Internacional
Obama, en un laberinto frente al Talibán
La Casa Blanca dijo que la solución para el conflicto afagano va más allá del ángulo militar
WASHINGTON, E.U.- Tras cumplirse ocho años de la invasión estadounidense en Afganistán, el actual presidente de Estados Unidos Barack Obama se encuentra está en un laberinto, en un momento de decisión. Aún no tiene claridad sobre cómo seguir la guerra contra el Talibán que comenzó durante la gestión del presidente de George W. Bush, tras los ataques del S-11.
El miércoles Obama se reunió con su equipo de Seguridad para debatir las posibles estrategias para el conflicto, tras lo que el general Stanley McChrystal recomendó un incremento de 40 mil soldados para poder ganar la batalla en territorio afgano. Mientras que distintos analistas piden que se retiren y darle fin al conflicto que tiene, como fin acabar con la insurgencia talibán y los militantes de Al Qaeda.
Las reuniones, que se producen en medio de sendos encuentros de Obama con su equipo de Seguridad Nacional, llegan también cuando una encuesta indica que ha crecido el apoyo entre los estadounidenses al envío de más tropas al país centroasiático.
Según el Instituto Gallup, 48% de los estadounidenses es partidario de reforzar el contingente de 68 mil soldados destacados en Afganistán, mientras que 45% se opone.
Las salidas que puede llegar a tener el actual Gobierno estadounidense recae en cinco vertientes.
Aplicar la retirada.
Algunos analistas y comentaristas han argumentado que las Fuerzas Estadounidenses deben retirarse de Afganistán. El columnista conservador George Will apoyó esta opción señalando que Estados Unidos sólo debe hacer “lo que puede hacerse” desde lejos, mientras que el secretario de Defensa, Robert Gates rechazó la opción argumentando que el Gobierno de Washington no puede pelear a distancia.
Mantener el nivel de tropas. Hasta el momento se encuentran 68 mil efectivos en Afganistán, este año hubo un aumento de 36 mil efectivos aproximadamente. Obama podría decidir mantener ese número de efectivos.
La opción parece bastante improbable debido a que McChrystal ha dejado en claro que quiere un aumento de tropas en Afganistán y será difícil para el Gobierno no acceder por lo menos a un incremento de las fuerzas.
Un aumento moderado de tropas. El Gobierno podría decidir enviar alrededor de 10 mil a 15 mil tropas para brindar más potencia de combate y aumentar el entrenamiento de las Fuerzas Afganas.
Esta opción podría generar algo de resistencia entre los legisladores demócratas, pero podría ser aceptable para algunos de ellos, sobre todo si el Gobierno garantiza que muchos de los soldados extras se focalizarán en el entrenamiento de las fuerzas afganas.
En otro escenario, aumentar en gran número las tropas. Analistas creen que la guerra en Afganistán aún tiene fuertes deficiencias de recursos pese a los aumentos de tropas de este año y necesita un mayor incremento de fuerzas militares, diplomáticos, expertos humanitarios y dinero.
Un aumento de algún tipo parece lo más probable. Pero el tamaño del incremento dependerá, en parte de la propia evaluación de Obama y del escenario político estadounidense.
Además de que Obama ya aprobó el pasado febrero el envío de 21 mil militares.
Esta quinta y última opción recae en el refuerzo de tropas afganas.
Cualquiera que sea la decisión de Obama, las Fuerzas de Seguridad afganas serán renovadas y su tamaño aumentará notoriamente.
La evaluación de McChrystal demanda que el Ejército afgano sea expandido a 134 mil tropas para octubre del 2010, en vez de diciembre del 2011, como estaba previsto hasta ahora. Actualmente, el Ejército afgano tiene alrededor de 92 mil soldados, pero se espera que aumente a 240 mil hombres.
El general McChrystal, comandante de la OTAN en Afganistán, advierte que se necesitan 40 mil efectivos más en Afganistán para seguir luchando, asegura que de no ser así la guerra podría quedar perdida el próximo año.
Washington y Londres consultan sobre estrategia
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, conversó con el primer ministro británico, Gordon Brown, acerca de la estrategia que se plantea para Afganistán y Pakistán, informó la Casa Blanca.
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, indicó que ambos mandatarios “se mostraron de acuerdo en mantener constantes consultas” y “subrayaron la importancia de colaborar muy de cerca” con sus aliados y socios afganos y paquistaníes.
Gibbs, indicó que “Al Qaeda es un movimiento global, trasnacional, que llama a la Guerra Santa y que ha perpetrado atentados contra territorio estadounidense y nuestros aliados; los sigue planeando y tiene la intención de llevarlos a cabo”.
La Casa Blanca calcula que en la actualidad menos de un centenar de militantes de Al Qaeda se encuentran en Afganistán, como afirmó este fin de semana en unas declaraciones televisadas el consejero de Seguridad Nacional, el general James Jones.
El presidente estadounidense tiene previsto reunirse hoy con todo su equipo de Seguridad Nacional, en el cuarto de una serie de cinco encuentros, en el que según Gibbs, podría comenzar a hablarse de refuerzos para Afganistán.
La ONU renueva el mandato de las fuerzas de la OTAN
El Consejo de Seguridad de la ONU renovó por un año más el mandato de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) en Afganistán, para que mantenga su asistencia al Gobierno de Kabul en sus esfuerzos por estabilizar el país asiático.
Los quince miembros del máximo órgano adoptaron por unanimidad la resolución impulsada por Japón, que extiende 12 meses el mandato de los 65 mil efectivos de la fuerza internacional de la OTAN presentes en suelo afgano.
El documento advierte de la importancia de proteger a la población civil atrapada en el conflicto.
El miércoles Obama se reunió con su equipo de Seguridad para debatir las posibles estrategias para el conflicto, tras lo que el general Stanley McChrystal recomendó un incremento de 40 mil soldados para poder ganar la batalla en territorio afgano. Mientras que distintos analistas piden que se retiren y darle fin al conflicto que tiene, como fin acabar con la insurgencia talibán y los militantes de Al Qaeda.
Las reuniones, que se producen en medio de sendos encuentros de Obama con su equipo de Seguridad Nacional, llegan también cuando una encuesta indica que ha crecido el apoyo entre los estadounidenses al envío de más tropas al país centroasiático.
Según el Instituto Gallup, 48% de los estadounidenses es partidario de reforzar el contingente de 68 mil soldados destacados en Afganistán, mientras que 45% se opone.
Las salidas que puede llegar a tener el actual Gobierno estadounidense recae en cinco vertientes.
Aplicar la retirada.
Algunos analistas y comentaristas han argumentado que las Fuerzas Estadounidenses deben retirarse de Afganistán. El columnista conservador George Will apoyó esta opción señalando que Estados Unidos sólo debe hacer “lo que puede hacerse” desde lejos, mientras que el secretario de Defensa, Robert Gates rechazó la opción argumentando que el Gobierno de Washington no puede pelear a distancia.
Mantener el nivel de tropas. Hasta el momento se encuentran 68 mil efectivos en Afganistán, este año hubo un aumento de 36 mil efectivos aproximadamente. Obama podría decidir mantener ese número de efectivos.
La opción parece bastante improbable debido a que McChrystal ha dejado en claro que quiere un aumento de tropas en Afganistán y será difícil para el Gobierno no acceder por lo menos a un incremento de las fuerzas.
Un aumento moderado de tropas. El Gobierno podría decidir enviar alrededor de 10 mil a 15 mil tropas para brindar más potencia de combate y aumentar el entrenamiento de las Fuerzas Afganas.
Esta opción podría generar algo de resistencia entre los legisladores demócratas, pero podría ser aceptable para algunos de ellos, sobre todo si el Gobierno garantiza que muchos de los soldados extras se focalizarán en el entrenamiento de las fuerzas afganas.
En otro escenario, aumentar en gran número las tropas. Analistas creen que la guerra en Afganistán aún tiene fuertes deficiencias de recursos pese a los aumentos de tropas de este año y necesita un mayor incremento de fuerzas militares, diplomáticos, expertos humanitarios y dinero.
Un aumento de algún tipo parece lo más probable. Pero el tamaño del incremento dependerá, en parte de la propia evaluación de Obama y del escenario político estadounidense.
Además de que Obama ya aprobó el pasado febrero el envío de 21 mil militares.
Esta quinta y última opción recae en el refuerzo de tropas afganas.
Cualquiera que sea la decisión de Obama, las Fuerzas de Seguridad afganas serán renovadas y su tamaño aumentará notoriamente.
La evaluación de McChrystal demanda que el Ejército afgano sea expandido a 134 mil tropas para octubre del 2010, en vez de diciembre del 2011, como estaba previsto hasta ahora. Actualmente, el Ejército afgano tiene alrededor de 92 mil soldados, pero se espera que aumente a 240 mil hombres.
El general McChrystal, comandante de la OTAN en Afganistán, advierte que se necesitan 40 mil efectivos más en Afganistán para seguir luchando, asegura que de no ser así la guerra podría quedar perdida el próximo año.
Washington y Londres consultan sobre estrategia
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, conversó con el primer ministro británico, Gordon Brown, acerca de la estrategia que se plantea para Afganistán y Pakistán, informó la Casa Blanca.
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, indicó que ambos mandatarios “se mostraron de acuerdo en mantener constantes consultas” y “subrayaron la importancia de colaborar muy de cerca” con sus aliados y socios afganos y paquistaníes.
Gibbs, indicó que “Al Qaeda es un movimiento global, trasnacional, que llama a la Guerra Santa y que ha perpetrado atentados contra territorio estadounidense y nuestros aliados; los sigue planeando y tiene la intención de llevarlos a cabo”.
La Casa Blanca calcula que en la actualidad menos de un centenar de militantes de Al Qaeda se encuentran en Afganistán, como afirmó este fin de semana en unas declaraciones televisadas el consejero de Seguridad Nacional, el general James Jones.
El presidente estadounidense tiene previsto reunirse hoy con todo su equipo de Seguridad Nacional, en el cuarto de una serie de cinco encuentros, en el que según Gibbs, podría comenzar a hablarse de refuerzos para Afganistán.
La ONU renueva el mandato de las fuerzas de la OTAN
El Consejo de Seguridad de la ONU renovó por un año más el mandato de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) en Afganistán, para que mantenga su asistencia al Gobierno de Kabul en sus esfuerzos por estabilizar el país asiático.
Los quince miembros del máximo órgano adoptaron por unanimidad la resolución impulsada por Japón, que extiende 12 meses el mandato de los 65 mil efectivos de la fuerza internacional de la OTAN presentes en suelo afgano.
El documento advierte de la importancia de proteger a la población civil atrapada en el conflicto.