Internacional
Reino Unido recibirá con poco entusiasmo a Benedicto XVI
Han habido quejas sobre el coste de la visita a los contribuyentes británicos
CIUDAD DEL VATICANO (12/SEP/2010).- Mientras que el papa Juan Pablo II fue calurosamente recibido en Londres hace años, su sucesor
Benedicto XVI puede esperar un recibimiento más frío en su próxima visita oficial a Gran Bretaña.
El viaje del pontífice a Londres a mediados de septiembre se ha visto rodeado de controversia desde que el palacio de Buckingham lo anunció en mayo.
Han habido quejas sobre el coste de la visita a los contribuyentes británicos, rechazo a la crisis de abusos sexuales de la Iglesia y un sentimiento de traición entre los anglicanos a los esfuerzos del Vaticano para atraer a los miembros conservadores de su iglesia.
En 1982, cuando Juan Pablo II visitó Gran Bretaña, las cosas eran muy distintas.
El país se encontraba en guerra con Argentina por las islas Malvinas y el pontífice polaco era el primer papa en pisar suelo ingles. Aún así, Robert Runcie, el arzobispo de Canterbury dijo que Juan Pablo llegó a Gran Bretaña con “la gracia de un peregrino y un profeta”. El actual arzobispo, Rowan Williams, dijo a la BBC en abril que Benedicto será recibido como “un valorado socio, y ya está”.
Los principales políticos británicos dicen que agradecen la visita de Benedicto, pero parecen dispuestos a destacar sus diferencias con él.
Durante un debate televisado en abril, antes de las elecciones generales, David Cameron, ahora primer ministro, hizo votos por el éxito de la visita papal, pero se preguntó: “¿Estoy de acuerdo con todo lo que el Papa dice? No”.
“No estoy de acuerdo con él en la anticoncepción. No estoy de acuerdo con él sobre la homosexualidad y creo que la Iglesia Católica tiene que trabajar mucho para arreglar y enfrentar cosas sorprendentes que han ocurrido, y ha de hacer eso, pero creo que deberíamos respetar a la gente que tiene fe”, dijo Cameron.
Benedicto se reunirá con la reina Isabel en un castillo en Escocia poco después de llegar y con Cameron en Londres el sábado.
El viaje del pontífice a Londres a mediados de septiembre se ha visto rodeado de controversia desde que el palacio de Buckingham lo anunció en mayo.
Han habido quejas sobre el coste de la visita a los contribuyentes británicos, rechazo a la crisis de abusos sexuales de la Iglesia y un sentimiento de traición entre los anglicanos a los esfuerzos del Vaticano para atraer a los miembros conservadores de su iglesia.
En 1982, cuando Juan Pablo II visitó Gran Bretaña, las cosas eran muy distintas.
El país se encontraba en guerra con Argentina por las islas Malvinas y el pontífice polaco era el primer papa en pisar suelo ingles. Aún así, Robert Runcie, el arzobispo de Canterbury dijo que Juan Pablo llegó a Gran Bretaña con “la gracia de un peregrino y un profeta”. El actual arzobispo, Rowan Williams, dijo a la BBC en abril que Benedicto será recibido como “un valorado socio, y ya está”.
Los principales políticos británicos dicen que agradecen la visita de Benedicto, pero parecen dispuestos a destacar sus diferencias con él.
Durante un debate televisado en abril, antes de las elecciones generales, David Cameron, ahora primer ministro, hizo votos por el éxito de la visita papal, pero se preguntó: “¿Estoy de acuerdo con todo lo que el Papa dice? No”.
“No estoy de acuerdo con él en la anticoncepción. No estoy de acuerdo con él sobre la homosexualidad y creo que la Iglesia Católica tiene que trabajar mucho para arreglar y enfrentar cosas sorprendentes que han ocurrido, y ha de hacer eso, pero creo que deberíamos respetar a la gente que tiene fe”, dijo Cameron.
Benedicto se reunirá con la reina Isabel en un castillo en Escocia poco después de llegar y con Cameron en Londres el sábado.