Jalisco
Ambulantes se las ingenian para vender en el Centro Histórico
Autoridades señalan que existen los llamados ''ambulantes toreros'', que al momento de ser detectados huyen del lugar
-Comerciantes establecidos señalan
presencia de ambulantes ''toreros''
GUADALAJARA, JALISCO (18/JUN/2011).- Aunque en los últimos 15 días la presencia de inspectores se reforzó en el primer cuadro de la ciudad, la actividad de ambulantes continúa, indicó el ex consejero de la Cámara de Comercio Delegación Centro Histórico, Luis Enrique Anguiano.
“Depende de la zona, pero hay veces que en el lugar en el que uno camina no se encuentra a nadie y de repente hay calles en que se ven muchos ambulantes” vendiendo bolsas de piel, juguetes, paraguas, comida, refrescos y discos compactos de música y video, entre otros productos apócrifos.
La Plaza Tapatía y la zona de los portales son los puntos preferidos por los ambulantes, a quienes ya les conocen las caras, afirma el empresario. Incluso, algunos comerciantes establecidos les nombran “ambulantes toreros”, pues en el momento en el que se acerca algún inspector huyen de la escena.
“Para evitar que les retiren su mercancía, los ambulantes ofertan sus productos hasta caminando; es decir, sacan la mercancía a distancias cortas y de esta forman son difícilmente detectados, y si los ven pueden fácilmente correr”.
Ante esa situación, subraya: “No sé si la ley establece que deben atraparlos en flagrancia, porque a veces con sólo tapar la mercancía la libran y fingen que no están vendiendo, son como ‘golondrinos’, porque al estar moviéndose le van sacando la vuelta a los inspectores que dan sus rondines. Es el juego del gato y el ratón”.
presencia de ambulantes ''toreros''
GUADALAJARA, JALISCO (18/JUN/2011).- Aunque en los últimos 15 días la presencia de inspectores se reforzó en el primer cuadro de la ciudad, la actividad de ambulantes continúa, indicó el ex consejero de la Cámara de Comercio Delegación Centro Histórico, Luis Enrique Anguiano.
“Depende de la zona, pero hay veces que en el lugar en el que uno camina no se encuentra a nadie y de repente hay calles en que se ven muchos ambulantes” vendiendo bolsas de piel, juguetes, paraguas, comida, refrescos y discos compactos de música y video, entre otros productos apócrifos.
La Plaza Tapatía y la zona de los portales son los puntos preferidos por los ambulantes, a quienes ya les conocen las caras, afirma el empresario. Incluso, algunos comerciantes establecidos les nombran “ambulantes toreros”, pues en el momento en el que se acerca algún inspector huyen de la escena.
“Para evitar que les retiren su mercancía, los ambulantes ofertan sus productos hasta caminando; es decir, sacan la mercancía a distancias cortas y de esta forman son difícilmente detectados, y si los ven pueden fácilmente correr”.
Ante esa situación, subraya: “No sé si la ley establece que deben atraparlos en flagrancia, porque a veces con sólo tapar la mercancía la libran y fingen que no están vendiendo, son como ‘golondrinos’, porque al estar moviéndose le van sacando la vuelta a los inspectores que dan sus rondines. Es el juego del gato y el ratón”.