Internacional

Occidente no debe ser condescendiente con África: Papa

El principal propósito de los tres días de visita del Papa a Benín es la publicación de un documento papal sobre África que escribió tras un sínodo de obispos africanos en el Vaticano en el 2009

COTONOU, BENIN (19/NOV/2011).- El Papa Benedicto XVI dijo el sábado que el mundo desarrollado no puede seguir siendo condescendiente con África "con el tono sentenciador de un moralista" e imponer normas, sino hallar soluciones reales para resolver los numerosos problemas del continente.

El pontífice de 84 años hizo su petición al dirigirse a las autoridades en Benín, entre las que se encontraban el presidente Thomas Boni Yayi y el cuerpo diplomático, en el segundo día de su viaje a la nación africana.

"Demasiado a menudo nuestra mente está bloqueada por prejuicios o por imágenes que dan una impresión negativa de las realidades en África, fruto de un sombrío análisis", afirmó.

"Es tentador señalar lo que no funciona, es fácil asumir el tono sentenciador del moralista o el experto que impone su conclusión y propone al final pocas soluciones útiles", dijo.

El principal propósito de los tres días de visita del Papa a Benín es la publicación de un documento papal sobre África que escribió tras un sínodo de obispos africanos en el Vaticano en el 2009.

El viernes, Benedicto dijo haber elegido Benín como único destino de su visita para presentar el documento, antes conocido como "exhortación apostólica", porque el país es ejemplar en varios entidos.

Benín realizó una de las pocas transiciones pacíficas a la democracia en 1990 tras un periodo de Gobierno marxista-leninista apoyado por la ex Unión Soviética y Cuba.

A diferencia de algunos de sus vecinos, donde el conflicto interreligioso es algo extendido, en especial en Nigeria, Benín disfruta además de una coexistencia mayoritariamente pacífica entre musulmanes y fieles de tradiciones religiosas.

En su discurso matinal del sábado a los diplomáticos en el palacio presidencial, el Papa también reiteró su condena de la violencia cometida por cualquiera en nombre de Dios.

"Ninguna religión y ninguna cultura puede justificar la llamada o el recurso a la intolerancia y la violencia", dijo.

En un encuentro multirreligioso el mes pasado en la ciudad italiana de Asís, el Papa dijo sentir "profunda vergüenza" por el uso de la violencia que hicieron algunos en la Iglesia Católica durante siglos, una referencia a las cruzadas y el uso de la fuerza por parte de los misioneros en el Nuevo Mundo.

El Papa señaló que el resto del mundo no debe ver a África sólo como un lugar donde los grandes recursos de energía, minerales, agricultura y gente "son fácilmente explotados, a menudo con fines dudosos".

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