Internacional
Saldo final de 16 muertos por protestas en Siria durante Ramadán
Las fuerzas de seguridad mataron a 16 personas que formaban parte de las manifestaciones contra el presidente Bashar al-Assad que se dan en este viernes, primer día de ayuno de la festividad del Ramadán musulmán
AMAN, SIRIA (05/AGO/2011).- Las fuerzas de seguridad sirias mataron al menos 16 personas al reprimir a decenas de miles de manifestantes que marcharon contra el presidente Bashar al-Assad en el primer viernes del mes de ayuno musulmán de Ramadán.
La incursión militar de seis días en la ciudad de Hama para aplastar las manifestaciones a favor de la democracia dejó al menos 300 civiles muertos, informaron organizaciones de activistas que citaron a refugiados en la zona.
Los Comités Locales de Coordinación, una organización de activistas, dijeron que siete manifestantes fueron abatidos en el suburbio de Erbin y uno en Mouadhamiya, ambos en Damasco.
Se reportó la muerte de otro manifestante en Homs, 165 kilómetros al norte de la capital, donde tanques y vehículos blindados fueron desplegados hace dos meses para reprimir las protestas contra el régimen de Assad.
Los manifestantes desafiaron la sangrienta represión militar para sofocar una revuelta contra la familia Assad, que gobierna Siria desde hace 41 años.
Tanques del gobierno bombardearon el viernes la ciudad de Hama por sexto día consecutivo.
Residentes de Hama temían una escalada en el saldo de 135 muertos reportados desde que las tropas del Gobierno emprendieron el domingo el asalto contra la ciudad de 700.000 habitantes en el centro del país.
En una señal de la capacidad de resistencia de la oposición, activistas dijeron que decenas de miles de personas marcharon para pedir la caída de Assad y mostrar su solidaridad con Hama en el primer viernes de Ramadán, durante el cual los musulmanes no comen ni beben en las horas del día.
Los activistas reportaron manifestaciones en la provincia tribal de Deir al-Zor, en el este, donde tanques fueron apostados a las puertas de la capital provincial, en la llanura de Hauran en el sur, en la ciudad central de Homs y sus entornos rurales, en la ciudad costera de Jableh y también en varios distritos de la capital Damasco.
"!No tenemos miedo, Dios está con nosotros!", gritaron los manifestantes. "!Sirios levanten la mano, no queremos a Bashar!", exclamaron según imágenes transmitidas por el canal Al Jazeera.
PROHIBEN PROTESTAS
Un testigo dijo a Al Jazeera que el Ejército había prohibido las protestas en Hama y estaba impidiendo que las personas se reunieran en las mezquitas por temor a que pudieran comenzar a marchar después de las oraciones del viernes.
Se reportaron tiroteos y protestas en Douma, un suburbio de Homs, y en el pueblo de Kfar Inbil en la provincia noroccidental de Idlib, dijeron otros activistas. También se informó de al menos seis personas heridas.
Las persistentes operaciones militares contra las protestas civiles ignoraron la creciente condena internacional a los ataques, que según Estados Unidos han dejado 2.000 muertos entre los opositores al régimen.
Las autoridades sirias han expulsado a la mayoría de los medios independientes desde el comienzo de la revuelta, lo que complica la verificación de los reportes de testigos y comunicados oficiales.
En Ginebra, investigadores de derechos humanos de la ONU dijeron que las fuerzas sirias deben frenar el uso de fuerza excesiva contra los manifestantes, que llevó a ejecuciones y otros crímenes contemplados bajo la ley internacional.
En un comunicado conjunto, los expertos llamaron a las autoridades sirias a terminar con la violenta represión, incluyendo el "uso indiscriminado de artillería pesada".
Hama, tradicionalmente un bastión de la mayoría musulmana suní opositora al dominio de la secta minoritaria alauita de la familia Assad, fue bombardeada en 1982 por los tanques del ex presidente Hafez al-Assad, el fallecido padre de Bashar. Miles de personas murieron en el ataque.
"Están golpeando el distrito de al-Hader y los barrios en torno a la carretera a Aleppo. La electricidad sigue cortada", dijo a Reuters un residente mediante un teléfono satelital.
Un comerciante del distrito de Sabounia dijo el jueves que: "El sonido de los disparos de proyectiles de los tanques y sus pesadas ametralladoras resonó en Hama todo el día. Nosotros tememos muchos más mártires".
El testigo dijo que la milicia leal a Assad, conocida como "shabbiha", estaba despejando las calles cerca del campus universitario para realizar una manifestación a favor del presidente, "como si nada estuviera sucediendo en Hama".
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo que las fuerzas de Assad eran responsables por la muerte de más de 2.000 sirios por sus ataques contra manifestantes en los cinco meses de alzamiento.
Clinton reiteró que Estados Unidos cree que Assad ha perdido su legitimidad y dijo que Washington y sus aliados trabajan en estrategias para aplicar más presión sobre el régimen, más allá de las sanciones anunciadas el jueves.
La incursión militar de seis días en la ciudad de Hama para aplastar las manifestaciones a favor de la democracia dejó al menos 300 civiles muertos, informaron organizaciones de activistas que citaron a refugiados en la zona.
Los Comités Locales de Coordinación, una organización de activistas, dijeron que siete manifestantes fueron abatidos en el suburbio de Erbin y uno en Mouadhamiya, ambos en Damasco.
Se reportó la muerte de otro manifestante en Homs, 165 kilómetros al norte de la capital, donde tanques y vehículos blindados fueron desplegados hace dos meses para reprimir las protestas contra el régimen de Assad.
Los manifestantes desafiaron la sangrienta represión militar para sofocar una revuelta contra la familia Assad, que gobierna Siria desde hace 41 años.
Tanques del gobierno bombardearon el viernes la ciudad de Hama por sexto día consecutivo.
Residentes de Hama temían una escalada en el saldo de 135 muertos reportados desde que las tropas del Gobierno emprendieron el domingo el asalto contra la ciudad de 700.000 habitantes en el centro del país.
En una señal de la capacidad de resistencia de la oposición, activistas dijeron que decenas de miles de personas marcharon para pedir la caída de Assad y mostrar su solidaridad con Hama en el primer viernes de Ramadán, durante el cual los musulmanes no comen ni beben en las horas del día.
Los activistas reportaron manifestaciones en la provincia tribal de Deir al-Zor, en el este, donde tanques fueron apostados a las puertas de la capital provincial, en la llanura de Hauran en el sur, en la ciudad central de Homs y sus entornos rurales, en la ciudad costera de Jableh y también en varios distritos de la capital Damasco.
"!No tenemos miedo, Dios está con nosotros!", gritaron los manifestantes. "!Sirios levanten la mano, no queremos a Bashar!", exclamaron según imágenes transmitidas por el canal Al Jazeera.
PROHIBEN PROTESTAS
Un testigo dijo a Al Jazeera que el Ejército había prohibido las protestas en Hama y estaba impidiendo que las personas se reunieran en las mezquitas por temor a que pudieran comenzar a marchar después de las oraciones del viernes.
Se reportaron tiroteos y protestas en Douma, un suburbio de Homs, y en el pueblo de Kfar Inbil en la provincia noroccidental de Idlib, dijeron otros activistas. También se informó de al menos seis personas heridas.
Las persistentes operaciones militares contra las protestas civiles ignoraron la creciente condena internacional a los ataques, que según Estados Unidos han dejado 2.000 muertos entre los opositores al régimen.
Las autoridades sirias han expulsado a la mayoría de los medios independientes desde el comienzo de la revuelta, lo que complica la verificación de los reportes de testigos y comunicados oficiales.
En Ginebra, investigadores de derechos humanos de la ONU dijeron que las fuerzas sirias deben frenar el uso de fuerza excesiva contra los manifestantes, que llevó a ejecuciones y otros crímenes contemplados bajo la ley internacional.
En un comunicado conjunto, los expertos llamaron a las autoridades sirias a terminar con la violenta represión, incluyendo el "uso indiscriminado de artillería pesada".
Hama, tradicionalmente un bastión de la mayoría musulmana suní opositora al dominio de la secta minoritaria alauita de la familia Assad, fue bombardeada en 1982 por los tanques del ex presidente Hafez al-Assad, el fallecido padre de Bashar. Miles de personas murieron en el ataque.
"Están golpeando el distrito de al-Hader y los barrios en torno a la carretera a Aleppo. La electricidad sigue cortada", dijo a Reuters un residente mediante un teléfono satelital.
Un comerciante del distrito de Sabounia dijo el jueves que: "El sonido de los disparos de proyectiles de los tanques y sus pesadas ametralladoras resonó en Hama todo el día. Nosotros tememos muchos más mártires".
El testigo dijo que la milicia leal a Assad, conocida como "shabbiha", estaba despejando las calles cerca del campus universitario para realizar una manifestación a favor del presidente, "como si nada estuviera sucediendo en Hama".
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo que las fuerzas de Assad eran responsables por la muerte de más de 2.000 sirios por sus ataques contra manifestantes en los cinco meses de alzamiento.
Clinton reiteró que Estados Unidos cree que Assad ha perdido su legitimidad y dijo que Washington y sus aliados trabajan en estrategias para aplicar más presión sobre el régimen, más allá de las sanciones anunciadas el jueves.