Internacional
París 'flirtea' con imitar 'Patriot Act' de EU
Francia debate medidas como prolongar el estado de emergencia y reforzar corporaciones
PARÍS, FRANCIA (30/NOV/2015).- Francia emprendió un endurecimiento de sus medidas de seguridad tras la cadena de atentados yihadistas, un camino que provoca entre algunos analistas el temor a que el país esté imitando la polémica Patriot Act estadounidense.
El presidente Francois Hollande no dudó en “retomar propuestas de la derecha, casi de extrema derecha”, llegó a advertir una editorial del diario Le Monde a mediados del mes.
Entre esas medidas, cuyo debate ya arrancó tras los atentados de enero, está el prolongamiento por tres meses el estado de emergencia (una medida rarísima), el refuerzo de los medios policiales y militares, la disolución de las mezquitas extremistas y la ampliación de las condiciones para la pérdida de la nacionalidad.
Tras los atentados del 11 de septiembre (S-11) de 2001, Estados Unidos adoptó una legislación antiterrorista inédita, la Patriot Act, que creaba todo un nuevo arsenal de agencias y de poderes excepcionales, como la detención sin límite y sin inculpación de cualquier persona sospechosa de preparar actos terroristas.
El Sindicato de Magistratura (izquierda) manifestó preocupación ante lo que sería una “suspensión del estado de derecho”, incluso temporal.
El estado de emergencia permite registros policiales día y noche sin permiso judicial, el arresto domiciliario y otras medidas de privación de libertad excepcionales.
El ex juez antiterrorista Marc Trevidic recordó que dos países occidentales han votado leyes que permiten encarcelar a extranjeros sospechosos de terrorismo sin intervención del juez: el Reino Unido en 2000, antes de renunciar a ello cuatro años después, y Estados Unidos, con los campos de detención de Guantánamo. “Catorce años después, siguen con Guantánamo abierto”, explicó al diario regional Sud-Ouest.
“El arsenal represor ya existente nos parece suficiente. La ley de espionaje, en particular, ha llegado muy lejos, facilitando las escuchas, la geolocalización”, estimó Céline Parisot, secretaria general de la Unión Sindical de Magistrados.
También polémica
La ley de espionaje, que despertó polémica, fue adoptada en junio tras los atentados yihadistas de enero (17 muertos). “Permite una vigilancia más importante que en otros países europeos”, resaltó el experto Kit Nicholl, del instituto IHS Jane’s de Londres, especializado en espionaje.
El presidente Francois Hollande no dudó en “retomar propuestas de la derecha, casi de extrema derecha”, llegó a advertir una editorial del diario Le Monde a mediados del mes.
Entre esas medidas, cuyo debate ya arrancó tras los atentados de enero, está el prolongamiento por tres meses el estado de emergencia (una medida rarísima), el refuerzo de los medios policiales y militares, la disolución de las mezquitas extremistas y la ampliación de las condiciones para la pérdida de la nacionalidad.
Tras los atentados del 11 de septiembre (S-11) de 2001, Estados Unidos adoptó una legislación antiterrorista inédita, la Patriot Act, que creaba todo un nuevo arsenal de agencias y de poderes excepcionales, como la detención sin límite y sin inculpación de cualquier persona sospechosa de preparar actos terroristas.
El Sindicato de Magistratura (izquierda) manifestó preocupación ante lo que sería una “suspensión del estado de derecho”, incluso temporal.
El estado de emergencia permite registros policiales día y noche sin permiso judicial, el arresto domiciliario y otras medidas de privación de libertad excepcionales.
El ex juez antiterrorista Marc Trevidic recordó que dos países occidentales han votado leyes que permiten encarcelar a extranjeros sospechosos de terrorismo sin intervención del juez: el Reino Unido en 2000, antes de renunciar a ello cuatro años después, y Estados Unidos, con los campos de detención de Guantánamo. “Catorce años después, siguen con Guantánamo abierto”, explicó al diario regional Sud-Ouest.
“El arsenal represor ya existente nos parece suficiente. La ley de espionaje, en particular, ha llegado muy lejos, facilitando las escuchas, la geolocalización”, estimó Céline Parisot, secretaria general de la Unión Sindical de Magistrados.
También polémica
La ley de espionaje, que despertó polémica, fue adoptada en junio tras los atentados yihadistas de enero (17 muertos). “Permite una vigilancia más importante que en otros países europeos”, resaltó el experto Kit Nicholl, del instituto IHS Jane’s de Londres, especializado en espionaje.