Jalisco

El aguacate no es culpable de plagas del pino: Conafor

“No existen evidencias científicas” de que la expansión de las huertas de aguacate sean la causa del avance de plagas de los bosques de pinos

GUADALAJARA, JALISCO.- Hasta el momento “no existen evidencias científicas” de que la acelerada expansión de las huertas de aguacate en zonas forestales del Sur de Jalisco, sean la causa del avance de las plagas de los bosques nativos de pinos a causa de un insecto defoliador del género Zadiprion, según lo comunicó el gerente regional de la Comisión Nacional Forestal ( Conafor), Carlos González Vicente.

El problema del ataque del defoliador de las coníferas en la citada región, refirió el entrevistado, se tiene detectado desde el año 2000 y desde el año 2004 se han tenido tareas de combate a través de microorganismos depredadores del Zaditrion, lo que ha supuesto un estrategia de emplear un método biológico, dado que se han utilizado bacterias (Bacilus thurgerensis) y hongos ( de los géneros Beauveria y Micorryzum), para evitar los riesgos de un mayor desequilibrio si se emplearon plaguicidas químicos.

Reconoció que la presencia de la plaga del defoliador ha ido en ascenso, dado que detenerse sólo una mil hectáreas en el año 2004, actualmente se acumulado 5,526 hectáreas, según el el último dato recabado al cierre de 2009. Insistió en que al momento “no hay evidencias” de que los agroquímicos que se utilizan en las huertas de aguacate sean la causa del aumento de la presencia de la plaga de los pinos, la cual por cierto es un insecto de la familia de las avispas.

González Vicente arguyó el tema de la fitosanidad forestal ha sido un apartado prioritario dentro de las gestiones de la Conafor, por lo que se han ejercido recursos en varios años ante el problema del ataque del defoliador de los pinos. Adujo que para este la gerencia regional dispone de 5 millones de pesos para este apartado.

El titular regional de la Conafor expuso que cuando ocurren procesos de pérdidas de vigor de los bosques “hay fenómenos multifactoriales” que deben analizar a fondo para sacar conclusiones de causa y efecto de los elementos que perjudican a las especies forestales. En este punto dijo que deben analizarse las condiciones de humedad y temperatura que se han tenido en los años recientes, sobre todo por el comportamiento de las temperaturas en los inviernos benignos, lo que pudiera ser un factor favorable para la expansión de los defoliadores de las coníferas.

También hizo referencia a que en el ámbito internacionales se tiene actualmente experiencias que revelan que diversas variables ligadas al fenómeno conocido como cambio climático, han traído repercusiones negativas a los ecosistemas forestales, como el caso de Canadá donde hay por lo menos 9 millones de acres afectados por el ataque de escarabajos descortezadores que antes estaban en poblaciones que no representaban una amenaza depredadora contra el arbolado.

En este contexto, apuntó que cabe esperar que las condiciones del presente invierno en las que se han tenido temperaturas más bajas y mayores condiciones de humedad que en otros años, incidan en el mejoramiento de la sanidad de los pinos.

Los bosques como un todo

Indicó que la gran rentabilidad que ofrece el mercado del aguacate es el atractivo que mueve a los agroempresarios a invadir los terrenos forestales del Sur de Jalisco, de modo que “el aguacate michoacano camina continuamente a terrenos jaliscienses”.

Citó que la Conafor ofrece la alternativa del pago por servicios ambientales, lo que la conservación de los bosques para que éstos cumplan con sus funciones de retenedores de suelo, captadores de agua y sigan como focos de regulación del clima y diversas especies de flora y fauna que conviven con ellos. Por lo mismo, dijo que al bosque no hay que verlo sólo como fuente de madera, según ha sido la visión tradicional.

Añadió que las dependencias federales del Medio Ambiente tienen la palabra como para se proceda al cambio de uso de suelo y que terrenos de bosques naturales se convierten en predios de aguacate.

DINERO Y BOSQUES


Los estímulos de 300 a 420 pesos por hectárea que se ofrecen por la Conafor en el pago de servicios ambientales a dueños de predios forestales, son insignificantes ante los ingresos que dejan las huertas de aguacate.

Además las especies de coníferas requieren de 15 a 20 años para su aprovechamiento pleno como productos maderables, mientras que una huerta de aguacate a los cuatros años ya inicia su producción. Esto explica en cambio de uso de suelo en los bosques del Sur de Jalisco.

Fuentes: Fiprodefo y Conafor.


EL INFORMADOR / Salvador Y Maldonado

Temas

Sigue navegando