Jalisco
Carniceros dejan mandiles y cuchillos para vestirse de mujeres
Desde hace 10 años, se ha convertido en toda una tradición que ganaderos, carniceros y personal del Rastro de Tonalá lleven acabo toda una fiesta de humor para festejar a su santo, San Miguel
TONALÁ, JALISCO.- ¡Viene el toro!, decían y corrían mojigangas (carniceros vestidas de mujeres) y uno que otro participante de la tradicional Tonalada, y es que ayer, la Plaza Cihualpilli, se convirtió en un callejón en el cual, cinco vaquillas se soltaron y los carniceros que dejaron los mandiles y los cuchillos para vestirse de mujeres comenzaron a correr para no se agarrados por alguno de estos animales; mientras estos hombres corrían, en las tarimas alrededor de mil espectadores disfrutaban del evento y reían de las ocurrencias de las mojigangas.
En primera fila, el primer edil de la Cuna Alfarera, Agustín Ordóñez Hernández, y sus colaboradores más cercanos disfrutaron la tradicional Tonalada, quienes debido al intenso sol, decidieron observar la fiesta de San Miguel tomando un vaso del tejuino de “el güero”.
Ordóñez Hernández atento y por momento riendo, veía las carreras de las mojigangas, quienes por esta ocasión, no se acercaron a besar al mandatario tonalteca.
La Tonalada, es un evento similar a la Pamplonada, donde algunas vaquillas, se sueltan para ser toreadas por las mojigangas. En el municipio de Tonalá, las calles de Pedro Moreno, haciendo un circuito por Hidalgo, Emiliano Zapata y Obregón, es el lugar donde las vaquillas hacen la persecución de las mojigangas, quienes terminan siendo atropelladas por estos animales.
Pero están otras, que suelen ser valientes y quienes además de torearlos se atreven a montar a las vaquillas, aunque en esta ocasión resultaron ser las más afectadas, pues son pateadas, empujadas y una que otra hasta perdió uno de sus cuernos.
La gente, quedó con un buen sabor de boca al disfrutar del espectáculos, algunos turistas hasta pidieron a las mojigangas coquetas la foto del recuerdo.
El festejo de día de San Miguel Arcángel patrono de los carniceros concluyó con un jaripeo en el lienzo Charro Doña Ana.
En primera fila, el primer edil de la Cuna Alfarera, Agustín Ordóñez Hernández, y sus colaboradores más cercanos disfrutaron la tradicional Tonalada, quienes debido al intenso sol, decidieron observar la fiesta de San Miguel tomando un vaso del tejuino de “el güero”.
Ordóñez Hernández atento y por momento riendo, veía las carreras de las mojigangas, quienes por esta ocasión, no se acercaron a besar al mandatario tonalteca.
La Tonalada, es un evento similar a la Pamplonada, donde algunas vaquillas, se sueltan para ser toreadas por las mojigangas. En el municipio de Tonalá, las calles de Pedro Moreno, haciendo un circuito por Hidalgo, Emiliano Zapata y Obregón, es el lugar donde las vaquillas hacen la persecución de las mojigangas, quienes terminan siendo atropelladas por estos animales.
Pero están otras, que suelen ser valientes y quienes además de torearlos se atreven a montar a las vaquillas, aunque en esta ocasión resultaron ser las más afectadas, pues son pateadas, empujadas y una que otra hasta perdió uno de sus cuernos.
La gente, quedó con un buen sabor de boca al disfrutar del espectáculos, algunos turistas hasta pidieron a las mojigangas coquetas la foto del recuerdo.
El festejo de día de San Miguel Arcángel patrono de los carniceros concluyó con un jaripeo en el lienzo Charro Doña Ana.