Jalisco
Bolardos retráctiles causan confusión y descontento; seguirán las pruebas
El sistema sólo permitirán el acceso de vehículos oficiales y de emergencia, así como de las rutas 400 y 500 del trolebús
GUADALAJARA, JALISCO (12/JUN/2015).- Los bolardos retráctiles que la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP) colocó en Avenida Hidalgo y la calle Liceo causaron confusión y descontento; además, fueron los responsables de que Manuel Márquez dejara a su hijo cuadras antes del Supremo Tribunal de Justicia, de que Sergio Aguirre considere tomar precauciones para llegar a su trabajo a tiempo, de la inconformidad de Manuel Manzo y provocaron que Salvador se desviara al menos dos cuadras para llegar a su oficina.
El objetivo de los bolardos es convertir al Centro en una zona de estar y no de paso. Sin embargo, sólo generan unos 15 metros de zona peatonal.
Desde las 08:30 horas, el sistema computarizado encargado de controlar el ascenso y descenso de los bolardos —que sólo permitirán el acceso de vehículos oficiales y de emergencia, así como de las rutas 400 y 500 del trolebús— no funcionó como se esperaba y tuvo que ser puesto en marcha manualmente.
Una de las personas que se encargó de este trabajo explicó que esta falla se debió a que el sistema todavía se encuentra en periodo de prueba. Destacó que la cámara que lee la placa de los vehículos y envía la señal a un cuarto instalado en el estacionamiento de la Plaza Liberación necesitaba ser ajustada.
El director de Construcción de Zona Norte, Centro y Sur de la SIOP, Juan Antonio Rodríguez, afirmó que el periodo de prueba durará una semana. Agregó que el costo aproximado de estos bolardos y los que están en Morelos, en sus cruces con Maestranza y Liceo, es de tres millones y medio de pesos.
Los artefactos electrónicos dejaron de operar a mediodía. Dicha interrupción fue observada por los trabajadores de Tapatío Tour, empresa que manifestó su inconformidad ante el Gobierno estatal porque los postes impidieron que sus ocho vehículos pudieran circular. El problema acabó cuando las placas de las unidades fueron registradas en el sistema.
El objetivo de los bolardos es convertir al Centro en una zona de estar y no de paso. Sin embargo, sólo generan unos 15 metros de zona peatonal.
Desde las 08:30 horas, el sistema computarizado encargado de controlar el ascenso y descenso de los bolardos —que sólo permitirán el acceso de vehículos oficiales y de emergencia, así como de las rutas 400 y 500 del trolebús— no funcionó como se esperaba y tuvo que ser puesto en marcha manualmente.
Una de las personas que se encargó de este trabajo explicó que esta falla se debió a que el sistema todavía se encuentra en periodo de prueba. Destacó que la cámara que lee la placa de los vehículos y envía la señal a un cuarto instalado en el estacionamiento de la Plaza Liberación necesitaba ser ajustada.
El director de Construcción de Zona Norte, Centro y Sur de la SIOP, Juan Antonio Rodríguez, afirmó que el periodo de prueba durará una semana. Agregó que el costo aproximado de estos bolardos y los que están en Morelos, en sus cruces con Maestranza y Liceo, es de tres millones y medio de pesos.
Los artefactos electrónicos dejaron de operar a mediodía. Dicha interrupción fue observada por los trabajadores de Tapatío Tour, empresa que manifestó su inconformidad ante el Gobierno estatal porque los postes impidieron que sus ocho vehículos pudieran circular. El problema acabó cuando las placas de las unidades fueron registradas en el sistema.