Internacional

Restos de médicos llegan a Kabul, la policía investiga sus muertes

Los cuerpos de los ocho médicos extranjeros fuerón encontrados acribillados en una remota región del noreste de Afganistán

Restos de médicos llegan a Kabul, la policía investiga sus muertes
KABUL, AFGANISTÁN (08/AGO/2010).- Los cuerpos de los ocho médicos extranjeros encontrados acribillados en una remota región del noreste de Afganistán fueron  llevados a Kabul el domingo, en tanto avanzaba la investigación para determinar  quién los asesinó.

Los cuerpos de ocho occidentales -seis estadounidenses, una británica y una  alemana- fueron encontrados en la provincia montañosa de Badajshan.  Dos hombres afganos murieron en el mismo ataque y uno, el conductor del  vehículo en que viajaban, consiguió escapar con vida.

Los cuerpos fueron llevados a Kabul este domingo y formalmente  identificados con la ayuda de responsables afganos, estadounidenses, alemanes y  británicos, dijo la portavoz de la embajada de Estados Unidos, Caitlin Hayden,  en un comunicado por email.

"Podemos confirmar que seis estadounidenses estaban entre los fallecidos en  Badajshan", dijo Hayden, añadiendo que los nombres no serán publicados por  respeto a las familias.

No obstante, la ONG cristiana para la que trabajaban los médicos como  voluntarios, International Assistance Mission (IAM), basada en Kabul, dijo que  entre ellos estaban la británica Karen Woo y el estadounidense Tom Little, que  vivía en el país desde la década de los setenta y hablaba dari con fluidez.

"Siete de los ocho médicos humanitarios estaban basados en Afganistán. Un  estadounidense había venido especialmente para esta misión, pero ya había  venido cinco o seis veces anteriormente", subrayó Dirk Frans, director  ejecutivo de la IAM.

Varios cuerpos podrían ser enterrados "a pedido de los familiares" en el  cementerio británico en el centro de Kabul.

El equipo de médicos regresaba de una visita a un campo médico en la vecina  provincia de Nuristán cuando fueron atacados, indicó Frans.

Tres días después de la tragedia, hay varias versiones sobre los hechos.  Para la policía local, podría tratarse de un robo, en tanto que el director  ejecutivo de IAM señaló que un grupo insurgente que opera en el norte del país,  Hizb-e-Islami, se había adjudicado la responsabilidad del ataque.

El sábado los insurgentes talibanes, con gran influencia en la provincia de  Nuristán, también reivindicaron los asesinatos, inicialmente describiendo a los  médicos como "misioneros cristianos" y luego acusándolos de ser espías  militares.

Por su lado, el Ministerio del Interior abrió una investigación pero  considera que "es prematuro decir quién organizó el ataque, a quién responden  (los asesinos) y cuáles eran sus motivaciones".

"Toda la situación es bastante confusa. Por supuesto que esperaremos el  resultado de la investigación oficial", señaló Frans.

Los médicos fueron puestos en fila y ejecutados en un denso bosque y todas  sus pertenencias les fueron robadas, indicó el jefe de la policía provincial,  Aqa Nur Kintoz, citando el relato del único sobreviviente, el conductor del  grupo, Saifulá, que habría sido perdonado tras haber recitado versículos del  Corán en el momento en que iba a ser ejecutado.

La organización humanitaria cristiana, que ha trabajado en Afganistán desde  hace décadas, señaló que sus médicos voluntarios dirigen hospitales  oftalmológicos en Kabul, Herat, Mazar y Kandahar.

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, calificó el  asesinato de "acto despreciable de violencia gratuita" y condenó "la tentativa  grosera de los talibanes de justificar lo injustificable pronunciando falsas  acusaciones sobre sus actividades en Afganistán".

Las ONG presentes en Kabul, muy golpeadas, están pensando en qué medidas  tomar.

"No congelaremos ni reduciremos nuestras actividades", dijo Nasrulá Wali,  coordinador jefe de la ONG Handicap International. "Pero habrá implicaciones.  Tomaremos medidas de seguridad suplementarias", aseguró.

Temas

Sigue navegando