Jalisco
Ejecución en Guadalajara; abandonan cadáver “encobijado”
La víctima estaba completamente envuelta en una cobija tinta a cuadros; además estaba atada con un lazo a la altura de la cintura y una bolsa oscura le cubría la cabeza
GUADALAJARA, JALISCO (01/MAY/2010).- Una nueva ejecución se registró en la Perla Tapatía. Un hombre de mediana edad fue asesinado y sus restos, envueltos en cobijas, fueron abandonados durante la madrugada en la colonia Guadalupana.
Policías de Guadalajara tomaron conocimiento del hecho minutos después de la 01:30; un reporte anónimo precisaba que un “bulto”, del cual destacaban un par de botas industriales, había sido abandonado en la confluencia de las calles Andalucía y Lorenzo de Tristán, por lo que acudieron a verificar.
A su arribo al sitio de referencia, los uniformados corroboraron el hecho y dieron parte a la Procuraduría de Justicia, quien a su vez solicitó la presencia del Servicio Médico Forense (Semefo), para que se fijaran indicios en la zona contaminada, esperando que los homicidas dejaran pistas que los delaten.
Aunque el reporte únicamente mencionaba sobre el cuerpo “encobijado”, a su llegada al sitio la Policía recibió versiones que hacían mención de una camioneta de redilas, desde la cual fue arrojado el cadáver.
La víctima estaba completamente envuelta en una cobija tinta a cuadros; además estaba atada con un lazo a la altura de la cintura y una bolsa oscura le cubría la cabeza.
De acuerdo con reportes del Semefo, una vez que se le practicó la autopsia, se supo que el occiso era un hombre —quien no ha sido reconocido— que murió por una “asfixia por estrangulación indirecta, coadyuvada por contusión de tórax de tercer grado”.
El desconocido aparenta de entre 40 a 45 años, mide 1.65 metros, es de complexión delgada, tez morena, pelo castaño oscuro y, como señas particulares, tiene “diversos tatuajes en brazos, antebrazos y dedos de la manos”.
Al descubrirlo, los médicos forenses constataron que vestía dos pantalones de mezclilla; uno de ellos negro y, bajo éste, otro blanco. Además, vestía una playera a rayas rojas y verdes y calzaba botas de trabajo “en mal estado”.
Entre las ataduras de la cobija, los asesinos enviaron un mensaje escrito con bolígrafo que, según la Procuraduría de Justicia, decía textualmente: “Saludos de tu hermano que no te olvida pollo guaruzo chomo”. El cuello del fallecido tenía un surco por agente constrictor.
Se espera que en las próximas horas, sus familiares acudan a la morgue, para realizar la identificación oficial.
Policías de Guadalajara tomaron conocimiento del hecho minutos después de la 01:30; un reporte anónimo precisaba que un “bulto”, del cual destacaban un par de botas industriales, había sido abandonado en la confluencia de las calles Andalucía y Lorenzo de Tristán, por lo que acudieron a verificar.
A su arribo al sitio de referencia, los uniformados corroboraron el hecho y dieron parte a la Procuraduría de Justicia, quien a su vez solicitó la presencia del Servicio Médico Forense (Semefo), para que se fijaran indicios en la zona contaminada, esperando que los homicidas dejaran pistas que los delaten.
Aunque el reporte únicamente mencionaba sobre el cuerpo “encobijado”, a su llegada al sitio la Policía recibió versiones que hacían mención de una camioneta de redilas, desde la cual fue arrojado el cadáver.
La víctima estaba completamente envuelta en una cobija tinta a cuadros; además estaba atada con un lazo a la altura de la cintura y una bolsa oscura le cubría la cabeza.
De acuerdo con reportes del Semefo, una vez que se le practicó la autopsia, se supo que el occiso era un hombre —quien no ha sido reconocido— que murió por una “asfixia por estrangulación indirecta, coadyuvada por contusión de tórax de tercer grado”.
El desconocido aparenta de entre 40 a 45 años, mide 1.65 metros, es de complexión delgada, tez morena, pelo castaño oscuro y, como señas particulares, tiene “diversos tatuajes en brazos, antebrazos y dedos de la manos”.
Al descubrirlo, los médicos forenses constataron que vestía dos pantalones de mezclilla; uno de ellos negro y, bajo éste, otro blanco. Además, vestía una playera a rayas rojas y verdes y calzaba botas de trabajo “en mal estado”.
Entre las ataduras de la cobija, los asesinos enviaron un mensaje escrito con bolígrafo que, según la Procuraduría de Justicia, decía textualmente: “Saludos de tu hermano que no te olvida pollo guaruzo chomo”. El cuello del fallecido tenía un surco por agente constrictor.
Se espera que en las próximas horas, sus familiares acudan a la morgue, para realizar la identificación oficial.