Internacional
París no descarta intervención en Siria
El presidente de Francia aboga para convencer al Consejo de Seguridad de la ONU de la urgencia por acabar con la represión
PARÍS/DAMASCO (30/MAY/2012).- François Hollande soltó la primera advertencia a su homólogo sirio Bashar al Assad.
Tras la condena mundial por las ejecuciones en Hula, donde hubo más de 100 muertos, entre ellos 49 niños, el presidente francés no descartó la posibilidad de una intervención armada para terminar con la represión del Gobierno de Damasco, que lleva 15 meses con saldo de más de 10 mil víctimas fatales y una ola de destrucción en varias ciudades.
Hollande aclaró que de darse la injerencia, “la intervención armada no está excluida a condición de que se haga mediante una decisión del Consejo de Seguridad (de la ONU). Hay que convencer a China y a Rusia”, indicó en una entrevista concedida a la cadena France 2.
Hollande reconoció que lo deseable sería no llegar a ese extremo y “encontrar otra solución”, ante la cual recordó que se ha convocado en París a principios de julio al “Grupo de los Amigos de Siria”.
Añadió su deseo de que se endurezcan las sanciones contra el régimen sirio y dijo que así se lo va a transmitir a su colega ruso, Vladímir Putin, cuando se reúna con él este viernes en el Palacio del Elíseo.
Rusia “es junto con China el más reticente a las sanciones. Hay que convencerla de que no se puede dejar que Al Assad masacre a su pueblo”.
Mientras, Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido, España, Italia, Canadá y Australia expulsaron a los grupos diplomáticos sirios en sus capitales, como un endurecimiento a las sanciones contra el régimen de Damasco por los recientes sucesos.
Ayer, el emisario de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, pidió al presidente sirio Bashar al Assad que tome medidas “enérgicas” para terminar con los actos de violencia, tras la matanza de 108 personas el viernes y el sábado en Hula (Centro de Siria).
“Le pedí que tomara medidas audaces ahora —no mañana, ahora— para crear las condiciones necesarias para poner en marcha el plan” de paz, dijo Annan.
“Eso significa que el Gobierno y todas las milicias a las que apoya cesen todas las operaciones militares”, agregó el mediador de la ONU y de la Liga Árabe.
Sin embargo, Al Assad señaló que la iniciativa de paz planteada por Annan “depende de que se detenga el contrabando de armas, y se frene el terrorismo y a quienes lo apoyan”.
Guía
Un presidente en la mirilla
¿Por qué se aferra Bashar al Assad al poder?
Heredó en 2000 el poder de su padre, Hafez, quien fue presidente tres décadas luego de un golpe de Estado en 1970. Las buenas relaciones de su progenitor con Rusia fueron continuadas por Bashar. Además, su influencia en el Ejército y su formación militar le permiten mantener el pie sobre el cuello de su pueblo.
¿Por qué Rusia se opone al uso de la fuerza contra Damasco?
El régimen de Siria es el principal aliado de Moscú en la región y el comprador de armas rusas más importante de Oriente Próximo. Además Moscú tiene derecho de voto en el Consejo de Seguridad de la ONU y desde ahí frenó una primera posibilidad de intervención armada.
¿Será Francia la nación que dé el primer golpe?
El mandatario galo François Hollande es el primero en advertir que no está cerrado al uso de la fuerza contra Siria, para evitar la muerte de más civiles. Cabe recordar que fue la Francia de Nicolas Sarkozy la que primero bombardeó blancos libios en marzo de 2011, y a las horas se sumaron Gran Bretaña y Estados Unidos. Fue el principio de una campaña para acabar con Muamar Gadhafi.
¿Qué diferencia habría entre una y otra intervención, si es que sigue la represión siria?
En Libia hubo autorización del Consejo de Seguridad de la ONU para una intervención desde el aire y por mar contra instalaciones de la Defensa del régimen de Gadhafi, y además se autorizó a la OTAN a suministrar armamento a los rebeldes. En Siria las condiciones son otras, pues el Gobierno cuenta con un Ejército mejor preparado y armado, y con unos insurrectos poco organizados y escasos de armas.
¿Quiénes presionan para la dimisión de Al Assad?
Tras la matanza de Hula, aumentó el repudio por parte de Estados Unidos, la Unión Europea, la Liga Árabe y parte de la comunidad internacional.
La voz del experto
Respuesta geopolítica
José de Jesús López Almejo (internacionalista de la UdeG)
Las exigencias de Kofi Annan son “medidas audaces” para alcanzar la paz en Siria; no obstante, el caso tiene una respuesta geopolítica y de orden internacional, pues no se puede explicar la fortaleza del régimen —a pesar de las matanzas que realiza contra su población— sin el respaldo de Irán en términos de transferencia militar y económico, y de Rusia y China en lo diplomático, en lo que concierne al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, lo que conforma la respuesta internacional institucional.
El maestro en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José de Jesús López Almejo, indica que el Consejo de Seguridad de la ONU es el único órgano con facultad para intervenir un país en términos militares; el problema es que es cooptado por las grandes potencias como China y Rusia, que han bloqueado estratégicamente con su poder de veto cualquier intervención como de la OTAN.
El especialista en temas de Medio Oriente señala que Rusia y China curan en salud al no permitir que caiga el régimen, pues ello sería ejemplo de que podrían hacer algo en contra de sus gobiernos. El problema se les va de las manos: China, Irán y Rusia, en aras de no permitir que caiga Siria y se genere un efecto dominó hacia sus territorios, son cómplices por omisión de lo que el Gobierno hace en contra de su población, y ni Estados Unidos ni Francia o Inglaterra tienen la calidad moral para intervenir de manera directa, pues ya lo hicieron en Afganistán, Libia e Iraq, y fue un desastre.
López Almejo, también profesor de la Universidad de Guadalajara, considera que el tipo de intervención que podría verse a partir de una resolución debiera ser una operación cicatriz con el permiso del Consejo de Seguridad, aunque China y Rusia no participaran. La idea es que los grandes no intervengan de manera directa, pero sienten precedente, y podrían aplicar la estrategia que ya se vio en Libia.
Tras la condena mundial por las ejecuciones en Hula, donde hubo más de 100 muertos, entre ellos 49 niños, el presidente francés no descartó la posibilidad de una intervención armada para terminar con la represión del Gobierno de Damasco, que lleva 15 meses con saldo de más de 10 mil víctimas fatales y una ola de destrucción en varias ciudades.
Hollande aclaró que de darse la injerencia, “la intervención armada no está excluida a condición de que se haga mediante una decisión del Consejo de Seguridad (de la ONU). Hay que convencer a China y a Rusia”, indicó en una entrevista concedida a la cadena France 2.
Hollande reconoció que lo deseable sería no llegar a ese extremo y “encontrar otra solución”, ante la cual recordó que se ha convocado en París a principios de julio al “Grupo de los Amigos de Siria”.
Añadió su deseo de que se endurezcan las sanciones contra el régimen sirio y dijo que así se lo va a transmitir a su colega ruso, Vladímir Putin, cuando se reúna con él este viernes en el Palacio del Elíseo.
Rusia “es junto con China el más reticente a las sanciones. Hay que convencerla de que no se puede dejar que Al Assad masacre a su pueblo”.
Mientras, Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido, España, Italia, Canadá y Australia expulsaron a los grupos diplomáticos sirios en sus capitales, como un endurecimiento a las sanciones contra el régimen de Damasco por los recientes sucesos.
Ayer, el emisario de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, pidió al presidente sirio Bashar al Assad que tome medidas “enérgicas” para terminar con los actos de violencia, tras la matanza de 108 personas el viernes y el sábado en Hula (Centro de Siria).
“Le pedí que tomara medidas audaces ahora —no mañana, ahora— para crear las condiciones necesarias para poner en marcha el plan” de paz, dijo Annan.
“Eso significa que el Gobierno y todas las milicias a las que apoya cesen todas las operaciones militares”, agregó el mediador de la ONU y de la Liga Árabe.
Sin embargo, Al Assad señaló que la iniciativa de paz planteada por Annan “depende de que se detenga el contrabando de armas, y se frene el terrorismo y a quienes lo apoyan”.
Guía
Un presidente en la mirilla
¿Por qué se aferra Bashar al Assad al poder?
Heredó en 2000 el poder de su padre, Hafez, quien fue presidente tres décadas luego de un golpe de Estado en 1970. Las buenas relaciones de su progenitor con Rusia fueron continuadas por Bashar. Además, su influencia en el Ejército y su formación militar le permiten mantener el pie sobre el cuello de su pueblo.
¿Por qué Rusia se opone al uso de la fuerza contra Damasco?
El régimen de Siria es el principal aliado de Moscú en la región y el comprador de armas rusas más importante de Oriente Próximo. Además Moscú tiene derecho de voto en el Consejo de Seguridad de la ONU y desde ahí frenó una primera posibilidad de intervención armada.
¿Será Francia la nación que dé el primer golpe?
El mandatario galo François Hollande es el primero en advertir que no está cerrado al uso de la fuerza contra Siria, para evitar la muerte de más civiles. Cabe recordar que fue la Francia de Nicolas Sarkozy la que primero bombardeó blancos libios en marzo de 2011, y a las horas se sumaron Gran Bretaña y Estados Unidos. Fue el principio de una campaña para acabar con Muamar Gadhafi.
¿Qué diferencia habría entre una y otra intervención, si es que sigue la represión siria?
En Libia hubo autorización del Consejo de Seguridad de la ONU para una intervención desde el aire y por mar contra instalaciones de la Defensa del régimen de Gadhafi, y además se autorizó a la OTAN a suministrar armamento a los rebeldes. En Siria las condiciones son otras, pues el Gobierno cuenta con un Ejército mejor preparado y armado, y con unos insurrectos poco organizados y escasos de armas.
¿Quiénes presionan para la dimisión de Al Assad?
Tras la matanza de Hula, aumentó el repudio por parte de Estados Unidos, la Unión Europea, la Liga Árabe y parte de la comunidad internacional.
La voz del experto
Respuesta geopolítica
José de Jesús López Almejo (internacionalista de la UdeG)
Las exigencias de Kofi Annan son “medidas audaces” para alcanzar la paz en Siria; no obstante, el caso tiene una respuesta geopolítica y de orden internacional, pues no se puede explicar la fortaleza del régimen —a pesar de las matanzas que realiza contra su población— sin el respaldo de Irán en términos de transferencia militar y económico, y de Rusia y China en lo diplomático, en lo que concierne al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, lo que conforma la respuesta internacional institucional.
El maestro en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José de Jesús López Almejo, indica que el Consejo de Seguridad de la ONU es el único órgano con facultad para intervenir un país en términos militares; el problema es que es cooptado por las grandes potencias como China y Rusia, que han bloqueado estratégicamente con su poder de veto cualquier intervención como de la OTAN.
El especialista en temas de Medio Oriente señala que Rusia y China curan en salud al no permitir que caiga el régimen, pues ello sería ejemplo de que podrían hacer algo en contra de sus gobiernos. El problema se les va de las manos: China, Irán y Rusia, en aras de no permitir que caiga Siria y se genere un efecto dominó hacia sus territorios, son cómplices por omisión de lo que el Gobierno hace en contra de su población, y ni Estados Unidos ni Francia o Inglaterra tienen la calidad moral para intervenir de manera directa, pues ya lo hicieron en Afganistán, Libia e Iraq, y fue un desastre.
López Almejo, también profesor de la Universidad de Guadalajara, considera que el tipo de intervención que podría verse a partir de una resolución debiera ser una operación cicatriz con el permiso del Consejo de Seguridad, aunque China y Rusia no participaran. La idea es que los grandes no intervengan de manera directa, pero sienten precedente, y podrían aplicar la estrategia que ya se vio en Libia.