Internacional
Turba interrumpe toque de queda en Cachemira
Manifestantes retaron a la autoridad, por su inconformidad con el gobierno y la supuesta quema de copias del Corán en Estados Unidos
LONDRES, INGLATERRA (14/SEP/2010) .- Cientos de residentes enfurecidos de la región india de Cachemira desafiaron hoy el toque de queda impuesto en la zona tras las violentas protestas iniciadas el pasado fin de semana y que se intensificaron la víspera con un saldo de 19 muertos.
En el marco del cuarto día consecutivo de violencia, la policía india reprimió la madrugada a tiros a una turba, que desafiando el toque de queda, salió a calles del distrito de Bramulla, norte de la Cachemira india, para protagonizar nuevos desmanes, según un reporte de la BBC.
Las fuerzas de seguridad lanzaron la gases lacrimógenos y disparos al aire para dispersar a unos 300 manifestantes que quemaron neumáticos, y arrojaron objetos incendiarios contra comercios y oficinas de gobierno, al tiempo que gritaban consignas contra el gobierno indio.
Los manifestantes en su mayoría musulmanes expresaron su rechazo al gobierno hindú, abogaron por su independencia y expresaron su ira por la supuesta profanación, que según la prensa iraní, realizó un grupo de cristianos en Estados Unidos contra dos ejemplares del Corán.
El toque de queda, impuesto el domingo pasado en Srinagar, capital cachemir, se amplió anoche a otras zonas de la región para evitar actos vandálicos como lo registrados durante la mañana y tarde del lunes, que dejaron 19 muertos y cerca de un centenar de heridos.
Elementos de la policías federal patrullaron durante la madrugada las calles de Srinagar y otras localidades vecinas, llamando con altavoces a la población a permanecer al interior de sus hogares y advirtiéndole que dispararían contra quien violara el toque de queda.
Pese a las advertencias, los manifestantes tomaron las calles de las áreas de Zainekot y Baramulla en torno a Srinagar y lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad, provocando heridas a seis uniformados, que repelieron la agresión.
La policía informó que al menos tres manifestantes resultaron heridos en los enfrentamientos de este martes en Baramulla, que amenazan con extenderse por varios días más, ante el incremento de la presencia policiaca en gran parte de la región himalaya de Cachemira.
Los disturbios del lunes fueron las más violentas que se registran en Cachemira desde junio pasado desde que iniciaron los protestas contra el gobierno y desde el sábado pasado, cuando resurgieron, tras el fin del mes de ayuno del Ramadán.
Durante la violenta jornada del lunes, miles de manifestantes incendiaron varios edificios gubernamentales y una escuela cristiana privada de la localidad de Tangmard, a unos 45 kilómetros de Srinagar, donde sólo se encontraba personal administrativo.
La violencia se desató después de que la cadena internacional de noticias Press TV informó que el Corán había sido profanado por un grupo de cristianos en Estados Unidos, lo que llevó al gobierno a bloquear las transmisiones del canal informativo iraní.
La ira de los musulmanes se desató desde la semana pasada tras el llamado del pastor Terry Jones de un iglesia cristiana de Florida de quemar copias del Corán en el noveno aniversario de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos.
Pese a que Jones se desistió de su llamado y se comprometió a no atentar contra el libro sagrado islámico, los reportes de que el Corán fue profanado ha provocado protestas en los países musulmanes, aunque no tan violentas como en la región india de Cachemira.
En el marco del cuarto día consecutivo de violencia, la policía india reprimió la madrugada a tiros a una turba, que desafiando el toque de queda, salió a calles del distrito de Bramulla, norte de la Cachemira india, para protagonizar nuevos desmanes, según un reporte de la BBC.
Las fuerzas de seguridad lanzaron la gases lacrimógenos y disparos al aire para dispersar a unos 300 manifestantes que quemaron neumáticos, y arrojaron objetos incendiarios contra comercios y oficinas de gobierno, al tiempo que gritaban consignas contra el gobierno indio.
Los manifestantes en su mayoría musulmanes expresaron su rechazo al gobierno hindú, abogaron por su independencia y expresaron su ira por la supuesta profanación, que según la prensa iraní, realizó un grupo de cristianos en Estados Unidos contra dos ejemplares del Corán.
El toque de queda, impuesto el domingo pasado en Srinagar, capital cachemir, se amplió anoche a otras zonas de la región para evitar actos vandálicos como lo registrados durante la mañana y tarde del lunes, que dejaron 19 muertos y cerca de un centenar de heridos.
Elementos de la policías federal patrullaron durante la madrugada las calles de Srinagar y otras localidades vecinas, llamando con altavoces a la población a permanecer al interior de sus hogares y advirtiéndole que dispararían contra quien violara el toque de queda.
Pese a las advertencias, los manifestantes tomaron las calles de las áreas de Zainekot y Baramulla en torno a Srinagar y lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad, provocando heridas a seis uniformados, que repelieron la agresión.
La policía informó que al menos tres manifestantes resultaron heridos en los enfrentamientos de este martes en Baramulla, que amenazan con extenderse por varios días más, ante el incremento de la presencia policiaca en gran parte de la región himalaya de Cachemira.
Los disturbios del lunes fueron las más violentas que se registran en Cachemira desde junio pasado desde que iniciaron los protestas contra el gobierno y desde el sábado pasado, cuando resurgieron, tras el fin del mes de ayuno del Ramadán.
Durante la violenta jornada del lunes, miles de manifestantes incendiaron varios edificios gubernamentales y una escuela cristiana privada de la localidad de Tangmard, a unos 45 kilómetros de Srinagar, donde sólo se encontraba personal administrativo.
La violencia se desató después de que la cadena internacional de noticias Press TV informó que el Corán había sido profanado por un grupo de cristianos en Estados Unidos, lo que llevó al gobierno a bloquear las transmisiones del canal informativo iraní.
La ira de los musulmanes se desató desde la semana pasada tras el llamado del pastor Terry Jones de un iglesia cristiana de Florida de quemar copias del Corán en el noveno aniversario de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos.
Pese a que Jones se desistió de su llamado y se comprometió a no atentar contra el libro sagrado islámico, los reportes de que el Corán fue profanado ha provocado protestas en los países musulmanes, aunque no tan violentas como en la región india de Cachemira.