la calle San Felipe y el gobernador continuó a pie el trayecto. La dinámica del camino fue prácticamente la misma: saludos y miradas un tanto sorprendidas.
EL INFORMADOR / ROBERTO MEDINA
Las personas que veían el cúmulo de gente se asomaban desde sus negocios y encontraban al gobernador andando sin corbata ni saco. Algunos se acercaban a saludar y otro hasta le gritó: "¡Buenos días, jefe!".
Llegó a la avenida Ávila Camacho. En ese punto del trayecto la intención era clara: quería irse al Palacio de Gobierno en transporte público. La última vez que se subió un camión -al menos de manera pública-, fue para inaugurar nuevas líneas en El Salto. La foto que circuló en redes sociales, en la que aparecía en el camión nuevo y sin gente, generó un sinnúmero de críticas; desde los que lo retaron a subirse a las unidades más congestionadas en las horas pico, hasta los que lo insultaron por el mero placer de hacerlo.
Pues ahora la intención era subirse a la unidad, como cualquier otro ciudadano. Pasaron unos 15 minutos antes de que el gobernador pudiera abordar. En la espera, la gente se le acercó para contarle los problemas que aquejan su colonia. Tras un breve diálogo, Aristóteles aseguraba que el problema será atendido y su secretario entregaba una tarjeta de presentación al afectado.
Cercanas las 10 de la mañana, fue momento de subir a la ruta 275F. La unidad llevaba prácticamente todos los asientos ocupados, así que después de pagar el pasaje, uno a uno de los que acompañaban al mandatario fueron acomodándose de pie. El llevar al gobernador como pasajero no evitó de ninguna manera que el camionero pidiera que se recorriera para atrás. No le quedó de otra que atender la petición.
Los usuarios presentes no desperdiciaron la oportunidad. Mientras unas señoras decían que qué bueno que se haya subido, otra le contaba sobre los problemas ambientales de su colonia; aunque no con la rudeza de una mujer que minutos después le dijo que ojalá cumpla y no sólo pose para la foto.
Hora de bajar. El camión se detuvo en la calle San Felipe y el gobernador continuó a pie el trayecto. La dinámica del camino fue prácticamente la misma: saludos y miradas un tanto sorprendidas.
EL INFORMADOR / ROBERTO MEDINA