Internacional
Siniestrados de sismo en Pakistán que dejó 215 muertos siguen esperando ayuda
Al menos 215 personas murieron en el potente sismo que el miércoles sacudió el suroeste de Pakistán y afectó a miles de personas
PAKISTÁN.- "El total de muertos hasta anoche era de 215. Pro esta cifra puede aumentar ya que familias enteras han desaparecido", declaró a la AFP Zamarak Jan, un ministro de la provincia de Baluchistán.
Jan agregó que el balance también se había agravado tras el segundo sismo que azoto la región la tarde del miércoles, 12 horas después de la primera sacudida, que arrasó pueblos como Wam.
El temblor devastó varias aldeas de la región de Ziarat, una pequeña ciudad en las montañas de Baluchistán, a unos 50 km al este de Quetta, la capital provincial.
Muchos habitantes de los pueblos afectados alrededor de Ziarat se vieron obligados a dormir a la intemperie, en un clia glacial, temerosos además de nuevas réplicas del sismo.
En el alejado pueblo de Kan Bangla, donde no llegó ninguna ayuda, mujeres con velo abrazaban a sus pequeños, algunos de los cuales ya enfermaron debido a las condiciones reinantes.
"Teníamos tan pocas mantas que era necesaria compartirlas entre seis niños", explicó un agricultor, Shahnawaz Jan. "Hacía tanto frío que algunos niños se enfermaron", agregó.
El ejército paquistaní y organizaciones internacionales se movilizaron para hacer llegar ayuda a los damnificados: tiendas de campaña, mantas, alimentos y material médico.
Pero algunos pueblos, donde el primer temblor, de una magnitud de 6,4, sorprendió a sus habitantes durmiendo el miércoles al alba, todavía no habían recibido ninguna ayuda.
Según diversas estimaciones de las autoridades locales, de 6.000 a 10.000 personas perdieron sus viviendas en esta región de 50.000 habitantes.
El jueves, la ayuda llegaba lentamente, debido básicamente a que las rutas de la región quedaron muy dañadas, explicó Amjad Rashid, que dirige la Fundación Tarqi, una organización no gubernamental.
"La gente no está contenta", declaró Rashid. "Dicen que las operaciones de ayuda deberían acelerarse", agregó.
"No recibimos la ayuda que esperábamos del gobierno. Es muy lento", declaró a la AFP el alcalde de Ziarat, Dilawar Kakar, según quien 8.000 viviendas se derrumbaron en su zona y 45.000 están a punto de desmoronarse.
Estados Unidos, Canadá e India se declaron dispuestos a enviar ayuda. La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que enviaría con carácter urgente cargamentos de material humanitario.
Pero como ocurrió en el terremoto de octubre de 2005 en el norte del país, que causó 74.000 muertos (y 3,5 millones de damnificados), los primeros en llegar al lugar de la tragedia fueron las organizaciones islamistas, algunas vinculadas a grupos insurgentes.
Uno de esos grupos es el Jamaat-ud-Dawa, que figura en la lista de organizaciones terroristas de Estados Unidos.
Jan agregó que el balance también se había agravado tras el segundo sismo que azoto la región la tarde del miércoles, 12 horas después de la primera sacudida, que arrasó pueblos como Wam.
El temblor devastó varias aldeas de la región de Ziarat, una pequeña ciudad en las montañas de Baluchistán, a unos 50 km al este de Quetta, la capital provincial.
Muchos habitantes de los pueblos afectados alrededor de Ziarat se vieron obligados a dormir a la intemperie, en un clia glacial, temerosos además de nuevas réplicas del sismo.
En el alejado pueblo de Kan Bangla, donde no llegó ninguna ayuda, mujeres con velo abrazaban a sus pequeños, algunos de los cuales ya enfermaron debido a las condiciones reinantes.
"Teníamos tan pocas mantas que era necesaria compartirlas entre seis niños", explicó un agricultor, Shahnawaz Jan. "Hacía tanto frío que algunos niños se enfermaron", agregó.
El ejército paquistaní y organizaciones internacionales se movilizaron para hacer llegar ayuda a los damnificados: tiendas de campaña, mantas, alimentos y material médico.
Pero algunos pueblos, donde el primer temblor, de una magnitud de 6,4, sorprendió a sus habitantes durmiendo el miércoles al alba, todavía no habían recibido ninguna ayuda.
Según diversas estimaciones de las autoridades locales, de 6.000 a 10.000 personas perdieron sus viviendas en esta región de 50.000 habitantes.
El jueves, la ayuda llegaba lentamente, debido básicamente a que las rutas de la región quedaron muy dañadas, explicó Amjad Rashid, que dirige la Fundación Tarqi, una organización no gubernamental.
"La gente no está contenta", declaró Rashid. "Dicen que las operaciones de ayuda deberían acelerarse", agregó.
"No recibimos la ayuda que esperábamos del gobierno. Es muy lento", declaró a la AFP el alcalde de Ziarat, Dilawar Kakar, según quien 8.000 viviendas se derrumbaron en su zona y 45.000 están a punto de desmoronarse.
Estados Unidos, Canadá e India se declaron dispuestos a enviar ayuda. La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que enviaría con carácter urgente cargamentos de material humanitario.
Pero como ocurrió en el terremoto de octubre de 2005 en el norte del país, que causó 74.000 muertos (y 3,5 millones de damnificados), los primeros en llegar al lugar de la tragedia fueron las organizaciones islamistas, algunas vinculadas a grupos insurgentes.
Uno de esos grupos es el Jamaat-ud-Dawa, que figura en la lista de organizaciones terroristas de Estados Unidos.