Internacional
Reforma de salud pone contra la pared al Gobierno de Obama
Los republicanos más radicales piensan que el llamado “Obamacare” equivale a instalar el socialismo
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (01/OCT/2013).- El Senado, de mayoría demócrata, rechazó ayer dos enmiendas republicanas aprobadas la madrugada del domingo por la Cámara de Representantes que postergarían un año la implementación de la reforma sanitaria de
Barack Obama y otra que rechazaría un impuesto a los dispositivos médicos que ayudan a financiar los subsidios a las aseguradoras de salud.
Las cartas están sobre la mesa: los republicanos no darán su voto para liberar el presupuesto de 2014 que evitaría una parálisis gubernamental ni tampoco autorizarán el aumento del techo de endeudamiento estadounidense, si no se postergaba la nueva ley de salud de Obama, también conocida como “Obamacare”.
Hasta la medianoche del lunes fue el plazo de la Cámara de Representantes para acordar un presupuesto provisorio que impida una parálisis parcial del Estado federal, pero al cierre de la edición, no se vislumbró ningún acuerdo que destrabara las negociaciones.
Hoy arranca el ejercicio fiscal en Estados Unidos, pero ante la falta de consenso, tendrá que hacerlo sin presupuesto, lo que implicaría paralizar las actividades no esenciales de la administración federal, a lo que habría que agregar que cerca de 800 mil trabajadores federales se irán a sus casas sin paga. Hoy también, se pondría en práctica la parte de la reforma sanitaria que abriría la puerta al registro y elección de un seguro médico para estar cubierto cuando entre la norma en vigor, el 1 de enero. Pero sin la aprobación del presupuesto, será imposible su implementación.
Los republicanos están librando una batalla ideológica contra el gran proyecto de salud del presidente Obama. “No se trata de todo el partido, sino más bien de una minoría muy radicalizada por cuestiones ideológicas (Tea Party) que ha sido capaz de secuestrar al partido de los republicanos en su conjunto, ejerciendo presión y negándose a aprobar el presupuesto… ellos creen que el programa de salud equivale a instalar el socialismo en Estados Unidos”, explica el director del Centro de Estudios sobre América del Norte de la UdeG, Arturo Santa Cruz Díaz.
El Tea Party ha sido capaz de paralizar al Gobierno más poderoso del mundo gracias al funcionamiento del sistema político, a la distribución de poder y al sistema bipartidista del país vecino.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, calificó de anarquistas a los republicanos seguidores del Tea Party por “conducir al país a la devastación económica” y los urgió a aprobar una ley sin enmiendas para evitar el abismo del cierre del Gobierno. El también doctor en Ciencias Políticas considera que el escenario más factible será el cierre parcial del Gobierno, “tendremos que esperar a que alguna de las dos partes ceda, mientras se busca la manera de convencer a los republicanos para que no se dejen secuestrar por una minoría”.
Sin embargo, esta no es la primera vez que el país del Norte vive una parálisis presupuestal: hace 17 años, el Gobierno cerró 21 días durante la administración de Bill Clinton en 1995 y 1996.
“Se ha convertido en una especie de moda desde el Gobierno de Clinton, habrá cosas que el Gobierno dejará de hacer en automático, pero no colapsará ni dejará de pagar sus deudas. Se trata de una forma de presionar a Obama, podría durar días a ver quién aguanta más”, detalla el economista Sergio Negrete Cárdenas, quien descarta consecuencias significativas para la economía estadounidense.
Sin embargo, llegar al techo del endeudamiento podría ser eventualmente peligroso pues “en un escenario apocalíptico colapsaría la confianza entre inversionistas y ahorradores, la gente dejaría de comprar deuda, el dólar se desplomaría y se daría una gravísima señal para los mercados de crédito”, concluye el también profesor del ITESO.
A DETALLE
En caso de parálisis
Seguirán operando: las policías, los Tribunales Federales, las agencias de prevención y atención de desastres; los servicios médicos federales, el correo, el Ejército, la NASA, el sistema penitenciario, el de aviación y la red de trenes. Asimismo, están asegurados los programas de beneficios como el seguro de salud (Medicare) y las partidas de seguridad social para los jubilados (Medicaid).
Dejarán de operar: las embajadas y consulados de Estados Unidos; museos y parques nacionales.
AFECTACIONES
Trabajadores de las dependencias del Gobierno y los que laborarían durante la parálisis presupuestaria
Dependencia Total de trabajadores laborarían
Departamento de Comercio 46 mil 420 seis mil 186
Departamento de Educación cuatro mil 225 242
Departamento de Energía 13 mil 814 cinco mil 343
Agencia de Protección Ambiental 16 mil 205 mil 024
Departamento de Salud y Servicios Humanos 78 mil 198 37 mil 686
Departamento de Seguridad Interna 231 mil 117 199 mil 822
Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano ocho mil 709 349
Departamento del Interior 72 mil 562 13 mil 797
Departamento de Justicia 114 mil 486 96 mil 744
Departamento del Trabajo 16 mil 304 dos mil 954
NASA 18 mil 250 549
Institutos Nacionales de Salud 18 mil 646 cuatro mil 948
Departamento de Transporte 55 mil 468 36 mil 987
Departamento del Tesoro mil 976 979
La Casa Blanca mil 701 436
NERVIOSISMO DEL MERCADO
Caen las bolsas mundiales
CIUDAD DE MÉXICO.- Ante el temor a un cierre parcial de la administración de Estados Unidos, los mercados mundiales bajaron, entre ellos el de México al retroceder 1.30 por ciento.
Los inversores a nivel internacional, temen que los republicanos y los demócratas se mantengan inflexibles en sus posiciones, que bloquean un acuerdo sobre el presupuesto provisional con riesgo de una parálisis parcial del Estado federal a partir de este mismo martes.
También hay preocupación sobre el techo de la deuda pública de Estados Unidos, que podría aumentar antes de mediados de octubre, cuando el Gobierno no pueda pagar sus facturas.
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) retrocedió 1.30% por la falta de acuerdos en el Congreso estadounidense.
De acuerdo con Grupo Financiero Monex, la mayoría de los mercados en el mundo presentan movimientos negativos. Esto incrementa la posibilidad de un cierre parcial de las actividades del Gobierno de Estados Unidos.
Las cartas están sobre la mesa: los republicanos no darán su voto para liberar el presupuesto de 2014 que evitaría una parálisis gubernamental ni tampoco autorizarán el aumento del techo de endeudamiento estadounidense, si no se postergaba la nueva ley de salud de Obama, también conocida como “Obamacare”.
Hasta la medianoche del lunes fue el plazo de la Cámara de Representantes para acordar un presupuesto provisorio que impida una parálisis parcial del Estado federal, pero al cierre de la edición, no se vislumbró ningún acuerdo que destrabara las negociaciones.
Hoy arranca el ejercicio fiscal en Estados Unidos, pero ante la falta de consenso, tendrá que hacerlo sin presupuesto, lo que implicaría paralizar las actividades no esenciales de la administración federal, a lo que habría que agregar que cerca de 800 mil trabajadores federales se irán a sus casas sin paga. Hoy también, se pondría en práctica la parte de la reforma sanitaria que abriría la puerta al registro y elección de un seguro médico para estar cubierto cuando entre la norma en vigor, el 1 de enero. Pero sin la aprobación del presupuesto, será imposible su implementación.
Los republicanos están librando una batalla ideológica contra el gran proyecto de salud del presidente Obama. “No se trata de todo el partido, sino más bien de una minoría muy radicalizada por cuestiones ideológicas (Tea Party) que ha sido capaz de secuestrar al partido de los republicanos en su conjunto, ejerciendo presión y negándose a aprobar el presupuesto… ellos creen que el programa de salud equivale a instalar el socialismo en Estados Unidos”, explica el director del Centro de Estudios sobre América del Norte de la UdeG, Arturo Santa Cruz Díaz.
El Tea Party ha sido capaz de paralizar al Gobierno más poderoso del mundo gracias al funcionamiento del sistema político, a la distribución de poder y al sistema bipartidista del país vecino.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, calificó de anarquistas a los republicanos seguidores del Tea Party por “conducir al país a la devastación económica” y los urgió a aprobar una ley sin enmiendas para evitar el abismo del cierre del Gobierno. El también doctor en Ciencias Políticas considera que el escenario más factible será el cierre parcial del Gobierno, “tendremos que esperar a que alguna de las dos partes ceda, mientras se busca la manera de convencer a los republicanos para que no se dejen secuestrar por una minoría”.
Sin embargo, esta no es la primera vez que el país del Norte vive una parálisis presupuestal: hace 17 años, el Gobierno cerró 21 días durante la administración de Bill Clinton en 1995 y 1996.
“Se ha convertido en una especie de moda desde el Gobierno de Clinton, habrá cosas que el Gobierno dejará de hacer en automático, pero no colapsará ni dejará de pagar sus deudas. Se trata de una forma de presionar a Obama, podría durar días a ver quién aguanta más”, detalla el economista Sergio Negrete Cárdenas, quien descarta consecuencias significativas para la economía estadounidense.
Sin embargo, llegar al techo del endeudamiento podría ser eventualmente peligroso pues “en un escenario apocalíptico colapsaría la confianza entre inversionistas y ahorradores, la gente dejaría de comprar deuda, el dólar se desplomaría y se daría una gravísima señal para los mercados de crédito”, concluye el también profesor del ITESO.
A DETALLE
En caso de parálisis
Seguirán operando: las policías, los Tribunales Federales, las agencias de prevención y atención de desastres; los servicios médicos federales, el correo, el Ejército, la NASA, el sistema penitenciario, el de aviación y la red de trenes. Asimismo, están asegurados los programas de beneficios como el seguro de salud (Medicare) y las partidas de seguridad social para los jubilados (Medicaid).
Dejarán de operar: las embajadas y consulados de Estados Unidos; museos y parques nacionales.
AFECTACIONES
Trabajadores de las dependencias del Gobierno y los que laborarían durante la parálisis presupuestaria
Dependencia Total de trabajadores laborarían
Departamento de Comercio 46 mil 420 seis mil 186
Departamento de Educación cuatro mil 225 242
Departamento de Energía 13 mil 814 cinco mil 343
Agencia de Protección Ambiental 16 mil 205 mil 024
Departamento de Salud y Servicios Humanos 78 mil 198 37 mil 686
Departamento de Seguridad Interna 231 mil 117 199 mil 822
Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano ocho mil 709 349
Departamento del Interior 72 mil 562 13 mil 797
Departamento de Justicia 114 mil 486 96 mil 744
Departamento del Trabajo 16 mil 304 dos mil 954
NASA 18 mil 250 549
Institutos Nacionales de Salud 18 mil 646 cuatro mil 948
Departamento de Transporte 55 mil 468 36 mil 987
Departamento del Tesoro mil 976 979
La Casa Blanca mil 701 436
NERVIOSISMO DEL MERCADO
Caen las bolsas mundiales
CIUDAD DE MÉXICO.- Ante el temor a un cierre parcial de la administración de Estados Unidos, los mercados mundiales bajaron, entre ellos el de México al retroceder 1.30 por ciento.
Los inversores a nivel internacional, temen que los republicanos y los demócratas se mantengan inflexibles en sus posiciones, que bloquean un acuerdo sobre el presupuesto provisional con riesgo de una parálisis parcial del Estado federal a partir de este mismo martes.
También hay preocupación sobre el techo de la deuda pública de Estados Unidos, que podría aumentar antes de mediados de octubre, cuando el Gobierno no pueda pagar sus facturas.
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) retrocedió 1.30% por la falta de acuerdos en el Congreso estadounidense.
De acuerdo con Grupo Financiero Monex, la mayoría de los mercados en el mundo presentan movimientos negativos. Esto incrementa la posibilidad de un cierre parcial de las actividades del Gobierno de Estados Unidos.