Internacional
Talibanes controlan los caminos de Pakistán
Secuestros, extorsiones y el control de cuotas de peaje son la principal fuente de recursos del Al-Qaida
PESHAWAR, PAKISTÁN. Se pasó un dedo lentamente por el cuello, dando a entender claramente que el Talibán mata a los camioneros que no pagan una tarifa por cruzar vastos territorios próximos a Afganistán.
"La situación es muy peligrosa para nosotros. Les tenemos que dar dinero o combustible, porque si no nos matan", afirmó Ghadr Gul, un camionero de mediana edad que habló reticentemente con la AP junto a su vehículo. A lo largo de las carreteras hay depósitos donde van a parar los camiones que hay sido quemados por el Talibán.
El Talibán está ganando fuerza en Afganistán y Pakistán ayudado por el dinero que generan operaciones de extorsión, tráfico de drogas y otros delitos, según comprobó la AP en una investigación de los manejos financieros de esa agrupación en la región.
El origen de los fondos de al-Qaida, en tanto, parece más amplio e incluye aportes de nuevos reclutas, grandes donaciones de individuos y fundaciones, y un porcentaje de las ganancias que obtiene la secta islámica wahabi con el comercio de la miel en Yemen y Pakistán.
"Los narcodólares son la principal fuente de fondos del Talibán, y creo que también se dedican a la extorsión y el secuestro", declaró Juan Carlos, ex asesor del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos y quien trabaja ahora para el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
"Con al-Qaida, creo que hay más variantes. Se benefician del Talibán, pero no dependen exclusivamente de los narcóticos. Siguen recibiendo donaciones de simpatizantes y en cierta medida de fundaciones benéficas".
Afganistán produce más opio que ningún otro país del mundo y el Talibán le cobra a los barones de la droga para permitirles desplazar sus cargamentos por el territorio nacional. Las Naciones Unidas estima que percibe unos 300 millones de dólares anuales en ese concepto.
El Talibán describe el dinero que recibe mediante extorsiones como tarifas, impuestos e incluso el zakat, como se llama a la donación del 2,5% a obras de caridad que exige el islam. Un empresario paquistaní que fue secuestrado tuvo que pagar el equivalente a más de 125 mil dólares por su liberación. Cuando sus secuestradores del Talibán lo liberaron, le dijeron "considera este pago como tu zakat. Te has ganado tu sitio en el cielo.
El dinero generado por las drogas y las actividades delictivas representa el 85% o el 90% de los ingresos del Talibán, de acuerdo con John Solomon, experto en terrorismo del Centro Antiterrorista de la Academia Militar estadounidense. El gobernador del noroeste de Pakistán, Owais Ghani, calcula que los ingresos anuales del Talibán en esa región son de 50 millones de dólares.
Los militantes de base del Talibán cobran unos 100 dólares al mes, 20 dólares más que lo que percibe un policía paquistaní promedio. Un comandante Talibán puede cobrar hasta 350 dólares al mes, tres veces el suelo promedio de la mayoría de los paquistaníes.
En Pakistán, por otra parte, sigue vigente el sistema informal de transferencias de dinero conocido como hawala o hundi. El ex primer ministro Shaukat Aziz dijo que durante su gestión (2004-2007) salieron secretamente del país unos 5 mil millones de dólares mediante ese sistema, que no está regulado y mueve el dinero con una simple llamada telefónica.
Es empleado mayormente por políticos corruptos, burócratas y empresarios que quieren sacar dinero mal habido del país, pero también está siendo aprovechado por los terroristas, según investigadores.
En tres de los últimos cinco años, la principal fuente de dinero que ingresó a Pakistán mediante el sistema hawala fue Estados Unidos, de acuerdo con funcionarios paquistaníes. Pero no está claro cuánto dinero va a los terroristas y cuánto es destinado a familiares.
Después de los ataques del 11 de septiembre del 2001 se tomaron medidas que anularon algunas de las fuentes de dinero más lucrativas de al-Qaida. Pero con la ayuda del hawala, esa organización logró restablecer sus canales de transferencias.
En los dos últimos años, al-Qaida intensificó sus solicitudes de donaciones, le pidió a los nuevos reclutas que aporten dinero y se manejó con frugalidad. Los analistas creen que esto es un indicio de que están ahorrando dinero para lanzar otro ataque en gran escala como el del 11/9 o que las medidas de seguridad dispuestas después de esos ataques han limitado sus posibilidades de obtener fondos. Probablemente los dos factores incidan.
"Al Qaida está conservando su dinero para poder seguir entrenando gente y complotando", manifestó Carlos. "Sospecho que al-Qaida encontrará la forma de financiar las cosas que le interesan".
Carlos, quien cree que al-Qaida tiene necesidades "modestas", dijo que sus principales gastos son los pagos a las familias, alimentos y albergue para sus cuadros, viajes y logística, dinero para células que llevan a cabo una misión, sobornos y planes a largo plazo como un programa de ántrax.
Algunas organizaciones islámicas que se sabe tenían conexiones con al-Qaida cambiaron de nombre y siguen operando.
"Cuando el dinero ingresa al país (a través de la hawala), es difícil rastrearlo. La gente colabora en el transporte de ese dinero en solidaridad con la causa del Talibán o porque es forzada", expresó un funcionario de los servicios de seguridad que pidió no ser identificado.
Los guerrilleros dicen que también ha vuelto a operar un cartel de comerciantes de miel que apoya económicamente a al-Qaida.
"La situación es muy peligrosa para nosotros. Les tenemos que dar dinero o combustible, porque si no nos matan", afirmó Ghadr Gul, un camionero de mediana edad que habló reticentemente con la AP junto a su vehículo. A lo largo de las carreteras hay depósitos donde van a parar los camiones que hay sido quemados por el Talibán.
El Talibán está ganando fuerza en Afganistán y Pakistán ayudado por el dinero que generan operaciones de extorsión, tráfico de drogas y otros delitos, según comprobó la AP en una investigación de los manejos financieros de esa agrupación en la región.
El origen de los fondos de al-Qaida, en tanto, parece más amplio e incluye aportes de nuevos reclutas, grandes donaciones de individuos y fundaciones, y un porcentaje de las ganancias que obtiene la secta islámica wahabi con el comercio de la miel en Yemen y Pakistán.
"Los narcodólares son la principal fuente de fondos del Talibán, y creo que también se dedican a la extorsión y el secuestro", declaró Juan Carlos, ex asesor del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos y quien trabaja ahora para el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
"Con al-Qaida, creo que hay más variantes. Se benefician del Talibán, pero no dependen exclusivamente de los narcóticos. Siguen recibiendo donaciones de simpatizantes y en cierta medida de fundaciones benéficas".
Afganistán produce más opio que ningún otro país del mundo y el Talibán le cobra a los barones de la droga para permitirles desplazar sus cargamentos por el territorio nacional. Las Naciones Unidas estima que percibe unos 300 millones de dólares anuales en ese concepto.
El Talibán describe el dinero que recibe mediante extorsiones como tarifas, impuestos e incluso el zakat, como se llama a la donación del 2,5% a obras de caridad que exige el islam. Un empresario paquistaní que fue secuestrado tuvo que pagar el equivalente a más de 125 mil dólares por su liberación. Cuando sus secuestradores del Talibán lo liberaron, le dijeron "considera este pago como tu zakat. Te has ganado tu sitio en el cielo.
El dinero generado por las drogas y las actividades delictivas representa el 85% o el 90% de los ingresos del Talibán, de acuerdo con John Solomon, experto en terrorismo del Centro Antiterrorista de la Academia Militar estadounidense. El gobernador del noroeste de Pakistán, Owais Ghani, calcula que los ingresos anuales del Talibán en esa región son de 50 millones de dólares.
Los militantes de base del Talibán cobran unos 100 dólares al mes, 20 dólares más que lo que percibe un policía paquistaní promedio. Un comandante Talibán puede cobrar hasta 350 dólares al mes, tres veces el suelo promedio de la mayoría de los paquistaníes.
En Pakistán, por otra parte, sigue vigente el sistema informal de transferencias de dinero conocido como hawala o hundi. El ex primer ministro Shaukat Aziz dijo que durante su gestión (2004-2007) salieron secretamente del país unos 5 mil millones de dólares mediante ese sistema, que no está regulado y mueve el dinero con una simple llamada telefónica.
Es empleado mayormente por políticos corruptos, burócratas y empresarios que quieren sacar dinero mal habido del país, pero también está siendo aprovechado por los terroristas, según investigadores.
En tres de los últimos cinco años, la principal fuente de dinero que ingresó a Pakistán mediante el sistema hawala fue Estados Unidos, de acuerdo con funcionarios paquistaníes. Pero no está claro cuánto dinero va a los terroristas y cuánto es destinado a familiares.
Después de los ataques del 11 de septiembre del 2001 se tomaron medidas que anularon algunas de las fuentes de dinero más lucrativas de al-Qaida. Pero con la ayuda del hawala, esa organización logró restablecer sus canales de transferencias.
En los dos últimos años, al-Qaida intensificó sus solicitudes de donaciones, le pidió a los nuevos reclutas que aporten dinero y se manejó con frugalidad. Los analistas creen que esto es un indicio de que están ahorrando dinero para lanzar otro ataque en gran escala como el del 11/9 o que las medidas de seguridad dispuestas después de esos ataques han limitado sus posibilidades de obtener fondos. Probablemente los dos factores incidan.
"Al Qaida está conservando su dinero para poder seguir entrenando gente y complotando", manifestó Carlos. "Sospecho que al-Qaida encontrará la forma de financiar las cosas que le interesan".
Carlos, quien cree que al-Qaida tiene necesidades "modestas", dijo que sus principales gastos son los pagos a las familias, alimentos y albergue para sus cuadros, viajes y logística, dinero para células que llevan a cabo una misión, sobornos y planes a largo plazo como un programa de ántrax.
Algunas organizaciones islámicas que se sabe tenían conexiones con al-Qaida cambiaron de nombre y siguen operando.
"Cuando el dinero ingresa al país (a través de la hawala), es difícil rastrearlo. La gente colabora en el transporte de ese dinero en solidaridad con la causa del Talibán o porque es forzada", expresó un funcionario de los servicios de seguridad que pidió no ser identificado.
Los guerrilleros dicen que también ha vuelto a operar un cartel de comerciantes de miel que apoya económicamente a al-Qaida.