Jalisco
Dos hombres mueren acuchillados en la ciudad
Víctimas de agresiones con arma blanca, perecieron en hechos distintos; una de las víctimas traía marcada una letra en el pecho
GUADALAJARA, JALISCO (10/MAY/2010).- Dos muertes violentas quedaron registradas en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG); una de ellas sucedió ayer por la mañana en calles de la colonia Del Fresno, en tanto que la otra se descubrió más tarde, pero al parecer se perpetró durante la madrugada, de acuerdo con estimaciones de legistas forenses.
Poco después de las 08:30 horas, elementos de la Policía de Guadalajara tomaron conocimiento de una riña a las afueras de la finca marcada con el número 1887 de la calle Pelícano, casi esquina con Roble, en la colonia Del Fresno, de Guadalajara. Un hombre había sido atacado a navajazos y su condición, precisaba el informe, era delicada.
De esta manera los uniformados acudieron a la referida intersección y, al corroborar el reporte, solicitaron la presencia inmediata de una ambulancia, en tanto ellos iniciaban un rápido recorrido de búsqueda que les permitió el aseguramiento de dos sospechosos.
El lesionado, identificado como Eduardo Cruz Martínez, de 22 años, fue recogido del lugar por paramédicos de la Cruz Verde Leonardo Oliva, quienes a su llegada a la clínica únicamente pudieron constatar que su paciente había perecido durante el trayecto.
Según las primeras investigaciones, la noche del sábado Cruz Martínez había sostenido un altercado con residentes del lugar “por problemas de drogas”, y ayer por la mañana buscó nuevamente a sus agresores, pero éstos lo atacaron con navajas.
El otro homicidio sucedió en la colonia Mesa Colorada, de Zapopan; un individuo que ha sido parcialmente reconocido bajo los motes de “El Loco 7” o “El Mito”, fue hallado muerto en un predio baldío ubicado en el cruce de las calles Limón y Jícama.
Reportes preliminares apuntan a que el finado fue asesinado a navajazos en el interior de un domicilio de las proximidades, que habitualmente es utilizado como “picadero” (sitio en donde se consumen drogas), y que, una vez muerto, sus victimarios lo arrastraron hasta el lote de referencia.
Lo anterior se deduce de un goteo de sangre que corre desde el sitio en que se localizó a la víctima hasta la residencia en mención.
El occiso se encontró boca arriba y cubierto con trozos de poliuretano; aparentemente usados para evitar su localización, aunque según peritos, el hombre —quien no fue identificado oficialmente— tenía de nueve a 10 horas de evolución cadavérica.
Además de golpes contusos en el rostro, el desconocido presentaba varias heridas de arma blanca; una de ellas con forma de “Z” en el abdomen.
Poco después de las 08:30 horas, elementos de la Policía de Guadalajara tomaron conocimiento de una riña a las afueras de la finca marcada con el número 1887 de la calle Pelícano, casi esquina con Roble, en la colonia Del Fresno, de Guadalajara. Un hombre había sido atacado a navajazos y su condición, precisaba el informe, era delicada.
De esta manera los uniformados acudieron a la referida intersección y, al corroborar el reporte, solicitaron la presencia inmediata de una ambulancia, en tanto ellos iniciaban un rápido recorrido de búsqueda que les permitió el aseguramiento de dos sospechosos.
El lesionado, identificado como Eduardo Cruz Martínez, de 22 años, fue recogido del lugar por paramédicos de la Cruz Verde Leonardo Oliva, quienes a su llegada a la clínica únicamente pudieron constatar que su paciente había perecido durante el trayecto.
Según las primeras investigaciones, la noche del sábado Cruz Martínez había sostenido un altercado con residentes del lugar “por problemas de drogas”, y ayer por la mañana buscó nuevamente a sus agresores, pero éstos lo atacaron con navajas.
El otro homicidio sucedió en la colonia Mesa Colorada, de Zapopan; un individuo que ha sido parcialmente reconocido bajo los motes de “El Loco 7” o “El Mito”, fue hallado muerto en un predio baldío ubicado en el cruce de las calles Limón y Jícama.
Reportes preliminares apuntan a que el finado fue asesinado a navajazos en el interior de un domicilio de las proximidades, que habitualmente es utilizado como “picadero” (sitio en donde se consumen drogas), y que, una vez muerto, sus victimarios lo arrastraron hasta el lote de referencia.
Lo anterior se deduce de un goteo de sangre que corre desde el sitio en que se localizó a la víctima hasta la residencia en mención.
El occiso se encontró boca arriba y cubierto con trozos de poliuretano; aparentemente usados para evitar su localización, aunque según peritos, el hombre —quien no fue identificado oficialmente— tenía de nueve a 10 horas de evolución cadavérica.
Además de golpes contusos en el rostro, el desconocido presentaba varias heridas de arma blanca; una de ellas con forma de “Z” en el abdomen.