Internacional
Paro agrava escasez de combustible
El Gobierno niega penurias, a pesar de que las refinerías del país cumplen una semana bloqueadas, pero acepta problemas de aprovisionamiento
PARÍS, FRANCIA (19/OCT/2010).- La escasez de combustible y la implicación cada vez mayor de los estudiantes en las protestas por el retraso de la edad de jubilación en Francia elevaron la presión sobre el Gobierno de Nicolas Sarkozy en vísperas de una nueva huelga general, considerada decisiva por los sindicatos.
El cierre de cientos de gasolineras llevó al Ejecutivo a crear un centro de crisis para gestionar la situación, después de que las 12 refinerías de Francia, en huelga indefinida, permanecieran cerradas desde el pasado martes.
Al paro de las refinerías se sumaron las operaciones de bloqueo de algunos depósitos por parte de los sindicatos de camioneros y la tensión creada por la afluencia masiva de automovilistas a las gasolineras para llenar los tanques de sus vehículos por precaución.
Según el ministro de Industria, Christian Estrosi, no se puede hablar de “penuria” de carburante, aunque sí de “problemas de aprovisionamiento”, causados por la prudencia exagerada de los conductores y por el paro de las refinerías.
El Gobierno no aceptará que haya “un bloqueo en el conjunto de las refinerías” y para impedirlo ha anunciado que tomará las medidas que sean necesarias, según dijo Estrosi, quien recordó que impedir el acceso de los que no secundan la huelga a sus lugares de trabajo es “ilegal”.
Según los distribuidores independientes, que suman 60% de la venta de carburante en Francia, los depósitos se agotan y al cierre de cientos de estaciones de servicio podría seguirle la “sequía total” de aquí al fin de semana, si no se reconduce la situación.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, respondió asegurando que aplicará su reforma de las pensiones que se vota mañana en el Senado, pese a la oposición que genera, y justificó la intervención del Gobierno para garantizar el abastecimiento de carburante y evitar enfrentamientos.
Además de los problemas en el sector energético, la movilización se ha endurecido en la calle, ya que los sindicatos de estudiantes han respondido a la llamada de las agrupaciones de trabajadores, que intentaban reclutar a los más jóvenes en su lucha.
Numerosas concentraciones estudiantiles por todo el territorio francés han provocado el cierre de cientos de institutos y enfrentamientos con la Policía en Lille y Roubaix (Norte), Mulhouse y Rennes (Noroeste), Lyon (Este) o Marsella (Sur), y a las afueras de París.
“No habrá escasez de combustible porque vamos a adoptar” las medidas para evitarlo, afirmó el primer ministro francés, François Fillon, y sentenció: “No dejaré que un bloqueo en el abastecimiento de combustible ahogue a la economía francesa”.
Las centrales obreras habían convocado la protesta de hoy a sabiendas de que mañana el Senado tiene previsto someter a votación la reforma.
Frente al endurecimiento del conflicto, la votación podría ser aplazada “al jueves por la noche”, según el jefe de fila de los senadores oficialistas.
Agencias
LAS CIFRAS DE LA ENERGÍA
Señales de estancamiento
2600 de las 12 mil 500 gasolineras del país permanecían cerradas, lo que perjudicó a los transportes, especialmente a los ferroviarios y aéreos.
12 refinerías de Francia, el total de las que abastecen los 220 depósitos de combustible en el país, están en huelga, por lo que Francia empezó a recurrir a sus reservas, según la Agencia Internacional de la Energía.
30% de los vuelos programados para hoy en Francia se verán afectados (hasta 50% en el aeropuerto de Orly, al sur de París). Ayer la mitad de los trenes no circularon.
71% de los franceses apoya las huelgas y protestas, según una encuesta del instituto CSA.
El cierre de cientos de gasolineras llevó al Ejecutivo a crear un centro de crisis para gestionar la situación, después de que las 12 refinerías de Francia, en huelga indefinida, permanecieran cerradas desde el pasado martes.
Al paro de las refinerías se sumaron las operaciones de bloqueo de algunos depósitos por parte de los sindicatos de camioneros y la tensión creada por la afluencia masiva de automovilistas a las gasolineras para llenar los tanques de sus vehículos por precaución.
Según el ministro de Industria, Christian Estrosi, no se puede hablar de “penuria” de carburante, aunque sí de “problemas de aprovisionamiento”, causados por la prudencia exagerada de los conductores y por el paro de las refinerías.
El Gobierno no aceptará que haya “un bloqueo en el conjunto de las refinerías” y para impedirlo ha anunciado que tomará las medidas que sean necesarias, según dijo Estrosi, quien recordó que impedir el acceso de los que no secundan la huelga a sus lugares de trabajo es “ilegal”.
Según los distribuidores independientes, que suman 60% de la venta de carburante en Francia, los depósitos se agotan y al cierre de cientos de estaciones de servicio podría seguirle la “sequía total” de aquí al fin de semana, si no se reconduce la situación.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, respondió asegurando que aplicará su reforma de las pensiones que se vota mañana en el Senado, pese a la oposición que genera, y justificó la intervención del Gobierno para garantizar el abastecimiento de carburante y evitar enfrentamientos.
Además de los problemas en el sector energético, la movilización se ha endurecido en la calle, ya que los sindicatos de estudiantes han respondido a la llamada de las agrupaciones de trabajadores, que intentaban reclutar a los más jóvenes en su lucha.
Numerosas concentraciones estudiantiles por todo el territorio francés han provocado el cierre de cientos de institutos y enfrentamientos con la Policía en Lille y Roubaix (Norte), Mulhouse y Rennes (Noroeste), Lyon (Este) o Marsella (Sur), y a las afueras de París.
“No habrá escasez de combustible porque vamos a adoptar” las medidas para evitarlo, afirmó el primer ministro francés, François Fillon, y sentenció: “No dejaré que un bloqueo en el abastecimiento de combustible ahogue a la economía francesa”.
Las centrales obreras habían convocado la protesta de hoy a sabiendas de que mañana el Senado tiene previsto someter a votación la reforma.
Frente al endurecimiento del conflicto, la votación podría ser aplazada “al jueves por la noche”, según el jefe de fila de los senadores oficialistas.
Agencias
LAS CIFRAS DE LA ENERGÍA
Señales de estancamiento
2600 de las 12 mil 500 gasolineras del país permanecían cerradas, lo que perjudicó a los transportes, especialmente a los ferroviarios y aéreos.
12 refinerías de Francia, el total de las que abastecen los 220 depósitos de combustible en el país, están en huelga, por lo que Francia empezó a recurrir a sus reservas, según la Agencia Internacional de la Energía.
30% de los vuelos programados para hoy en Francia se verán afectados (hasta 50% en el aeropuerto de Orly, al sur de París). Ayer la mitad de los trenes no circularon.
71% de los franceses apoya las huelgas y protestas, según una encuesta del instituto CSA.