Internacional
Presidente yemení herido llega a Arabia Saudita
Según fuentes saudíes, Arabia Saidita consiguió un acuerdo de cese del fuego entre Saleh y una federación tribal yemení
SANÁ, YEMEN (04/JUN/2011).- El presidente yemení, Ali Abdullah Saleh, ha llegado a Arabia Saudita para recibir tratamiento por las heridas sufridas en un ataque del viernes al palacio presidencial, dijo el domingo la casa real Saudí.
Saleh voló a Riad, la capital del reino, en momentos en que, según fuentes saudíes, el reino consiguió un acuerdo de cese del fuego entre Saleh y una federación tribal yemení.
Saleh, cuyo avión de evacuación médica fue recibido por un funcionario saudí de alto cargo, salió caminando del avión pero tenía heridas visibles en el cuello, cabeza y cara, dijo una fuente a Reuters.
La televisión Al Jazeera dijo que Saleh había sido transferido a un hospital militar tras aterrizar en la base aérea de King Khalid.
El vicepresidente yemení, Abd-Rabbu Mansour Hadi ha asumido el mando como presidente provisional y comandante supremo de las fuerzas armadas, informó Al Jazeera el sábado después de que el presidente resultase herido.
El principal asesor de Washington sobre contraterrorismo, John Brennan, habló el sábado con el vicepresidente yemení, dijo la Casa Blanca.
El portavoz de la Casa Blanca, Tommy Vietor, declinó realizar otros comentarios sobre el contacto con el Gobierno yemení.
Arabia Saudita medió una nueva tregua entre la poderosa federación tribal yemení y las fuerzas leales a Saleh, dijo la fuente saudí, y un jeque tribal afirmó que sus seguidores la cumplirán.
Ambas partes habían acordado otra tregua la semana pasada, pero ésta sólo se duró un día, antes de que se reiniciaran los enfrentamientos callejeros en Saná, con los choques más intensos desde que empezó la revuelta contra el Gobierno de 32 años de Saleh.
Siete personas murieron cuando lo que parecían cohetes alcanzaron el palacio presidencial y varios funcionarios de Gobierno fueron heridos. Saleh culpó a la federación tribal del asalto.
"El cohete fue devastador. Fue un claro intento de asesinar al presidente", dijo Abdulla Ali al-Radhi, embajador de Yemen en el Reino Unido.
La BBC informó que el ataque casi alcanzó en el corazón a Saleh y que tenía quemaduras de segundo grado en el pecho y la cara. Dijo que fuentes cercanas al presidente dijeron a la televisión que Saleh tenía un trozo de metralla de casi 7,6 centímetros de largo bajo el corazón.
Tras cuatro meses de revuelta mortal, crece la preocupación de que Yemen, que ya se encuentra al borde de la ruina financiera y que alberga a militantes de Al Qaeda, entre en quiebra y suponga un peligro para la mayor región exportadora de petróleo en el mundo y para la seguridad nacional.
Las fuerzas de Saleh han contraatacado bombardeando las casas de los líderes de la federación tribal de los Hashed, que libran una batalla urbana con sus fuerzas. Portavoces del grupo dijeron que 10 hombres de la tribu habían muerto y que decenas resultaron heridos, pero negaban tener responsabilidad en el ataque al palacio.
Cada vez más personas del círculo interno de Saleh creen que el ataque puede haber sido dirigido por el general Ali Mohsen, que se separó de Saleh, se unió a los manifestantes y llamó al presidente un "loco sediento de más sangre".
Saleh ha exasperado a sus antiguos aliados, Estados Unidos y Arabia Saudita, que en algún momento lo vieron como un socio clave en el esfuerzo por combatir a Al Qaeda de Yemen en la Península Arábiga.
Desafiando la presión internacional, Saleh se ha negado tres veces a firmar un acuerdo mediado por Estados del Golfo que lo llevaría a dimitir a cambio de inmunidad en procesos judiciales.
Al menos 420 personas han muerto desde que empezó el levantamiento contra Saleh en enero, inspirado por los movimientos en Túnez y Egipto que derrocaron a sus líderes.
Saleh voló a Riad, la capital del reino, en momentos en que, según fuentes saudíes, el reino consiguió un acuerdo de cese del fuego entre Saleh y una federación tribal yemení.
Saleh, cuyo avión de evacuación médica fue recibido por un funcionario saudí de alto cargo, salió caminando del avión pero tenía heridas visibles en el cuello, cabeza y cara, dijo una fuente a Reuters.
La televisión Al Jazeera dijo que Saleh había sido transferido a un hospital militar tras aterrizar en la base aérea de King Khalid.
El vicepresidente yemení, Abd-Rabbu Mansour Hadi ha asumido el mando como presidente provisional y comandante supremo de las fuerzas armadas, informó Al Jazeera el sábado después de que el presidente resultase herido.
El principal asesor de Washington sobre contraterrorismo, John Brennan, habló el sábado con el vicepresidente yemení, dijo la Casa Blanca.
El portavoz de la Casa Blanca, Tommy Vietor, declinó realizar otros comentarios sobre el contacto con el Gobierno yemení.
Arabia Saudita medió una nueva tregua entre la poderosa federación tribal yemení y las fuerzas leales a Saleh, dijo la fuente saudí, y un jeque tribal afirmó que sus seguidores la cumplirán.
Ambas partes habían acordado otra tregua la semana pasada, pero ésta sólo se duró un día, antes de que se reiniciaran los enfrentamientos callejeros en Saná, con los choques más intensos desde que empezó la revuelta contra el Gobierno de 32 años de Saleh.
Siete personas murieron cuando lo que parecían cohetes alcanzaron el palacio presidencial y varios funcionarios de Gobierno fueron heridos. Saleh culpó a la federación tribal del asalto.
"El cohete fue devastador. Fue un claro intento de asesinar al presidente", dijo Abdulla Ali al-Radhi, embajador de Yemen en el Reino Unido.
La BBC informó que el ataque casi alcanzó en el corazón a Saleh y que tenía quemaduras de segundo grado en el pecho y la cara. Dijo que fuentes cercanas al presidente dijeron a la televisión que Saleh tenía un trozo de metralla de casi 7,6 centímetros de largo bajo el corazón.
Tras cuatro meses de revuelta mortal, crece la preocupación de que Yemen, que ya se encuentra al borde de la ruina financiera y que alberga a militantes de Al Qaeda, entre en quiebra y suponga un peligro para la mayor región exportadora de petróleo en el mundo y para la seguridad nacional.
Las fuerzas de Saleh han contraatacado bombardeando las casas de los líderes de la federación tribal de los Hashed, que libran una batalla urbana con sus fuerzas. Portavoces del grupo dijeron que 10 hombres de la tribu habían muerto y que decenas resultaron heridos, pero negaban tener responsabilidad en el ataque al palacio.
Cada vez más personas del círculo interno de Saleh creen que el ataque puede haber sido dirigido por el general Ali Mohsen, que se separó de Saleh, se unió a los manifestantes y llamó al presidente un "loco sediento de más sangre".
Saleh ha exasperado a sus antiguos aliados, Estados Unidos y Arabia Saudita, que en algún momento lo vieron como un socio clave en el esfuerzo por combatir a Al Qaeda de Yemen en la Península Arábiga.
Desafiando la presión internacional, Saleh se ha negado tres veces a firmar un acuerdo mediado por Estados del Golfo que lo llevaría a dimitir a cambio de inmunidad en procesos judiciales.
Al menos 420 personas han muerto desde que empezó el levantamiento contra Saleh en enero, inspirado por los movimientos en Túnez y Egipto que derrocaron a sus líderes.