Internacional
Prevén aprobación de nueva ley de pensiones
Gracias a alianzas con partidos afines, el oficialismo calcula que conseguirá los votos necesarios para reestatizar el sistema de retiros
BUENOS AIRES, ARGENTINA.- Fuentes parlamentarias argentinas pronosticaron que el proyecto gubernamental avanzará sin grandes tropiezos en el Congreso porque el oficialismo (mayoritario) ha reunido el apoyo de unos 30 legisladores de la oposición con vistas al debate que empezará el próximo martes en comisiones de la Cámara de Diputados.
Las principales fuerzas políticas coinciden desde hace años en la necesidad de anular la jubilación privada, implantada en 1994, pero la oposición asegura que esta reforma busca financiar gastos y la deuda pública en desmedro de los intereses de los 9.5 millones de afiliados a las Administradoras de Fondos para Jubilaciones y Pensiones (AFJP).
Las sospechas se ven acentuadas porque el año próximo habrá elecciones para renovar el Parlamento, lo que hace prever aumentos en el gasto público cuando los expertos vaticinan un menor crecimiento económico y de la recaudación de impuestos como consecuencia de la crisis financiera mundial.
Pero el Gobierno de Cristina Fernández apunta a poner en marcha la reforma en enero, lo que supone una carrera contra el reloj del Parlamento, que tiene un ritmo más lento que el pretendido por el oficialismo.
“Estamos de acuerdo en discutir la reforma, pero si el Gobierno quiere aprobarla en 10 días que vaya solo”, advirtió el senador Gerardo Morales, líder de la Unión Cívica Radical (UCR), segunda fuerza parlamentaria.
El oficialista Frente para la Victoria, una fracción del Partido Justicialista (peronista), ha reclutado aliados en las filas del socialismo y de fuerzas de centroizquierda, lo que hace prever que la reforma avanzará sin mayores trabas en la Cámara de Diputados.
Las fuentes parlamentarias advirtieron que las disidencias que provoca la reforma en las filas del oficialismo son más notorias en el Senado, donde se atrincheran sus rivales dentro del peronismo y la oposición tiene mayor peso relativo.
Las principales fuerzas políticas coinciden desde hace años en la necesidad de anular la jubilación privada, implantada en 1994, pero la oposición asegura que esta reforma busca financiar gastos y la deuda pública en desmedro de los intereses de los 9.5 millones de afiliados a las Administradoras de Fondos para Jubilaciones y Pensiones (AFJP).
Las sospechas se ven acentuadas porque el año próximo habrá elecciones para renovar el Parlamento, lo que hace prever aumentos en el gasto público cuando los expertos vaticinan un menor crecimiento económico y de la recaudación de impuestos como consecuencia de la crisis financiera mundial.
Pero el Gobierno de Cristina Fernández apunta a poner en marcha la reforma en enero, lo que supone una carrera contra el reloj del Parlamento, que tiene un ritmo más lento que el pretendido por el oficialismo.
“Estamos de acuerdo en discutir la reforma, pero si el Gobierno quiere aprobarla en 10 días que vaya solo”, advirtió el senador Gerardo Morales, líder de la Unión Cívica Radical (UCR), segunda fuerza parlamentaria.
El oficialista Frente para la Victoria, una fracción del Partido Justicialista (peronista), ha reclutado aliados en las filas del socialismo y de fuerzas de centroizquierda, lo que hace prever que la reforma avanzará sin mayores trabas en la Cámara de Diputados.
Las fuentes parlamentarias advirtieron que las disidencias que provoca la reforma en las filas del oficialismo son más notorias en el Senado, donde se atrincheran sus rivales dentro del peronismo y la oposición tiene mayor peso relativo.