Internacional
Obama tiene nueva ‘‘mano derecha’’
Pete Rouse será el nuevo encargado del gabinete y es descrito por el mandatario estadounidense como un hombre ‘‘libre de ego’’
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (02/OCT/2010).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aceptó la renuncia del jefe de gabinete, Rahm Emanuel, y anunció el nombramiento de Pete Rouse, uno de sus consejeros para reemplazarlo, en un acto que se celebró en la sala este de la Casa Blanca.
Rouse ha sido descrito por Obama como alguien “completamente libre de ego”, mientras reportes de prensa lo señalan como una figura discreta en la Casa Blanca, que prefiere resolver conflictos a suscitarlos.
El nuevo jefe de gabinete llega en un momento de transición luego de que partiera casi la totalidad de los consejeros económicos de la Casa Blanca y en momentos próximos a las elecciones legislativas del 2 de noviembre.
El puesto de secretario general es una función clave en la Casa Blanca, ya que es el encargado de controlar el acceso al presidente y está implicado en todos los aspectos de las actividades del Gobierno.
Es según el Huffington Post, “el puesto más exigente y más influyente de la Casa Blanca”.
El primer reto importante de Rose será asesorar a Obama sobre la estrategia a seguir en los próximos comicios intermedios el próximo 2 de noviembre en los que el Partido Demócrata está en riesgo de perder el control del Congreso.
PERFIL
Hombre de confianza
Pete Rouse
A sus 64 años es descrito como un trabajador incansable metódico.
En los círculos del Capitolio, Rouse fue conocido como el “senador101”, trabajó como jefe personal de Obama a su llegada al Senado, cargo que desempeñó para el líder de la bancada demócrata, Tom Daschle, hasta que perdió la reelección en 2004.
Pete Rouse es conocido por resolver problemas y ser “apagafuegos” en la Casa Blanca.
El demócrata delineó los planes estratégicos para Obama en el Senado, para la campaña presidencial e hizo los arreglos para el nombramiento del equipo encargado de la transición presidencial eligiendo a John Podesta para encabezarla.
Ayudo a Obama a encontrar una solución al cierre de la prisión de Guantánamo, en Cuba, presentándole una locación alternativa en el Estado de Illinois.
Colaboró en la creación de la oficina de protección al consumidor, resolviendo fricciones internas en el gabinete por el nombramiento de Elizabeth Warren como consejera en jefe de la dependencia.
Rouse ha sido descrito por Obama como alguien “completamente libre de ego”, mientras reportes de prensa lo señalan como una figura discreta en la Casa Blanca, que prefiere resolver conflictos a suscitarlos.
El nuevo jefe de gabinete llega en un momento de transición luego de que partiera casi la totalidad de los consejeros económicos de la Casa Blanca y en momentos próximos a las elecciones legislativas del 2 de noviembre.
El puesto de secretario general es una función clave en la Casa Blanca, ya que es el encargado de controlar el acceso al presidente y está implicado en todos los aspectos de las actividades del Gobierno.
Es según el Huffington Post, “el puesto más exigente y más influyente de la Casa Blanca”.
El primer reto importante de Rose será asesorar a Obama sobre la estrategia a seguir en los próximos comicios intermedios el próximo 2 de noviembre en los que el Partido Demócrata está en riesgo de perder el control del Congreso.
PERFIL
Hombre de confianza
Pete Rouse
A sus 64 años es descrito como un trabajador incansable metódico.
En los círculos del Capitolio, Rouse fue conocido como el “senador101”, trabajó como jefe personal de Obama a su llegada al Senado, cargo que desempeñó para el líder de la bancada demócrata, Tom Daschle, hasta que perdió la reelección en 2004.
Pete Rouse es conocido por resolver problemas y ser “apagafuegos” en la Casa Blanca.
El demócrata delineó los planes estratégicos para Obama en el Senado, para la campaña presidencial e hizo los arreglos para el nombramiento del equipo encargado de la transición presidencial eligiendo a John Podesta para encabezarla.
Ayudo a Obama a encontrar una solución al cierre de la prisión de Guantánamo, en Cuba, presentándole una locación alternativa en el Estado de Illinois.
Colaboró en la creación de la oficina de protección al consumidor, resolviendo fricciones internas en el gabinete por el nombramiento de Elizabeth Warren como consejera en jefe de la dependencia.