Jalisco
'Cuando entras te olvidas de la familia y los amigos'
Médicos residentes o internos coinciden en las fuertes cargas de trabajo y estudio por las que atraviesan a diario
GUADALAJARA, JALISCO (14/MAY/2016).- Ángel Alfonso Ayón es residente del segundo año de Neurocirugía, una de las especialidades que la Secretaría de Salud en Jalisco tiene detectadas con un mayor grado de estrés. Dice que esta alteración en los residentes es, sobre todo, por la enorme carga de trabajo a la que son sometidos.
“Siempre recibimos urgencias y no lo podemos dejar para después porque una lesión neurológica, entre más tiempo pasa, puede dejar secuelas. Sólo tenemos unos 100 pacientes, entonces, por ejemplo, ahorita tengo 30 para mí solo y todos tienen algo que se puede complicar de un momento a otro”.
Aparte del trabajo hospitalario, los médicos residentes son estudiantes, por lo que tienen que preparar clases, así que su tiempo libre del hospital es utilizado para eso. “Cuando llego a mi casa en la noche y veo a mi familia, los abrazo y les digo: ‘Me voy a dormir’, pero desde que uno se hace residente se aleja de su familia, de sus amigos, de todo”.
Las guardias, comenta, es lo más pesado, ya que se hacen un día sí y otro no, “entremos a las siete de la mañana un día y salimos al siguiente a la misma hora, pero todavía te queda el trabajo aquí, así que te vas del hospital a las ocho de la noche. Descansas 12 horas y trabajas 36”.
Esto, ha influido en su estado de ánimo y su humor, por lo que se vio obligado a buscar ayuda psicológica. Además, su rendimiento en ocasiones no es el mismo y asegura que debe hacer una pausa y pedir apoyo para no cometer un error.
“A veces sí piensas: ‘¿Qué estoy haciendo aquí?, pudiendo tener una vida más tranquila. Pero cuando ves el progreso de un paciente, cuando estás en la operación y le cambias la vida, es ahí cuando todo vale la pena”.
Carga laboral incide en malas prácticas
La fatiga y el ambiente de estrés en el cual se encuentran los médicos en formación pueden derivar en una falta de concentración importante y orillarlos a cometer errores al momento de tomar una decisión para el paciente.
Alfredo de Jesús Célis de la Rosa, director de la División de Disciplinas para el Desarrollo Promoción y Preservación de la Salud del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), asegura que “la fatiga de tener tantas horas trabajando pueden nublar en un momento determinado el juicio del médico en formación durante una decisión que puede ser trascendente para la vida del paciente, por ejemplo, que en lugar de agarrar un medicamento agarre otro diferente”.
En 2014, la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) recibió, en Jalisco, seis quejas por tratamiento médico y 14 por tratamiento quirúrgico, de las cuales cinco fueron resueltas, aunque no se indica cuál fue el resultado.
Por otro lado, cualquier alteración psicológica en un médico en formación, si no es atendida, puede afectar en la manera de atender a un paciente.
En el mismo año, la Conamed registró 16 quejas en Jalisco por la relación médico-paciente.
“No todos reconocen que puedan tener un trastorno de ansiedad o de depresión… y eso repercute en el estilo, en el modo de atención que se le da al paciente o, incluso, en el desempeño o aprendizaje que deben de tener”, asegura director de Desarrollo Institucional de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Antonio Luévanos Velázquez.
Miguel Ochoa Plascencia, médico adscrito del área de Neurocirugía del Hospital Civil Antiguo de Guadalajara, asegura que para evitar cualquier decisión errónea se manejan bajo un sistema de jerarquías, en donde si un residente o interno tiene problemas para tomar una decisión, puede acercarse a los residentes de años más avanzados o a los adscritos.
“Se entiende que un residente o un interno tome una decisión equivocada por la fatiga, el estrés, la ansiedad, pero no pedir apoyo cuando se siente rebasado es una decisión propia, porque siempre hay un grupo de residentes y adscritos respaldándolo”, asegura Ochoa Plascencia.
En 2014 se confirmó un acto de negligencia por parte de 16 médicos del IMSS Jalisco, después de que un menor muriera a causa de daño orgánico por tuberculosis intestinal, cuando había sido internado por crisis asmática. En ese momento, un experto señaló que una de las razones de la muerte del niño fue la falta de experiencia de los médicos que lo atendieron. Sin embargo, no se puede asegurar que quienes realizaron las intervenciones fueran residentes.
Además, Célis de la Rosa recuerda que los internos son estudiantes y sus guardias de trabajar 24 horas y descansar 48, no favorecen en su “aprendizaje crítico, aprenden porque todo lo hacen mecánicamente y así no debería de ser”.
Por otro lado, según Ochoa Plascencia, está la labor administrativa que deben realizar, el hacer notas del progreso de cada paciente y pasar visita e ingresarlos. Esto también genera una carga de trabajo importante para los médicos en formación, ya que uno solo llega a tener hasta decenas de pacientes bajo su cuidado.
Subraya que es un tanto obvio que Neurocirugía sea de las especialidades que tengan mayores índices de alteraciones psicológicas, ya que “los únicos hospitales que ofertan la especialidad son los que tienen una mayor afluencia de pacientes, por lo que siempre hay mucho trabajo en el área y siempre son pacientes muy delicados”.
Ochoa Plascencia hace hincapié en que las largas jornadas de trabajo no se acaban terminando la especialidad o el internado, “es un problema en el gremio médico en general. Hay que entender que la profesión combina ciertas circunstancias que van a derivar en estrés, entonces siempre se va a tratar de cómo manejarlo”.
LA FRASE
"La fatiga de tener tantas horas trabajando pueden nublar en un momento determinado el juicio del médico en formación durante una decisión que puede ser trascendente para la vida del paciente. Por ejemplo, que en lugar de agarrar un medicamento tome otro".
Alfredo de Jesús Célis de la Rosa, de la División de Disciplinas para el Desarrollo Promoción y Preservación de la Salud del CUCS.
Un problema mundial
Miguel Ochoa Plascencia, médico adscrito de Neurocirugía del Hospital Civil Antiguo de Guadalajara, dice que en otras partes del mundo se está tratando el problema de las largas horas de trabajo a las que se ven expuestos los residentes, para que tengan la mente más fresca y piensen con mayor claridad.
“En Estados Unidos, por ejemplo, hay leyes en las que se estipula que el médico en formación no puede trabajar más de ciertas horas, pero esto implica que entonces vea a menos pacientes y menos casos, por lo que se han alzado voces que pretender hacer las especialidades de 10 años”.
Las residencias médicas por lo general duran entre dos y cinco años; sin embargo, hay algunas como Neurocirugía que puede llegar a prolongarse durante siete, ya que primero se hace la especialidad en Cirugía General, que dura dos años, y después Neurocirugía con cinco años.
Durante todo este tiempo el residente recibe una remuneración, que aumenta mientras avanza su especialidad y que es pagada por el sistema de Salud. Por lo tanto, que una especialidad dure 10 años no es factible porque no puede ser sustentada económicamente.
LA FRASE
"En Estados Unidos hay leyes en las que se estipula que el médico en formación no puede trabajar más de ciertas horas, pero esto implica que vea menos pacientes".
Miguel Ochoa Plascencia, médico adscrito de Neurocirugía del Hospital Civil.
Toman Ritalín para soportar el ritmo
El último año de la carrera de Médico Cirujano y Partero es clave. Durante ese tiempo los estudiantes comienzan a tener más contacto con los pacientes y a hacer guardias en los hospitales, además de continuar yendo a sus clases.
Joaquín recuerda el servicio de Trauma y Ortopedia como el más pesado del internado. Comenta que en una de las veces que estuvo en esta área, entre él y otro compañero tuvieron que revisar, curar y hacer las notas de progreso de 46 pacientes.
“Los residentes nos amenazaron porque teníamos que terminar todo, ellos normalmente están en cirugía. Con cada paciente nos tardábamos como 30 minutos, entonces no dormimos en 48 horas y, para aguantar, tuvimos que tomar entre cuatro y seis pastillas de Ritalín, cada uno”.
El Ritalín, nombre comercial del Metilfenidato, es un medicamento que se utiliza para tratar a los niños que padecen hiperactividad y déficit de atención. Como efecto secundario causa insomnio y quita el apetito.
A pesar del medicamento no pudieron terminar todo el trabajo, por lo que los adscritos los castigaron con una guardia extra, con la que acumularon cuatro días completos en el hospital.
Para aguantar las largas horas laborales, las noches sin dormir, el estrés y no comer a sus horas, Joaquín asegura que muchos de los internos consumen ese tipo de medicamentos que los mismos residentes les ofrecen.
“Yo sólo tomaba Ritalín, pero sí abusaba. En una de mis rotaciones por urgencias, me tocó el choque de dos camiones, no dormimos y apenas comimos en 46 horas… teníamos que estar como locos, consiguiendo camas, sangre. Esa vez yo creo que sí me tomé como 10 pastillas en 46 horas”.
Los médicos que recetan este fármaco recomiendan, en promedio, una pastilla cada 12 horas. En esas 46 horas Joaquín tomó, aproximadamente, una cada cinco horas.
“De todas maneras, después de tanto estrés y de todo, si me dijeran que hiciera otro año de internado, lo haría. Aprendes mucho y creo que me hizo falta aprender muchísimo”.
SABER MÁS
El medicamento
El Ritalín es un medicamento para tratar a los niños que padecen de hiperactividad y déficit de atención.
Como efecto secundario causa insomnio y quita el apetito.
Por eso es utilizado por los médicos para evitar que se duerman durante el trabajo.
Plantilla de la SSJ
La Secretaría de Salud en Jalisco cuenta con mil 520 médicos generales, 900 residentes y 620 pasantes, pero éstos se mueven constantemente.
Esta plantilla es para 583 centros de salud, en dos turnos.
Especialidades más afectadas
• Medicina interna.
• Anestesiología.
• Pediatría.
• Ginecología y Obstetricia.
• Cirugía general.
Principales trastornos
• Estrés crónico.
• Insomnio.
• Ansiedad
• Depresión.
• Ideas suicidas.
• Tensión muscular.
• Padecimientos gastrointestinales.
Remuneración mensual para residentes
Año Sueldo
Primero 13 mil 689
Segundo 15 mil 743
Tercero 16 mil 394
Cuarto 17 mil 86
Quinto 17 mil 804 (esta misma cifra aplica para el sexto y séptimo año).
No piden ayuda
Se tiene detectado que 60% de los médicos en formación padece o tiene una tendencia para desarrollar alguna alteración psicológica. Sin embargo, en la Unidad de Apoyo Psicológico de Personal en Formación del Hospital Civil de Guadalajara, sólo entre cinco y 20 residentes e internos se acercan a pedir ayuda mensualmente.
Según Verónica Barrios, jefa de Departamento de Extensión y Vinculación, desde que se implementó esta área, el progreso ha sido muy lento.
“Al principio sólo atendíamos a una persona cada mes, poco a poco ha ido aumentando. Esto es porque el gremio médico está más acostumbrado a ayudar que a pedir ayuda, entonces durante su formación la parte de dejarse ayudar es más difícil”.
Además, esta área se encarga de dar pláticas a los médicos en formación sobre prevención del suicidio y manejo del estrés, así los que no van a pedir apoyo, por lo menos son ayudados de esta manera.
Cuando un residente se acerca, se le evalúa y, aunque la mayoría de las veces se les pide seguir un tratamiento, Barrios asegura que algunos ya no continúan porque con una sola vez resuelven muchos problemas importantes en su salud.
Los coordinadores de las especialidades deben estar al pendiente para detectar cualquier síntoma. “Nosotros los dirigimos a los centros de atención, son valorados y escuchamos al 100% las recomendaciones que dé el médico, ya sea que requieran tratamiento o sólo bajar la carga de estrés”, comenta el director de Desarrollo Institucional de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Antonio Luévanos Velázquez
Además de los trastornos psicológicos, los internos pueden presentar algún tipo de enfermedad psicosomática, por un cuadro de estrés o ansiedad, pero que ya no es precisamente mental. Por ejemplo: colitis, gastritis y tensión muscular, entre muchas otras.
Los horarios es otro de los puntos que, según Luévanos Velázquez, influyen en los médicos en formación, quienes a veces no tienen tiempo para comer bien, por lo que esto deriva en un aumento o pérdida de peso de manera significativa.
El estrés va más allá del hospital
No solamente se exponen a largas jornadas laborales, los internos y residentes aún están estudiando y, algunos de ellos, están casados. Todos estos ámbitos ocasionan que los médicos en formación tengan más presión y, por lo tanto, un mayor nivel de estrés y de ansiedad.
“Hay que recordar que muchas veces los médicos que están estudiando una especialidad giran alrededor de los 25 y 28 años... algunos hasta ya son personas casadas y, como consecuencia, factores externos se agregan al estrés que ya sufren también en consecuencia de su formación profesional”, acentúa el director de Desarrollo Institucional de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Antonio Luévanos Velázquez.
Dentro del test SCL90, que es el que se realiza en los internos para detectar depresión, ansiedad, psicosis o ideas paranoides, asegura que se ha detectado que la mayoría de quienes padecen algunas de estas alteraciones son mujeres, lo que va de la mano con la situación hormonal.
Además, Miguel Ochoa Plascencia, médico adscrito de Neurocirugía en el Hospital Civil Antiguo de Guadalajara, comenta que manejar el estrés y sobrellevarlo depende de cada persona.
“La personalidad de cada uno también afecta, obviamente Neurocirugía puede ser muy estresante, pero también hay quien se estresa en Dermatología y ahí no hay urgencias, entonces en el estrés, además del área en la que estés y de los problemas personales que tengas, la personalidad tiene mucho que ver”.
Examen nacional, obstáculo adicional
Entrar a la Licenciatura de Médico Cirujano y Partero en la Universidad de Guadalajara (UdeG) es todo un reto. En el último examen de admisión, dos mil 291 aspiraron a esa carrera en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), pero sólo 350 fueron admitidos.
Cuando se llega al último año de medicina y el internado comienza, también empieza la preocupación para quien desea hacer una especialidad. Y es que, para aspirar a ella, deben ser seleccionados mediante el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM), en el cual fueron elegidos 971 de los dos mil 896 que lo presentaron en Jalisco en la última ocasión.
Es por eso que los internos, además de sus clases y el trabajo hospitalario, se preparan para el examen que definirá su futuro como especialistas.
Una vez elegidos deben aspirar a la especialidad en la sede o en la institución en la que quieren cursarla, para lo que se les aplica un test psicológico y se revisan todas sus aptitudes y conocimientos.
Los Hospitales Civiles de Guadalajara siempre son los que más aspirantes reciben por la cantidad de especialidades que ofertan.
Pero graduarse de la especialidad y comenzar a trabajar es otro reto importante y no porque no se necesiten sino que la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) no tiene recursos para contratar a todos los médicos especialistas que requiere. Por eso los recién egresados deben buscar en el sector privado.
En marzo de 2015, la SSJ admitió que 45% de los centros de salud carecían de médicos titulados y eran atendidos por pasantes, es decir, estudiantes que realizan su servicio, y enfermeras. Además, casi la totalidad del otro 55% era atendido por un médico general y no tenían especialistas, problema que se estaba tratando de subsanar.
Según el entonces titular de la Secretaría, Jaime Agustín González Álvarez, las principales causas de esto es que los especialistas no desean irse al interior del Estado y se concentran en la Zona Metropolitana de Guadalajara, mientras la dependencia no cuenta con el presupuesto para contratar a los 300 especialistas que hacen falta.
Además, los médicos que pasan el ENARM sobresaturan las especialidades de Ginecología y Pediatría, y dejan de lado algunas que padecen un déficit importante, como son Nefrología y Geriatría. En 2013, González Álvarez aseguró que Jalisco contaba con sólo 50 geriatras y que lo importante no era tener más médicos sino “vocacionarlos” hacia las áreas que se necesitan y a los lugares en donde se requiere su presencia.
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“Siempre recibimos urgencias y no lo podemos dejar para después porque una lesión neurológica, entre más tiempo pasa, puede dejar secuelas. Sólo tenemos unos 100 pacientes, entonces, por ejemplo, ahorita tengo 30 para mí solo y todos tienen algo que se puede complicar de un momento a otro”.
Aparte del trabajo hospitalario, los médicos residentes son estudiantes, por lo que tienen que preparar clases, así que su tiempo libre del hospital es utilizado para eso. “Cuando llego a mi casa en la noche y veo a mi familia, los abrazo y les digo: ‘Me voy a dormir’, pero desde que uno se hace residente se aleja de su familia, de sus amigos, de todo”.
Las guardias, comenta, es lo más pesado, ya que se hacen un día sí y otro no, “entremos a las siete de la mañana un día y salimos al siguiente a la misma hora, pero todavía te queda el trabajo aquí, así que te vas del hospital a las ocho de la noche. Descansas 12 horas y trabajas 36”.
Esto, ha influido en su estado de ánimo y su humor, por lo que se vio obligado a buscar ayuda psicológica. Además, su rendimiento en ocasiones no es el mismo y asegura que debe hacer una pausa y pedir apoyo para no cometer un error.
“A veces sí piensas: ‘¿Qué estoy haciendo aquí?, pudiendo tener una vida más tranquila. Pero cuando ves el progreso de un paciente, cuando estás en la operación y le cambias la vida, es ahí cuando todo vale la pena”.
Carga laboral incide en malas prácticas
La fatiga y el ambiente de estrés en el cual se encuentran los médicos en formación pueden derivar en una falta de concentración importante y orillarlos a cometer errores al momento de tomar una decisión para el paciente.
Alfredo de Jesús Célis de la Rosa, director de la División de Disciplinas para el Desarrollo Promoción y Preservación de la Salud del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), asegura que “la fatiga de tener tantas horas trabajando pueden nublar en un momento determinado el juicio del médico en formación durante una decisión que puede ser trascendente para la vida del paciente, por ejemplo, que en lugar de agarrar un medicamento agarre otro diferente”.
En 2014, la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) recibió, en Jalisco, seis quejas por tratamiento médico y 14 por tratamiento quirúrgico, de las cuales cinco fueron resueltas, aunque no se indica cuál fue el resultado.
Por otro lado, cualquier alteración psicológica en un médico en formación, si no es atendida, puede afectar en la manera de atender a un paciente.
En el mismo año, la Conamed registró 16 quejas en Jalisco por la relación médico-paciente.
“No todos reconocen que puedan tener un trastorno de ansiedad o de depresión… y eso repercute en el estilo, en el modo de atención que se le da al paciente o, incluso, en el desempeño o aprendizaje que deben de tener”, asegura director de Desarrollo Institucional de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Antonio Luévanos Velázquez.
Miguel Ochoa Plascencia, médico adscrito del área de Neurocirugía del Hospital Civil Antiguo de Guadalajara, asegura que para evitar cualquier decisión errónea se manejan bajo un sistema de jerarquías, en donde si un residente o interno tiene problemas para tomar una decisión, puede acercarse a los residentes de años más avanzados o a los adscritos.
“Se entiende que un residente o un interno tome una decisión equivocada por la fatiga, el estrés, la ansiedad, pero no pedir apoyo cuando se siente rebasado es una decisión propia, porque siempre hay un grupo de residentes y adscritos respaldándolo”, asegura Ochoa Plascencia.
En 2014 se confirmó un acto de negligencia por parte de 16 médicos del IMSS Jalisco, después de que un menor muriera a causa de daño orgánico por tuberculosis intestinal, cuando había sido internado por crisis asmática. En ese momento, un experto señaló que una de las razones de la muerte del niño fue la falta de experiencia de los médicos que lo atendieron. Sin embargo, no se puede asegurar que quienes realizaron las intervenciones fueran residentes.
Además, Célis de la Rosa recuerda que los internos son estudiantes y sus guardias de trabajar 24 horas y descansar 48, no favorecen en su “aprendizaje crítico, aprenden porque todo lo hacen mecánicamente y así no debería de ser”.
Por otro lado, según Ochoa Plascencia, está la labor administrativa que deben realizar, el hacer notas del progreso de cada paciente y pasar visita e ingresarlos. Esto también genera una carga de trabajo importante para los médicos en formación, ya que uno solo llega a tener hasta decenas de pacientes bajo su cuidado.
Subraya que es un tanto obvio que Neurocirugía sea de las especialidades que tengan mayores índices de alteraciones psicológicas, ya que “los únicos hospitales que ofertan la especialidad son los que tienen una mayor afluencia de pacientes, por lo que siempre hay mucho trabajo en el área y siempre son pacientes muy delicados”.
Ochoa Plascencia hace hincapié en que las largas jornadas de trabajo no se acaban terminando la especialidad o el internado, “es un problema en el gremio médico en general. Hay que entender que la profesión combina ciertas circunstancias que van a derivar en estrés, entonces siempre se va a tratar de cómo manejarlo”.
LA FRASE
"La fatiga de tener tantas horas trabajando pueden nublar en un momento determinado el juicio del médico en formación durante una decisión que puede ser trascendente para la vida del paciente. Por ejemplo, que en lugar de agarrar un medicamento tome otro".
Alfredo de Jesús Célis de la Rosa, de la División de Disciplinas para el Desarrollo Promoción y Preservación de la Salud del CUCS.
Un problema mundial
Miguel Ochoa Plascencia, médico adscrito de Neurocirugía del Hospital Civil Antiguo de Guadalajara, dice que en otras partes del mundo se está tratando el problema de las largas horas de trabajo a las que se ven expuestos los residentes, para que tengan la mente más fresca y piensen con mayor claridad.
“En Estados Unidos, por ejemplo, hay leyes en las que se estipula que el médico en formación no puede trabajar más de ciertas horas, pero esto implica que entonces vea a menos pacientes y menos casos, por lo que se han alzado voces que pretender hacer las especialidades de 10 años”.
Las residencias médicas por lo general duran entre dos y cinco años; sin embargo, hay algunas como Neurocirugía que puede llegar a prolongarse durante siete, ya que primero se hace la especialidad en Cirugía General, que dura dos años, y después Neurocirugía con cinco años.
Durante todo este tiempo el residente recibe una remuneración, que aumenta mientras avanza su especialidad y que es pagada por el sistema de Salud. Por lo tanto, que una especialidad dure 10 años no es factible porque no puede ser sustentada económicamente.
LA FRASE
"En Estados Unidos hay leyes en las que se estipula que el médico en formación no puede trabajar más de ciertas horas, pero esto implica que vea menos pacientes".
Miguel Ochoa Plascencia, médico adscrito de Neurocirugía del Hospital Civil.
Toman Ritalín para soportar el ritmo
El último año de la carrera de Médico Cirujano y Partero es clave. Durante ese tiempo los estudiantes comienzan a tener más contacto con los pacientes y a hacer guardias en los hospitales, además de continuar yendo a sus clases.
Joaquín recuerda el servicio de Trauma y Ortopedia como el más pesado del internado. Comenta que en una de las veces que estuvo en esta área, entre él y otro compañero tuvieron que revisar, curar y hacer las notas de progreso de 46 pacientes.
“Los residentes nos amenazaron porque teníamos que terminar todo, ellos normalmente están en cirugía. Con cada paciente nos tardábamos como 30 minutos, entonces no dormimos en 48 horas y, para aguantar, tuvimos que tomar entre cuatro y seis pastillas de Ritalín, cada uno”.
El Ritalín, nombre comercial del Metilfenidato, es un medicamento que se utiliza para tratar a los niños que padecen hiperactividad y déficit de atención. Como efecto secundario causa insomnio y quita el apetito.
A pesar del medicamento no pudieron terminar todo el trabajo, por lo que los adscritos los castigaron con una guardia extra, con la que acumularon cuatro días completos en el hospital.
Para aguantar las largas horas laborales, las noches sin dormir, el estrés y no comer a sus horas, Joaquín asegura que muchos de los internos consumen ese tipo de medicamentos que los mismos residentes les ofrecen.
“Yo sólo tomaba Ritalín, pero sí abusaba. En una de mis rotaciones por urgencias, me tocó el choque de dos camiones, no dormimos y apenas comimos en 46 horas… teníamos que estar como locos, consiguiendo camas, sangre. Esa vez yo creo que sí me tomé como 10 pastillas en 46 horas”.
Los médicos que recetan este fármaco recomiendan, en promedio, una pastilla cada 12 horas. En esas 46 horas Joaquín tomó, aproximadamente, una cada cinco horas.
“De todas maneras, después de tanto estrés y de todo, si me dijeran que hiciera otro año de internado, lo haría. Aprendes mucho y creo que me hizo falta aprender muchísimo”.
SABER MÁS
El medicamento
El Ritalín es un medicamento para tratar a los niños que padecen de hiperactividad y déficit de atención.
Como efecto secundario causa insomnio y quita el apetito.
Por eso es utilizado por los médicos para evitar que se duerman durante el trabajo.
Plantilla de la SSJ
La Secretaría de Salud en Jalisco cuenta con mil 520 médicos generales, 900 residentes y 620 pasantes, pero éstos se mueven constantemente.
Esta plantilla es para 583 centros de salud, en dos turnos.
Especialidades más afectadas
• Medicina interna.
• Anestesiología.
• Pediatría.
• Ginecología y Obstetricia.
• Cirugía general.
Principales trastornos
• Estrés crónico.
• Insomnio.
• Ansiedad
• Depresión.
• Ideas suicidas.
• Tensión muscular.
• Padecimientos gastrointestinales.
Remuneración mensual para residentes
Año Sueldo
Primero 13 mil 689
Segundo 15 mil 743
Tercero 16 mil 394
Cuarto 17 mil 86
Quinto 17 mil 804 (esta misma cifra aplica para el sexto y séptimo año).
No piden ayuda
Se tiene detectado que 60% de los médicos en formación padece o tiene una tendencia para desarrollar alguna alteración psicológica. Sin embargo, en la Unidad de Apoyo Psicológico de Personal en Formación del Hospital Civil de Guadalajara, sólo entre cinco y 20 residentes e internos se acercan a pedir ayuda mensualmente.
Según Verónica Barrios, jefa de Departamento de Extensión y Vinculación, desde que se implementó esta área, el progreso ha sido muy lento.
“Al principio sólo atendíamos a una persona cada mes, poco a poco ha ido aumentando. Esto es porque el gremio médico está más acostumbrado a ayudar que a pedir ayuda, entonces durante su formación la parte de dejarse ayudar es más difícil”.
Además, esta área se encarga de dar pláticas a los médicos en formación sobre prevención del suicidio y manejo del estrés, así los que no van a pedir apoyo, por lo menos son ayudados de esta manera.
Cuando un residente se acerca, se le evalúa y, aunque la mayoría de las veces se les pide seguir un tratamiento, Barrios asegura que algunos ya no continúan porque con una sola vez resuelven muchos problemas importantes en su salud.
Los coordinadores de las especialidades deben estar al pendiente para detectar cualquier síntoma. “Nosotros los dirigimos a los centros de atención, son valorados y escuchamos al 100% las recomendaciones que dé el médico, ya sea que requieran tratamiento o sólo bajar la carga de estrés”, comenta el director de Desarrollo Institucional de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Antonio Luévanos Velázquez
Además de los trastornos psicológicos, los internos pueden presentar algún tipo de enfermedad psicosomática, por un cuadro de estrés o ansiedad, pero que ya no es precisamente mental. Por ejemplo: colitis, gastritis y tensión muscular, entre muchas otras.
Los horarios es otro de los puntos que, según Luévanos Velázquez, influyen en los médicos en formación, quienes a veces no tienen tiempo para comer bien, por lo que esto deriva en un aumento o pérdida de peso de manera significativa.
El estrés va más allá del hospital
No solamente se exponen a largas jornadas laborales, los internos y residentes aún están estudiando y, algunos de ellos, están casados. Todos estos ámbitos ocasionan que los médicos en formación tengan más presión y, por lo tanto, un mayor nivel de estrés y de ansiedad.
“Hay que recordar que muchas veces los médicos que están estudiando una especialidad giran alrededor de los 25 y 28 años... algunos hasta ya son personas casadas y, como consecuencia, factores externos se agregan al estrés que ya sufren también en consecuencia de su formación profesional”, acentúa el director de Desarrollo Institucional de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Antonio Luévanos Velázquez.
Dentro del test SCL90, que es el que se realiza en los internos para detectar depresión, ansiedad, psicosis o ideas paranoides, asegura que se ha detectado que la mayoría de quienes padecen algunas de estas alteraciones son mujeres, lo que va de la mano con la situación hormonal.
Además, Miguel Ochoa Plascencia, médico adscrito de Neurocirugía en el Hospital Civil Antiguo de Guadalajara, comenta que manejar el estrés y sobrellevarlo depende de cada persona.
“La personalidad de cada uno también afecta, obviamente Neurocirugía puede ser muy estresante, pero también hay quien se estresa en Dermatología y ahí no hay urgencias, entonces en el estrés, además del área en la que estés y de los problemas personales que tengas, la personalidad tiene mucho que ver”.
Examen nacional, obstáculo adicional
Entrar a la Licenciatura de Médico Cirujano y Partero en la Universidad de Guadalajara (UdeG) es todo un reto. En el último examen de admisión, dos mil 291 aspiraron a esa carrera en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), pero sólo 350 fueron admitidos.
Cuando se llega al último año de medicina y el internado comienza, también empieza la preocupación para quien desea hacer una especialidad. Y es que, para aspirar a ella, deben ser seleccionados mediante el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM), en el cual fueron elegidos 971 de los dos mil 896 que lo presentaron en Jalisco en la última ocasión.
Es por eso que los internos, además de sus clases y el trabajo hospitalario, se preparan para el examen que definirá su futuro como especialistas.
Una vez elegidos deben aspirar a la especialidad en la sede o en la institución en la que quieren cursarla, para lo que se les aplica un test psicológico y se revisan todas sus aptitudes y conocimientos.
Los Hospitales Civiles de Guadalajara siempre son los que más aspirantes reciben por la cantidad de especialidades que ofertan.
Pero graduarse de la especialidad y comenzar a trabajar es otro reto importante y no porque no se necesiten sino que la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) no tiene recursos para contratar a todos los médicos especialistas que requiere. Por eso los recién egresados deben buscar en el sector privado.
En marzo de 2015, la SSJ admitió que 45% de los centros de salud carecían de médicos titulados y eran atendidos por pasantes, es decir, estudiantes que realizan su servicio, y enfermeras. Además, casi la totalidad del otro 55% era atendido por un médico general y no tenían especialistas, problema que se estaba tratando de subsanar.
Según el entonces titular de la Secretaría, Jaime Agustín González Álvarez, las principales causas de esto es que los especialistas no desean irse al interior del Estado y se concentran en la Zona Metropolitana de Guadalajara, mientras la dependencia no cuenta con el presupuesto para contratar a los 300 especialistas que hacen falta.
Además, los médicos que pasan el ENARM sobresaturan las especialidades de Ginecología y Pediatría, y dejan de lado algunas que padecen un déficit importante, como son Nefrología y Geriatría. En 2013, González Álvarez aseguró que Jalisco contaba con sólo 50 geriatras y que lo importante no era tener más médicos sino “vocacionarlos” hacia las áreas que se necesitan y a los lugares en donde se requiere su presencia.
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