Internacional
Rechaza Junta de Perdones pedir clemencia para hondureño
Heliberto Chi está consciente de que se han agotado las posibilidades de evitar ser ajusticiado
HUNTSVILLE, TEXAS.- La Junta de Perdón y Libertad bajo Palabra de Texas rechazó hoy pedir al gobernador Rick Perry que conmute la pena de muerte del hondureño Heliberto Chi, por lo que sólo el Tribunal Supremo podría evitar la ejecución prevista hoy.
El inmigrante hondureño, consciente de que prácticamente se han agotado las posibilidades de evitar ser ajusticiado hoy, pidió fortaleza y tranquilidad a su familia, con la que se reunió cuatro horas, dijo a Efe su primo, Edgardo Reyes.
Chi se despidió hoy de su madre, Mirna Sayupa Chi, y su hermanastro, José Hernán Aceituno, con los que estuvo reunido durante cuatro horas en el penal de Huntsville, donde está recluido.
Posteriormente fue trasladado a la celda contigua a la cámara donde se le aplicará la inyección letal, prevista para las 18.00 hora local (23.00 GMT). Dos horas antes, el reo tiene derecho a disfrutar de una cena a su elección, pero el hondureño ha rechazado este derecho.
Heliberto Chi, culpable de haber matado a un hombre para el que trabajó como sastre, Armand Paliotta, ha tomado además las últimas decisiones que tenía pendientes antes de ser ejecutado mediante la inyección letal.
Así, ha decidido que su cuerpo sea donado a su familia, y que en el momento que reciba la inyección letal estén presentes su primo, su hermanastro, su ex novia Erica Sierra, y sus amigas Sonia Mejía y Anayansa Andrade.
Por parte de la víctima, presenciarán la ejecución Armand y Christopher Paliotta, hijos del hombre asesinado por Chi.
A falta de solo unas horas para que se realice la ejecución, la única instancia que podría evitarlo es el Tribunal Supremo, que tiene sobre la mesa un recurso presentado bajo la afirmación de que el reo no recibió la asistencia del consulado hondureño cuando fue detenido.
Este hecho viola lo establecido por la Convención de Viena, un tratado firmado por Estados Unidos.
El recurso señala además que Honduras y Estados Unidos mantienen desde 1928 un tratado que tiene que ver con el comercio y la protección judicial.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) dictó en 2004 una orden para que se revise el caso de 51 mexicanos que están en el corredor de la muerte y no recibieron asistencia consular cuando fueron detenidos.
Las autoridades hondureñas han tratado de emplear ese fallo de la CIJ para que se revise también el caso de Chi.
Además de Chi se encuentran en el pabellón de la muerte en Texas los hondureños Edgardo Cubas y Carlos Ayestas.
La última ejecución realizada en Texas, también en el penal de Huntsville, fue la del mexicano Jose Medellín, el mejor amigo de Chi, quien fue ajusticiado el pasado martes.
El inmigrante hondureño, consciente de que prácticamente se han agotado las posibilidades de evitar ser ajusticiado hoy, pidió fortaleza y tranquilidad a su familia, con la que se reunió cuatro horas, dijo a Efe su primo, Edgardo Reyes.
Chi se despidió hoy de su madre, Mirna Sayupa Chi, y su hermanastro, José Hernán Aceituno, con los que estuvo reunido durante cuatro horas en el penal de Huntsville, donde está recluido.
Posteriormente fue trasladado a la celda contigua a la cámara donde se le aplicará la inyección letal, prevista para las 18.00 hora local (23.00 GMT). Dos horas antes, el reo tiene derecho a disfrutar de una cena a su elección, pero el hondureño ha rechazado este derecho.
Heliberto Chi, culpable de haber matado a un hombre para el que trabajó como sastre, Armand Paliotta, ha tomado además las últimas decisiones que tenía pendientes antes de ser ejecutado mediante la inyección letal.
Así, ha decidido que su cuerpo sea donado a su familia, y que en el momento que reciba la inyección letal estén presentes su primo, su hermanastro, su ex novia Erica Sierra, y sus amigas Sonia Mejía y Anayansa Andrade.
Por parte de la víctima, presenciarán la ejecución Armand y Christopher Paliotta, hijos del hombre asesinado por Chi.
A falta de solo unas horas para que se realice la ejecución, la única instancia que podría evitarlo es el Tribunal Supremo, que tiene sobre la mesa un recurso presentado bajo la afirmación de que el reo no recibió la asistencia del consulado hondureño cuando fue detenido.
Este hecho viola lo establecido por la Convención de Viena, un tratado firmado por Estados Unidos.
El recurso señala además que Honduras y Estados Unidos mantienen desde 1928 un tratado que tiene que ver con el comercio y la protección judicial.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) dictó en 2004 una orden para que se revise el caso de 51 mexicanos que están en el corredor de la muerte y no recibieron asistencia consular cuando fueron detenidos.
Las autoridades hondureñas han tratado de emplear ese fallo de la CIJ para que se revise también el caso de Chi.
Además de Chi se encuentran en el pabellón de la muerte en Texas los hondureños Edgardo Cubas y Carlos Ayestas.
La última ejecución realizada en Texas, también en el penal de Huntsville, fue la del mexicano Jose Medellín, el mejor amigo de Chi, quien fue ajusticiado el pasado martes.