Jalisco

El calor recrudece padecimientos entre pobladores de Amatitán

Agrava las enfermedades crónico-degenerativas y dispara los casos de menores con excoriaciones en boca

GUADALAJARA, JALISCO (08/JUN/2012).- En Bolaños y Cuixtla, San Cristóbal de la Barranca, ayer estuvieron a 42 grados. En la ciudad se registraron 36 en Colomos, La Experiencia y Tlaquepaque. Pero en Santa Rosa, Amatitán, el termómetro llegó a los 44 a la sombra.

No hay necesidad de ver los reportes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en los que se dice que Amatitán es uno de los municipios con las temperaturas más altas en el Estado. A sus pobladores poco les importa un comunicado gubernamental. Cada año, el lugar donde viven se convierte en una sauna.

Pero este año se ha sentido más calor, a pesar de que las temperaturas de hasta 44 grados centígrados no son extrañas para quienes viven en comunidades cercanas como Presa Santa Rosa, pues se ha llegado a números más altos en otros años.

Eso ha mermado su calidad de vida, pero también su salud, sobre todo de los niños y las personas con alguna enfermedad crónico-degenerativa. Según la dirección de Servicios Médicos Municipales, las enfermedades relacionadas por el calor intenso han aumentado, respecto al mismo periodo del año pasado.

Su titular, Norma Patricia Tinoco Villaseñor, asegura que de tener cerca de 100 consultas a la semana, la cifra este año ha llegado a hasta 150, contando los servicios que se prestan en los centros de salud y consultorios particulares.

Niños de barrancas piden ayuda

Las atenciones más comunes son las deshidrataciones, que han crecido 30% con respecto a mayo y junio de 2011.

También es común que cada vez lleguen más niños con “aftas” o ampollas en la boca, sobre todo los que viven cerca a la barranca. “Llegan los niños con ampollas, y no responden a los antibióticos convencionales, llegan muchos de las barrancas”.

Otra afección típica son las infecciones urinarias, fiebres, enfermedades gastrointestinales y descompensaciones en personas con diabetes e hipertensión.

VIGILAR SÍNTOMAS
Recomendaciones


Para las personas con enfermedades crónico-degenerativas es que no dejen de tomar sus medicamentos, no automedicarse y acudir al médico en caso de sentir algún síntoma diferente a su padecimiento.

CRÓNICA
El pueblo está que arde


El concreto arde. El Sol derrite. El sudor sale a chorros y no perdona. El calor no cesa ni con el ventilador más potente.

Son 44 grados a la sombra. Pero la cifra está lejos de lo que los pobladores sienten y sufren en la comunidad de Santa Rosa y aledañas, en el municipio de Amatitán.

Es un “infiernito”; la Comisión Nacional del Agua (Conagua) lo denomina como el lugar más caluroso del Estado, en sus últimos reportes. El del miércoles está de no creerse: 44 grados centígrados reportados en Santa Rosa, a 20 minutos del centro de Amatitán, enclavado entre cerros.

Sus habitantes saben que cada año el calor les hace malas jugadas, y no es que se acostumbren, es que se adaptan al Sol y calor extremos. “No tenemos de otra”, suspira Elpidia Hernández, quien vive a pie de carretera, en Santa Rosa.

“Tomamos mucha agua, procuramos tomar hasta suero. Tengo viviendo aquí toda mi vida y no, no se acostumbra uno al calor, pero ¿qué hacemos?”.

Pero este año no les ha dado tregua. Mientras que a los que les gusta informarse, saben que viven en municipio con la temperatura más alta de Jalisco, para el resto eso es irrelevante; su cuerpo es el mejor termómetro y éste les dice que el pueblo está que arde.

Un problema agregado es que no tienen agua todos los días. Les llega dos veces a la semana, y deben almacenarla para los demás días, pero caliente.

Esto hace que mejor decidan bañarse con el agua que guardaron en sus tinas, dice el señor Francisco Hernández Arellano, propietario de la tienda “Nahuata” frente a la presa Santa Rosa.

Agrava olores

Con escasas viviendas, la comunidad de Santa Rosa tiene casi 100 años y antes se llamaba Rancho Viejo, hasta que se hizo la presa Santa Rosa, por donde pasa el Río Santiago que produce un olor fétido casi insoportable.

Anteriormente, cuando el río estaba limpio, la gente acostumbraba “chapuzones”, pero ahora es imposible.

Hay veces que el calor es tan intenso que los pobladores echan hielo al agua con la que se bañan. Los niños también le sufren. “Con el calor no se puede ni pensar”, dice un par de niños al unísono.

FRASES

"
Hay unas horas en las que no se aguanta, y este año ha hecho más calor. Está muy sofocado. Sólo en la sombrita puede uno "

Andrés Murillo Ocampo,

 habitante de Amatitán.

"Tenemos ventilador, nos vamos debajo de árboles. Y el agua de la llave sale bien caliente, le echamos hasta hielo para bañarnos "

Leoncia Aquino,

pobladora de Agua Fría, cerca de Santa Rosa.

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