Jalisco

Dos detenidos tras asesinato en colonia Los Cerritos

Su móvil fue robar a la víctima, aunque, como no tenía cosas de valor, sólo la despojaron de sus ropas

GUADALAJARA, JALISCO.- A menos de una semana de perpetrado, el homicidio de un joven que fue localizado en un predio baldío de la colonia Los Cerritos, en Zapopan, fue resuelto por la Policía Investigadora. Dos personas ya están detenidas y confesas; su móvil fue robar a la víctima, aunque, como no tenía cosas de valor, sólo la despojaron de sus ropas.

Los indiciados son Arturo Enrique Vargas Alba, de 20 años, quien es conocido como “El Gordo”, promotor de una escuela privada, y Roberto Ramos Martínez, alias “El Chili”, quien también usa el nombre de Omar Quiroz Borja, de 40; dijo ser comerciante de frutas y verduras en un tianguis.

En seguimiento al caso de un joven de 18 años, identificado como Julián Guadalupe Gutiérrez Cantrell, quien fue encontrado muerto la mañana del primero de febrero en un terreno baldío ubicado en la calle Cresencio Garín, elementos de la División de Homicidios Intencionales lograron identificar a los agresores y establecer la forma en la que ultimaron al occiso.

La línea de investigación es el robo, ya que los asesinos confesos pretendían despojar de sus pertenencias al occiso, quien recientemente había llegado a la colonia en mención tras radicar en los Estados Unidos, sitio de donde era originario.

Con el pretexto de entablar amistad, el 30 de enero los señalados invitaron a la víctima a ingerir bebidas alcohólicas con ellos en un kiosko ubicado frente al auditorio Benito Juárez, propuesta que Julián Guadalupe aceptó.

Tras varias horas, y una vez que el alcohol se les terminó, acordaron continuar la fiesta en un lote baldío, pero al llegar ahí la actitud de los detenidos cambió y trataron de despojar de sus pertenencias a   Gutiérrez Cantrell.

Al notar que éste no tenía dinero comenzaron a acuchillarlo. Incluso, uno de ellos le dejó caer varias piedras de cantera en la cabeza y, al verlo muerto, lo desvistieron, pues consideraron que su ropa era lo único de valor que traía. Tras acabar con su vida, se dieron a la fuga.

El joven fue encontrado varias horas después con el cabello semidesprendido, pues los roedores y perros de la zona lo habían comenzado a devorar.

Una vez que los indiciados quedaron a disposición del Ministerio Público, éste les tomó su declaración y ellos confesaron los hechos, por lo que se ejercitará acción penal en su contra, acusados de homicidio calificado y quedarán a disposición del Juez Décimo Quinto de lo Criminal.

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