Internacional
Reforma migratoria, un objetivo lejano
A pesar del triunfo de los republicanos en ambas cámaras, tendrán que ganarse el voto latino para 2012
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (08/NOV/2010).- Cuando el republicano John McCain decidió saltar del barco que apoyaba la reforma migratoria, para no dejarse arrollar por la marea antiinmigrante que ha convertido a Arizona en la zona cero de la guerra contra la inmigración indocumentada, los más indulgentes hablaron de una “causa mayor” que justificaba su traición: su propia supervivencia política.
Hoy, tras las elecciones de medio término que le han permitido reelegirse por quinta ocasión en el cargo, John McCain ha pasado a formar parte de un núcleo republicano que se ha enredado en su propio discurso y en el extremismo más radical. A tal grado que muchos republicanos como McCain, que apoyaron en el pasado el proyecto de una reforma migratoria durante el segundo mandato de George W. Bush, difícilmente podrían hoy cruzar las líneas para negociar con el liderazgo demócrata un proyecto de ley que repudia el Partido del Té, el movimiento que les ha permitido resucitar y alzarse con una histórica victoria.
“El problema que actualmente enfrentan los republicanos es que se encuentran atrapados entre su retórica política y el futuro de su propio partido”, dijo Eliseo Medina, dirigente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU), en alusión a las dificultades que tendrán los republicanos para reconquistar a los hispanos tras abrazar con la fe de los conversos una de las más sucias campañas antiinmigrantes. Particularmente si es que acaso quieren contar con el apoyo latino en las presidenciales del 2012.
Pero si los republicanos tienen ante sí la misión imposible de recuperar el apoyo de la minoría hispana —la de mayor crecimiento y dinamismo en términos electorales—, los demócratas tampoco gozan de una envidiable perspectiva ante una comunidad latina que, si bien, les salvó de la quema electoral en las elecciones del pasado martes, no está dispuesta a seguir jugando el papel de “rehén electoral” con un partido que sólo le ha ofrecido migajas de simpatía, pero sin cumplir con una sola de sus promesas.
“Durante mucho tiempo hemos esperado a los demócratas y a la administración de Obama. Hemos esperado nuestro turno cuando se nos dijo que había que aprobar primero la reforma sanitaria. Y hoy, nos dicen que mantienen su promesa de hacer avanzar el tema, pero todos sabemos que las condiciones son hoy mucho más complicadas que antes”, consideró Angélica Salas de la Coalición en Defensa de los Derechos de los Inmigrantes en California (CHIRLA).
En un intento por retribuir de alguna manera el apoyo latino, el aún líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, prometió que someterá al pleno de la cámara la “Dream Act”, un proyecto de ley que busca legalizar a un estimado de más de 800 mil estudiantes indocumentados que hayan estado en el país al menos cinco años, si se inscriben en estudios superiores o en las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, las perspectivas le son poco favorables. Apenas el pasado mes de septiembre, Harry Reid ya sufrió una importante derrota al no conseguir el apoyo suficiente de demócratas y republicanos para sacar adelante esta ley que aún podría permanecer durante varios meses en el congelador.
A la dificultad de conseguir los votos en el Senado (los demócratas perdieron seis escaños el martes y sólo cuentan con 53 de los 60 votos para conseguir mayoría), el Partido Demócrata enfrentará a una Cámara Baja que difícilmente aprobará una reforma migratoria justa y comprensiva.
LAS CIFRAS DE REPATRIADOS
Estados fronterizos
232,494 repatriados llegaron a Baja California.
215,709 arribaron a Sonora provenientes de Estados Unidos.
72,176 mexicanos fueron regresados a Tamaulipas.
53,759 connacionales llegaron a Chihuahua.
16,654 arribaron al Estado de Coahuila.
Fuente: Instituto Nacional de Migración (estimación 2009).
Hoy, tras las elecciones de medio término que le han permitido reelegirse por quinta ocasión en el cargo, John McCain ha pasado a formar parte de un núcleo republicano que se ha enredado en su propio discurso y en el extremismo más radical. A tal grado que muchos republicanos como McCain, que apoyaron en el pasado el proyecto de una reforma migratoria durante el segundo mandato de George W. Bush, difícilmente podrían hoy cruzar las líneas para negociar con el liderazgo demócrata un proyecto de ley que repudia el Partido del Té, el movimiento que les ha permitido resucitar y alzarse con una histórica victoria.
“El problema que actualmente enfrentan los republicanos es que se encuentran atrapados entre su retórica política y el futuro de su propio partido”, dijo Eliseo Medina, dirigente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU), en alusión a las dificultades que tendrán los republicanos para reconquistar a los hispanos tras abrazar con la fe de los conversos una de las más sucias campañas antiinmigrantes. Particularmente si es que acaso quieren contar con el apoyo latino en las presidenciales del 2012.
Pero si los republicanos tienen ante sí la misión imposible de recuperar el apoyo de la minoría hispana —la de mayor crecimiento y dinamismo en términos electorales—, los demócratas tampoco gozan de una envidiable perspectiva ante una comunidad latina que, si bien, les salvó de la quema electoral en las elecciones del pasado martes, no está dispuesta a seguir jugando el papel de “rehén electoral” con un partido que sólo le ha ofrecido migajas de simpatía, pero sin cumplir con una sola de sus promesas.
“Durante mucho tiempo hemos esperado a los demócratas y a la administración de Obama. Hemos esperado nuestro turno cuando se nos dijo que había que aprobar primero la reforma sanitaria. Y hoy, nos dicen que mantienen su promesa de hacer avanzar el tema, pero todos sabemos que las condiciones son hoy mucho más complicadas que antes”, consideró Angélica Salas de la Coalición en Defensa de los Derechos de los Inmigrantes en California (CHIRLA).
En un intento por retribuir de alguna manera el apoyo latino, el aún líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, prometió que someterá al pleno de la cámara la “Dream Act”, un proyecto de ley que busca legalizar a un estimado de más de 800 mil estudiantes indocumentados que hayan estado en el país al menos cinco años, si se inscriben en estudios superiores o en las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, las perspectivas le son poco favorables. Apenas el pasado mes de septiembre, Harry Reid ya sufrió una importante derrota al no conseguir el apoyo suficiente de demócratas y republicanos para sacar adelante esta ley que aún podría permanecer durante varios meses en el congelador.
A la dificultad de conseguir los votos en el Senado (los demócratas perdieron seis escaños el martes y sólo cuentan con 53 de los 60 votos para conseguir mayoría), el Partido Demócrata enfrentará a una Cámara Baja que difícilmente aprobará una reforma migratoria justa y comprensiva.
LAS CIFRAS DE REPATRIADOS
Estados fronterizos
232,494 repatriados llegaron a Baja California.
215,709 arribaron a Sonora provenientes de Estados Unidos.
72,176 mexicanos fueron regresados a Tamaulipas.
53,759 connacionales llegaron a Chihuahua.
16,654 arribaron al Estado de Coahuila.
Fuente: Instituto Nacional de Migración (estimación 2009).