Jalisco

Asesinato en Jardines de la Paz por asalto violento

La víctima, un hombre de 35 años, fue baleado cuando se disponía a guardar su coche

GUADALAJARA, JALISCO (01/JUN/2014).- "Es una zona muy conflictiva, se llama Jardines de la Paz, pero...", describió un vecino el ambiente de inseguridad en su colonia, donde predominan habitantes de clase media que llevan años de padecer por la delincuencia. Y la noche de este sábado fue el colmo, dijo el hombre, quien escucha con frecuencia de asaltos y robos pero nunca de un asesinato a balazos en su barrio por esa causa. La violencia alcanzó a Jardines de la Paz.
 
Eran las diez y media de la noche cuando Carlos César Larios Medina, hombre trabajador de 35 años llegó a su casa en Marquesa de Calderón casi al cruce con Diego Duran. El ambiente era fresco y la calle, tranquila —frente al templo de María Madre de la Iglesia—, aún tenía vida.
 
Carlos llegaba a su hogar junto con su mujer e hijo en su auto, un Honda CRV blanco modelo 2014, dijeron las autoridades. Él abrió el cancel para guardar el vehículo cuando dos sujetos aparecieron de entre lo oscuro y se le aproximaron. Uno de ellos sacó un arma de fuego (que al parecer era un revólver calibre 38), apuntó al cuerpo de quien llegaba y le exigió el automóvil.
 
"Estamos rodeados de lacras desgraciados", exclamó indignado otro vecino al tiempo que miraba a la distancia el cuerpo tendido de Carlos, a quien describió como un hombre de bien, tranquilo y amable. La mujer del vecino se acercó al marido y le susurró: "Te digo que hay que vender la camioneta", aludió el vehículo a sus espaldas que si bien era ostentoso parecía haber sido adquirido tras años de esfuerzo, como lo hace la mayoría de esa gente de ese barrio que en sí no es de clase alta.
 
No se precisó lo que ocurrió en los siguientes segundos después de que Carlos fue amenazado delante de su familia. Su mujer no podía describir el acontecimiento; en cambio, abrazaba de rodillas el cuerpo tendido de su marido.
 
Los vecinos escucharon tres detonaciones. El reporte que recibieron en la Policía fue de un hombre herido por arma de fuego en ese cruce. Una ambulancia arribó al lugar y los paramédicos intentaron asistir a Carlos, quien tenía balazos en la espalda y en un brazo. Nada pudieron hacer y el hombre murió en el lugar.
 
Un par de sospechosos retenidos
 
Patrulleros que rondaban la zona fueron alertados de los balazos y se dirigieron por varios flancos hacia el sitio de la agresión. Una unidad logró ver a una persona sospechosa que se alejaba a pie a la altura de Historiadores y Periodistas. Se trataba de Rafael González, de 20 años, vecino de Loma Dorada, en Tonalá. Los gendarmes lo aprehendieron y subieron a una camioneta para cuestionarlo sobre el arma que otros policías hallaron en una Jardinera en el cruce de Diego Duran y Joaquín Fernández de Lizardi. El presunto agresor defendía que no había participado del crimen que se le imputaba.
 
Una unidad más encontró hacia el rumbo de Antonio Díaz de Solís a un hombre quien sangraba por una herida grave en la entrepierna. Fue llevado a Servicios Médicos para su atención, aunque también quedará retenido hasta averiguar cómo sufrió la lesión.
 
Las autoridades presumen que los dos retenidos fueron participantes del crimen; al parecer, uno de ellos fue reconocido por la mujer de Carlos, relató un comandante de la Policía de Guadalajara.

Se cree que Carlos resistió el robo al tiempo que lo rodearon los criminales; el de la pistola disparó y uno de los tiros dio en su compañero que se hallaba del otro lado de la víctima. Sin embargo, los peritos forenses serán quienes determinen según los indicios si las conjeturas de los oficiales tienen fundamento.

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