Internacional
Viaja a Chile, máquina para tercera opción de rescate de mineros
Los camiones se turnarán de uno o dos para ingresar al territorio de la mina; la máquina T-130 del 'plan B' que logró cavar 123 metros de profundidad, será relevada por la sonda
COPIAPO, CHILE (08/SEP/2010) .- Una sonda petrolera que cavará la tercera alternativa de rescate para los mineros atrapados en el norte chileno debe llegar el día de hoy desde Iquique, mil kilómetros al norte de Copiapó, en 42 camiones, que deberán turnarse para descargar sus piezas dado que no caben todos juntos en la zona de trabajos.
Los camiones "van a entrar de a uno o dos, descargan, luego bajan y suben otros dos, no van a venir todos juntos en caravana porque aquí arriba no cabrían", explicó un funcionario del grupo de rescate.
La sonda --operada por la empresa canadiense Precision Drilling-- tiene capacidad para perforar hasta dos mil metros de profundidad, a una velocidad que fluctúa, dependiendo de la consistencia de la roca, de 20 a 40 metros por día, explica un documento del gobierno chileno.
Se trata de la tercera opción que manejan los rescatistas para salvar a los mineros, atrapados desde el cinco de agosto, cuando un derrumbe los sepultó a 700 m de profundidad en la mina San José, en el desierto de Atacama.
Actualmente ya están en proceso de trabajo las opciones A y B, cuyos túneles alcanzaban el martes a los 113 y 123 metros de profundidad respectivamente, según informó el ingeniero René Aguilar, del equipo de rescate.
La máquina del "plan B", la T-130, apodada "la milagrosa" por los familiares de los mineros, llegó a una profundidad de 123 metros en solo dos días de trabajo, superando a la del "plan A", que fuera la primera en empezar a cavar.
Pero el avance de la segunda máquina estaba en los planes y no significa un adelanto del plazo oficial del rescate, fijado para principios de noviembre en un escenario optimista o inicios de diciembre, en caso de que se presenten dificultades.
"La T-130 sigue perforando de acuerdo a lo ya planificado. Se mantienen los plazos fijados", dijo Aguilar.
Mientras tanto, Jessica, la esposa de Víctor Zamora, uno de los 33 mineros, iba al médico el martes para hacerse una ecografía, en la que se confirmará de cuántos meses está embarazada y si espera "un príncipe o una princesita", dijo su madre, Nelly Bugueño, agregando que tendrá noticias en el correr de este miércoles.
"Víctor está seguro de que es una princesita, y ya tienen el nombre, le van a poner Paz Victoria", explicó.
En tanto, un equipo de la agencia espacial estadounidense NASA que visitó la mina San José advirtió que los mineros deberán recibir ayuda para aprender a manejar su fama y para su reinserción social una vez sean rescatados.
"Una vez que estos mineros salgan tendrán un alto nivel de fama en su país y tendrán mucha presión de la sociedad y de los medios", advirtió en rueda de prensa Michael Duncan, jefe de la misión de la agencia espacial estadounidense.
Los 33 mineros --32 chilenos y un boliviano-- quedaron sepultados por un derrumbe en la mina San José, 800 km al norte de Santiago. Recién después de 17 días se logró establecer contacto con ellos, confirmar que estaban vivos y empezar a comunicarse y enviarles alimentos, abrigo y otros elementos.
Los camiones "van a entrar de a uno o dos, descargan, luego bajan y suben otros dos, no van a venir todos juntos en caravana porque aquí arriba no cabrían", explicó un funcionario del grupo de rescate.
La sonda --operada por la empresa canadiense Precision Drilling-- tiene capacidad para perforar hasta dos mil metros de profundidad, a una velocidad que fluctúa, dependiendo de la consistencia de la roca, de 20 a 40 metros por día, explica un documento del gobierno chileno.
Se trata de la tercera opción que manejan los rescatistas para salvar a los mineros, atrapados desde el cinco de agosto, cuando un derrumbe los sepultó a 700 m de profundidad en la mina San José, en el desierto de Atacama.
Actualmente ya están en proceso de trabajo las opciones A y B, cuyos túneles alcanzaban el martes a los 113 y 123 metros de profundidad respectivamente, según informó el ingeniero René Aguilar, del equipo de rescate.
La máquina del "plan B", la T-130, apodada "la milagrosa" por los familiares de los mineros, llegó a una profundidad de 123 metros en solo dos días de trabajo, superando a la del "plan A", que fuera la primera en empezar a cavar.
Pero el avance de la segunda máquina estaba en los planes y no significa un adelanto del plazo oficial del rescate, fijado para principios de noviembre en un escenario optimista o inicios de diciembre, en caso de que se presenten dificultades.
"La T-130 sigue perforando de acuerdo a lo ya planificado. Se mantienen los plazos fijados", dijo Aguilar.
Mientras tanto, Jessica, la esposa de Víctor Zamora, uno de los 33 mineros, iba al médico el martes para hacerse una ecografía, en la que se confirmará de cuántos meses está embarazada y si espera "un príncipe o una princesita", dijo su madre, Nelly Bugueño, agregando que tendrá noticias en el correr de este miércoles.
"Víctor está seguro de que es una princesita, y ya tienen el nombre, le van a poner Paz Victoria", explicó.
En tanto, un equipo de la agencia espacial estadounidense NASA que visitó la mina San José advirtió que los mineros deberán recibir ayuda para aprender a manejar su fama y para su reinserción social una vez sean rescatados.
"Una vez que estos mineros salgan tendrán un alto nivel de fama en su país y tendrán mucha presión de la sociedad y de los medios", advirtió en rueda de prensa Michael Duncan, jefe de la misión de la agencia espacial estadounidense.
Los 33 mineros --32 chilenos y un boliviano-- quedaron sepultados por un derrumbe en la mina San José, 800 km al norte de Santiago. Recién después de 17 días se logró establecer contacto con ellos, confirmar que estaban vivos y empezar a comunicarse y enviarles alimentos, abrigo y otros elementos.