Jalisco
Declaran cuarentena en alrededores de Presa de Valencia
Pescadores y comerciantes se verán afectados por la falta de productos de la Presa del Hurtado por el derrame de melaza
GUADALAJARA, JALISCO (02/JUL/2013).- Pescadores de la cooperativa Presa del Hurtado, tienen prohibido vender o comer cualquier pescado extraído de la zona, informa el secretario del grupo Gerardo Flores Cabrera, tras recibir la declaración de cuarentena por las autoridades de salud.
"Todos los negocios los cerraron para evitar alguna infección o enfermedad. Por ahora andamos viendo los puntos donde se concentró el pescado para sacarlo del agua", dice Flores Cabrera; agrega que se les pidió a los trabajadores que dejen cualquier pez vivo, aunque "no ha visto ninguno".
Además, para evitar infecciones por las condiciones medioambientales, la secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, María Magdalena Ruiz Mejía, pidió la vacunación de todos los inmiscuidos en las labores de limpieza, y a los habitantes de San Pedro Valencia. Sobre esto, el secretario de la cooperativa no ha tenido mayor información.
Restauranteros pagan el doble por pescado importado
De pagar 18 pesos por cada kilo de pescado extraído de la Presa de Valencia, ahora pagan 30 por su trasladado desde Guadalajara, afirma Juan Carlos López Peña, uno de los 18 encargados de restaurantes en San Pedro Valencia; actualmente invierte tres mil 300 pesos a diario. "Teníamos previsto con salubridad de que el pescado que vendiéramos no fuera de aquí".
El comerciante refiere que son cerca de 100 trabajadores de Tala, Acatlán de Juárez, y Villa Corona, quienes viven de la venta de mariscos. "Los trabajadores no tienen qué hacer, todos vivíamos al día. Con esto va a ser un retraso tremendo. Para rehacer la presa son dos años y es mucho para que la gente sobreviva. ¿A qué se van a dedicar? Todos los muchachos se van a la pesca".
López Peña dice que funcionarios de la dirección de Ecología recomendaron mantener cerrados los negocios desde ayer, 1 de julio. "Recibimos quejas por los olores. Nos dijeron que estaban lavando la presa con químicos, y que así iba a permanecer"; el domingo vendió pescado traído desde la capital jalisciense.
Menciona que los funcionarios de salud, les pidieron a los restauranteros que previnieran a los visitantes que no entraran a la presa, "pusieron vallas de seguridad, y anduvo Protección Civil resguardando el lugar".
EL INFORMADOR / SAÚL PRIETO
"Todos los negocios los cerraron para evitar alguna infección o enfermedad. Por ahora andamos viendo los puntos donde se concentró el pescado para sacarlo del agua", dice Flores Cabrera; agrega que se les pidió a los trabajadores que dejen cualquier pez vivo, aunque "no ha visto ninguno".
Además, para evitar infecciones por las condiciones medioambientales, la secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, María Magdalena Ruiz Mejía, pidió la vacunación de todos los inmiscuidos en las labores de limpieza, y a los habitantes de San Pedro Valencia. Sobre esto, el secretario de la cooperativa no ha tenido mayor información.
Restauranteros pagan el doble por pescado importado
De pagar 18 pesos por cada kilo de pescado extraído de la Presa de Valencia, ahora pagan 30 por su trasladado desde Guadalajara, afirma Juan Carlos López Peña, uno de los 18 encargados de restaurantes en San Pedro Valencia; actualmente invierte tres mil 300 pesos a diario. "Teníamos previsto con salubridad de que el pescado que vendiéramos no fuera de aquí".
El comerciante refiere que son cerca de 100 trabajadores de Tala, Acatlán de Juárez, y Villa Corona, quienes viven de la venta de mariscos. "Los trabajadores no tienen qué hacer, todos vivíamos al día. Con esto va a ser un retraso tremendo. Para rehacer la presa son dos años y es mucho para que la gente sobreviva. ¿A qué se van a dedicar? Todos los muchachos se van a la pesca".
López Peña dice que funcionarios de la dirección de Ecología recomendaron mantener cerrados los negocios desde ayer, 1 de julio. "Recibimos quejas por los olores. Nos dijeron que estaban lavando la presa con químicos, y que así iba a permanecer"; el domingo vendió pescado traído desde la capital jalisciense.
Menciona que los funcionarios de salud, les pidieron a los restauranteros que previnieran a los visitantes que no entraran a la presa, "pusieron vallas de seguridad, y anduvo Protección Civil resguardando el lugar".
EL INFORMADOR / SAÚL PRIETO