Jalisco
Asesinato afuera de veterinaria en Paseos del Sol
Según las autoridades de Zapopan, a su arribo fue abordado por un sujeto que detonó sobre la víctima el arma que llevaba
GUADALAJARA, JALISCO (16/MAR/2013).- La tarde de este sábado fue asesinado un hombre en Paseos del Sol, en Zapopan, mientras acudía a alguna diligencia en un negocio de la zona. Su nombre era Ricardo Enrique Paredes Vargas, quien tenía su morada en Arboledas. Poco antes de que le quitaran la vida había arribado a una veterinaria ubicada sobre Avenida Copérnico, a unos 100 metros de la glorieta que cruza con Felipe Zetter.
Llegó al lugar a bordo de una camioneta Pontiac Aztek en negro, placas JDU-1183. Se estacionó sobre la banqueta.
Según las autoridades de Zapopan, a su arribo fue abordado por un sujeto de una estatura aproximada de 1.80 metros, moreno, pelo corto y con camisa blanca de rayas negras. Detonó sobre Ricardo el arma que llevaba. Sin detallar los peritajes de Ciencias Forenses, se lograban divisar al menos tres impactos en glúteo y en el cráneo. El hombre perdió la vida casi de inmediato.
En el momento, los testigos no supieron precisar cómo huyó el asesino, si a pie o en un automóvil sedán blanco que en los instantes posteriores atravesó la vialidad a toda carrera. En la nevería tampoco vieron nada.
Tras el homicidio, arribó una patrulla de Zapopan con el número de unidad P-4202; detrás, personal del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses. Los gendarmes refirieron que el hombre muerto no tenía relación con el negocio al que visitaba, sino que había llegado en calidad de cliente, por lo que se desconoce el móvil del crimen.
Llegó al lugar a bordo de una camioneta Pontiac Aztek en negro, placas JDU-1183. Se estacionó sobre la banqueta.
Según las autoridades de Zapopan, a su arribo fue abordado por un sujeto de una estatura aproximada de 1.80 metros, moreno, pelo corto y con camisa blanca de rayas negras. Detonó sobre Ricardo el arma que llevaba. Sin detallar los peritajes de Ciencias Forenses, se lograban divisar al menos tres impactos en glúteo y en el cráneo. El hombre perdió la vida casi de inmediato.
En el momento, los testigos no supieron precisar cómo huyó el asesino, si a pie o en un automóvil sedán blanco que en los instantes posteriores atravesó la vialidad a toda carrera. En la nevería tampoco vieron nada.
Tras el homicidio, arribó una patrulla de Zapopan con el número de unidad P-4202; detrás, personal del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses. Los gendarmes refirieron que el hombre muerto no tenía relación con el negocio al que visitaba, sino que había llegado en calidad de cliente, por lo que se desconoce el móvil del crimen.