Internacional
Papa Francisco visita a presidente de Ecuador
El Pontífice obsequió a Rafael Correa una reproducción de una imagen de la Virgen y el Niño
QUITO, ECUADOR (06/JUL/2015).- El
Papa Francisco regresó a la capital ecuatoriana y efectuó una visita formal de cortesía al presidente Rafael Correa en el Palacio de Carondelet.
El pontífice entregó un obsequio al presidente que tuvo un toque personal: una reproducción de una imagen de la Virgen y el Niño.
El mosaico bizantino original data del siglo XIII y se encuentra en la basílica romana donde el 22 de agosto de 1541, San Ignacio de Loyola y sus cofrades profesaron sus votos religiosos.
Su orden religiosa se convirtió en la de los jesuitas, a la que pertenece Francisco y que tuvo un papel fundamental en la historia y el desarrollo de América Latina.
Especialistas vaticanos en mosaicos hicieron la réplica de la imagen usando la misma fórmula del pegamento utilizado hace siglos para adherir los mosaicos en el interior de la Basílica de San Pedro.
Antes, el papa Francisco partió de vuelta hacia Quito, la capital ecuatoriana, luego de una estancia de siete horas en Guayaquil, la ciudad más habitada del país andino.
El pontífice celebró una misa multitudinaria en el parque Samanes, donde cientos de miles de fieles soportaron un inclemente sol.
Luego tuvo un almuerzo privado con sacerdotes jesuitas, con quienes degustó ceviche de camarón y consomé de gallina criolla y como plato principal pescado robalo.
El sacerdote Pedro Barriga, uno de los que almorzó con el papa dijo que fue un encuentro informal, pero emotivo.
Interrogado sobre cómo estuvo la comida, el padre dijo: "no me pregunte de la comida. Tengo cualidad de pobre, todo lo que me ponen, como".
El pontífice entregó un obsequio al presidente que tuvo un toque personal: una reproducción de una imagen de la Virgen y el Niño.
El mosaico bizantino original data del siglo XIII y se encuentra en la basílica romana donde el 22 de agosto de 1541, San Ignacio de Loyola y sus cofrades profesaron sus votos religiosos.
Su orden religiosa se convirtió en la de los jesuitas, a la que pertenece Francisco y que tuvo un papel fundamental en la historia y el desarrollo de América Latina.
Especialistas vaticanos en mosaicos hicieron la réplica de la imagen usando la misma fórmula del pegamento utilizado hace siglos para adherir los mosaicos en el interior de la Basílica de San Pedro.
Antes, el papa Francisco partió de vuelta hacia Quito, la capital ecuatoriana, luego de una estancia de siete horas en Guayaquil, la ciudad más habitada del país andino.
El pontífice celebró una misa multitudinaria en el parque Samanes, donde cientos de miles de fieles soportaron un inclemente sol.
Luego tuvo un almuerzo privado con sacerdotes jesuitas, con quienes degustó ceviche de camarón y consomé de gallina criolla y como plato principal pescado robalo.
El sacerdote Pedro Barriga, uno de los que almorzó con el papa dijo que fue un encuentro informal, pero emotivo.
Interrogado sobre cómo estuvo la comida, el padre dijo: "no me pregunte de la comida. Tengo cualidad de pobre, todo lo que me ponen, como".