Internacional
Suspenden apertura de nuevo vertedero en Nápoles
Un alto funcionario del Gobierno de Silvio Berlusconi señaló que buscará crear óptimas condiciones ambientales y de salud
NÁPOLES, ITALIA (25/OCT/2010).- El Gobierno italiano decidió suspender la apertura de un nuevo vertedero cerca de Nápoles después de semanas de protestas por parte de los residentes, dijo un alto funcionario, aunque cientos de toneladas de basura se apilan día a día en las calles de la ciudad.
Guido Bertolaso, director de la Autoridad de Protección Civil, enviado a Nápoles por el primer ministro Silvio Berlusconi para lidiar con la última crisis por la basura, acordó con las autoridades locales suspender la apertura del nuevo vertedero para “buscar óptimas condiciones medio ambientales y de salud”.
Bertolaso dijo que el acuerdo propuesto, que será enviado a los alcaldes de las localidades en el centro de la disputa, estaba condicionado al término de las protestas.
“Las protestas deben detenerse de inmediato”, afirmó el sábado Bertolaso.
Pero durante la madrugada se produjeron nuevos enfrentamientos entre manifestantes y la Policía en Terzigno, una localidad a los pies del Monte Vesubio y el lugar en el que se instalaría el nuevo vertedero, mientras los afectados demandaban garantías legales de que no sería abierto.
Guido Bertolaso, director de la Autoridad de Protección Civil, enviado a Nápoles por el primer ministro Silvio Berlusconi para lidiar con la última crisis por la basura, acordó con las autoridades locales suspender la apertura del nuevo vertedero para “buscar óptimas condiciones medio ambientales y de salud”.
Bertolaso dijo que el acuerdo propuesto, que será enviado a los alcaldes de las localidades en el centro de la disputa, estaba condicionado al término de las protestas.
“Las protestas deben detenerse de inmediato”, afirmó el sábado Bertolaso.
Pero durante la madrugada se produjeron nuevos enfrentamientos entre manifestantes y la Policía en Terzigno, una localidad a los pies del Monte Vesubio y el lugar en el que se instalaría el nuevo vertedero, mientras los afectados demandaban garantías legales de que no sería abierto.