Internacional
Ouattara da plazo a Gbagbo para que deje el poder de Costa de Marfil
La comunidad internacional reanudó la presión sobre el gobierno de Gbagbo para que reconozca los resultados de los comicios del 28 de noviembre
A
BIYÁN, COSTA DE MARFIL (31/DIC/2010).- Alassane Ouattara, considerado presidente electo de Costa de Marfil por la mayor parte de la comunidad internacional, dio de plazo el viernes hasta medianoche al presidente saliente Laurent Gbagbo para que deje el poder.
Mientras tanto, los países de África Occidental seguían buscando una salida diplomática a la crisis, aunque sin descartar una eventual intervención militar.
Ouattara "le dio un plazo" a Gbagbo que "expira hoy" (viernes), señaló el primer ministro del nuevo gobierno Guillaume Soro, precisando que la misión de la Comunidad Económica de Estados de Africa Occidental (CEDEAO) --que visitó el martes Abiyán-- "pidió sin concesiones a Gbagbo que ceda pacíficamente el poder".
La misión "pidió al presidente Alassane que dé garantías que si Gbagbo deja el poder, no tendrá problemas", indicó Soro, añadiendo que si éste lo hace, "el presidente de la República (Ouattara) cumplirá sus compromisos".
Entre tanto, la comunidad internacional reanudó la presión sobre el gobierno de Gbagbo para que reconozca los resultados de los comicios del 28 de noviembre.
Gran Bretaña retiró la acreditación del embajador marfileño en Londres --algo que ya había hecho Francia-- y se mostró lista para reconocer al representante del gobierno de Ouattara, anunció el Ministerio británico de Relaciones Exteriores en un comunicado.
Londres se mostró además dispuesta a apoyar una eventual intervención militar, bajo los auspicios de Naciones Unidas, aunque descartó la participación de fuerzas británicas.
Entre tanto, la Unión Europea aprobó el viernes sanciones contra 59 allegados al Gbagbo, incluyendo a la casi totalidad de los miembros del gobierno, indicaron fuentes diplomáticas de la UE.
Las personas que figuran en la lista no podrán a partir de ahora obtener visa para entrar en la UE, e incluyen también a miembros del Consejo Constitucional, responsables económicos y de la prensa.
Washington reiteró el viernes que espera "una transición pacífica" en el primer productor mundial de cacao, señalando que la salida de la crisis depende por completo de Gbagbo y su círculo.
Por su parte, la organización que reúne a 15 países de África Occidental sigue privilegiando la vía del diálogo para encontrar una solución pacífica al conflicto, aunque comenzó a "poner en marcha un mecanismo" de "último recurso" si las negociaciones fracasan, según un portavoz del ejército nigeriano, el coronel Mohamed Yerimah.
"Si todas las persuasiones políticas fallan", la CEDEAO "retirará del poder a Laurent Gbagbo por la fuerza y se lo entregará a Alassane Ouattara", precisó el oficial después de una reunión de jefes militares de la organización el miércoles en Abuja.
Los presidentes Boni Yayi (Benín), Ernest Koroma (Sierra Leona) y Pedro Pires (Cabo Verde) regresarán a la capital marfileña el lunes, después de haberse reunido ya con Gbagbo y Ouattara por separado el martes pasado, para intentar de nuevo una solución pacífica a la crisis.
Sin embargo, ninguno de los dos rivales parece dispuesto a ceder.
Gbagbo reitera regularmente su llamado al diálogo, aunque se considera legítimo jefe de Estado, tras la decisión del Consejo Constitucional.
Ouattara, proclamado ganador por la comisión electoral, desea que la mediación "avance rápidamente", para ocupar el cargo.
La situación en Costa de Marfil permanece tensa. En total, según la ONU, han muerto 179 personas desde mediados de diciembre, la mayoría de ellos partidarios de Ouattara, aunque el número de víctimas por la violencia se redujo durante la última semana.
Las violaciones de los derechos humanos cometidas en el país desde las elecciones podrían constituir "crímenes de lesa humanidad" y deben ser "castigados con severidad", advirtieron el viernes expertos de la ONU.
El consejero especial de la ONU para la prevención del genocidio, Francis Deng, dijo estar "muy preocupado" por la situación, especialmente por los reportes de que las casas de opositores de Gbagbo serían "marcadas para identificar su etnia".
El líder de las juventudes pro Gbagbo, Charles Blé Goudé, exhortó el jueves a sus seguidores a "liberar a mano limpia" el Hotel Golf, donde se encuentran refugiados Ouattara y sus partidarios, a partir de este sábado 1 de enero.
Mientras tanto, los países de África Occidental seguían buscando una salida diplomática a la crisis, aunque sin descartar una eventual intervención militar.
Ouattara "le dio un plazo" a Gbagbo que "expira hoy" (viernes), señaló el primer ministro del nuevo gobierno Guillaume Soro, precisando que la misión de la Comunidad Económica de Estados de Africa Occidental (CEDEAO) --que visitó el martes Abiyán-- "pidió sin concesiones a Gbagbo que ceda pacíficamente el poder".
La misión "pidió al presidente Alassane que dé garantías que si Gbagbo deja el poder, no tendrá problemas", indicó Soro, añadiendo que si éste lo hace, "el presidente de la República (Ouattara) cumplirá sus compromisos".
Entre tanto, la comunidad internacional reanudó la presión sobre el gobierno de Gbagbo para que reconozca los resultados de los comicios del 28 de noviembre.
Gran Bretaña retiró la acreditación del embajador marfileño en Londres --algo que ya había hecho Francia-- y se mostró lista para reconocer al representante del gobierno de Ouattara, anunció el Ministerio británico de Relaciones Exteriores en un comunicado.
Londres se mostró además dispuesta a apoyar una eventual intervención militar, bajo los auspicios de Naciones Unidas, aunque descartó la participación de fuerzas británicas.
Entre tanto, la Unión Europea aprobó el viernes sanciones contra 59 allegados al Gbagbo, incluyendo a la casi totalidad de los miembros del gobierno, indicaron fuentes diplomáticas de la UE.
Las personas que figuran en la lista no podrán a partir de ahora obtener visa para entrar en la UE, e incluyen también a miembros del Consejo Constitucional, responsables económicos y de la prensa.
Washington reiteró el viernes que espera "una transición pacífica" en el primer productor mundial de cacao, señalando que la salida de la crisis depende por completo de Gbagbo y su círculo.
Por su parte, la organización que reúne a 15 países de África Occidental sigue privilegiando la vía del diálogo para encontrar una solución pacífica al conflicto, aunque comenzó a "poner en marcha un mecanismo" de "último recurso" si las negociaciones fracasan, según un portavoz del ejército nigeriano, el coronel Mohamed Yerimah.
"Si todas las persuasiones políticas fallan", la CEDEAO "retirará del poder a Laurent Gbagbo por la fuerza y se lo entregará a Alassane Ouattara", precisó el oficial después de una reunión de jefes militares de la organización el miércoles en Abuja.
Los presidentes Boni Yayi (Benín), Ernest Koroma (Sierra Leona) y Pedro Pires (Cabo Verde) regresarán a la capital marfileña el lunes, después de haberse reunido ya con Gbagbo y Ouattara por separado el martes pasado, para intentar de nuevo una solución pacífica a la crisis.
Sin embargo, ninguno de los dos rivales parece dispuesto a ceder.
Gbagbo reitera regularmente su llamado al diálogo, aunque se considera legítimo jefe de Estado, tras la decisión del Consejo Constitucional.
Ouattara, proclamado ganador por la comisión electoral, desea que la mediación "avance rápidamente", para ocupar el cargo.
La situación en Costa de Marfil permanece tensa. En total, según la ONU, han muerto 179 personas desde mediados de diciembre, la mayoría de ellos partidarios de Ouattara, aunque el número de víctimas por la violencia se redujo durante la última semana.
Las violaciones de los derechos humanos cometidas en el país desde las elecciones podrían constituir "crímenes de lesa humanidad" y deben ser "castigados con severidad", advirtieron el viernes expertos de la ONU.
El consejero especial de la ONU para la prevención del genocidio, Francis Deng, dijo estar "muy preocupado" por la situación, especialmente por los reportes de que las casas de opositores de Gbagbo serían "marcadas para identificar su etnia".
El líder de las juventudes pro Gbagbo, Charles Blé Goudé, exhortó el jueves a sus seguidores a "liberar a mano limpia" el Hotel Golf, donde se encuentran refugiados Ouattara y sus partidarios, a partir de este sábado 1 de enero.