Jalisco

Cuidados paliativos aminoran el duelo del enfermo y su familia

El apoyo lo brindan médicos, psicólogos, enfermeras y trabajadoras sociales

GUADALAJARA, JALISCO (02/NOV/2011).- Tristeza, negación, sufrimiento y dolor, son parte de la vida, aparecen al momento de la muerte, no sólo en el que se va, sino en los que lo despiden.

Son demasiados sentimientos para que una persona los viva de manera individual. Hay maneras para que ese sufrimiento compartido entre un enfermo y sus familiares sea menor y el duelo pase más rápido.

No están solas. Existen los cuidados paliativos que brindan médicos, psicólogos, enfermeras y trabajadoras sociales a las familias que sufren por tener a un enfermo terminal, o bien, que perdieron a un ser querido en una muerte violenta y necesitan de apoyo.

De acuerdo con el jefe de la Unidad de Cuidados Paliativos y Clínica del Dolor del Nuevo Hospital Civil “Dr. Juan I. Menchaca”, Gustavo Montejo Rosas, cada minuto muere un mexicano por una enfermedad, accidente o suicidio, y “esta gente necesita ser acompañada, hablar de la muerte, manejar el dolor de la pérdida; y el que se va necesita irse sin dolor, sin sensación de angustias, con una familia organizada”.

De cerca de 575 mil mexicanos que mueren cada año por dichas causas, el 95% necesita del apoyo de Cuidados Paliativos y no lo recibe porque el sistema de salud no contempla ese tipo de acompañamiento en todos sus hospitales.

El médico señala que las personas, cuando se enfrentan con un familiar que padece una enfermedad terminal, muchas veces, por la desesperación, terminan por abandonarlo. O lo contrario, buscan alternativas costosas e invasivas para el paciente, con tal de que no muera, situación que ocurre aunque no se quiera, y el dolor que queda es mayor porque no se prepararon para cuando llegara el momento.

En Jalisco, la cifra de grupos de cuidados paliativos no llega ni a cuatro, número mucho menor a lo que realmente se necesita, según comentó el especialista.

Los indígenas ven la muerte más natural

Las personas de comunidades indígenas, a diferencia de las que habitan en la Ciudad, toman la muerte de mejor manera y aceptan la partida de su ser querido con mayor naturalidad.

Desde su punto de vista, Montejo Rosas indica que estas personas atienen más contacto con la naturaleza, con los procesos de vida y muerte de sus cosechas, además de que están alejados del estrés, el consumismo, los apegos y la vida acelerada.

“Estamos preparados para consumir, pero no para dejar de consumir, entonces sí nos falta mucho; la gente que acepta mejor la muerte y se va más tranquilo, en mi experiencia de más de cinco mil pacientes acompañados, son los campesinos, porque están más en contacto con la vida y la muerte”.

Para saber

Del total de personas que mueren por una enfermedad terminal, menos del 1% recibe atención de cuidados paliativos para su proceso de muerte.

El Centro Universitario de Ciencias de la Salud y el Nuevo Hospital Civil invitan al personal de salud al diplomado Medicina y Cuidados Paliativos, con la finalidad de captar más personas que se interesen en brindar este tipo de atención a los enfermos y sus familias.

Inicia este mes de noviembre, las inscripciones están abiertas hasta el día 18. Para mayor información, comunicarse al 38 24 40 66.

EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR.

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