Internacional
Nuevo Gobierno de Francia reduce 30% su sueldo
François Hollande ordena a sus ministros reducir costos de transporte, rechazar vacaciones gratis y devolver regalos de más de 150 euros
PARIS, FRANCIA (18/MAY/2012).- Pone distancia del excéntrico estilo de su predecesor. El nuevo presidente francés François Hollande y su gobierno socialista adoptaron el jueves una reducción salarial de 30%, un gesto de sacrificio compartido por quienes ahora deben reducir la enorme deuda del país y encargarse de un creciente desempleo.
La primera reunión de gabinete, justo una semana después de que el ex líder conservador Nicolás Sarkozy convocara por última vez a su gobierno, marcó un cambio tajante en la estructura de poder de Francia y en su estrategia para solucionar la crisis de deuda de Europa y reestructurar la economía.
El nuevo ministro de Finanzas atenuó las esperanzas que había en algunas capitales europeas acerca de que Hollande no buscaría con tanto afán renegociar un acuerdo europeo sobre recortes presupuestales que fue logrado con mucho esfuerzo.
“El acuerdo no será ratificado como está. Debe ser adicionado, complementado con una enmienda sobre crecimiento”, dijo Pierre Moscovici después de tomar el control del Ministerio de Finanzas.
Hollande, quien fue elegido el 6 de mayo, ha dicho que el tratado se enfoca demasiado en los recortes de gasto que sofocan el crecimiento y empeoran la crisis de deuda, y argumentó a favor de un gasto de estímulo.
Hollande prometió durante su campaña proteger el complejo sistema de beneficios sociales de Francia, prometiendo incluso restaurar algunos recortes de Sarkozy, y continuar al mismo tiempo reduciendo el déficit del país.
Será un difícil juego de malabarismo para los socialistas, quienes están tomando el poder en medio de una desaceleración económica mundial y la crisis de deuda de Europa. El producto interno bruto de Francia no creció en el primer trimestre del año. Economistas dicen que el crecimiento requerirá una reforma profunda al inflexible mercado laboral de Francia, y no está claro si Hollande está dispuesto a realizarla.
Por otra parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, recibirá hoy en la Casa Blanca a Francois Hollande, antes de la cumbre del G-8 que se celebrará en Camp David, a la que ambos asistirán. Obama ya había extendido su invitación al presidente francés el mismo día en el que Hollande obtuvo la victoria electoral.
Se prevé que ambos discutan la situación política en Grecia y la evolución del debate económico en Europa.
Con información de AP/EFE
TELÓN DE FONDO
El alto perfil de Sarkozy
Nicolas Sarkozy, el antecesor conservador de Hollande, se vio forzado a tomar medidas sobre los gastos de viaje de sus ministros el año pasado, después de un escándalo sobre unas vacaciones privadas que un ministro de Relaciones Exteriores aceptó en Túnez, en los primeros días del levantamiento que marcó el inicio de la serie de protestas en todo el mundo árabe.
Muchos votantes franceses también llegaron a asociar a Sarkozy con un estilo de alto perfil debido al antecedente de su mujer como modelo, a sus adinerados amigos empresarios, vacaciones caras y su afición por los relojes costosos.
La primera reunión de gabinete, justo una semana después de que el ex líder conservador Nicolás Sarkozy convocara por última vez a su gobierno, marcó un cambio tajante en la estructura de poder de Francia y en su estrategia para solucionar la crisis de deuda de Europa y reestructurar la economía.
El nuevo ministro de Finanzas atenuó las esperanzas que había en algunas capitales europeas acerca de que Hollande no buscaría con tanto afán renegociar un acuerdo europeo sobre recortes presupuestales que fue logrado con mucho esfuerzo.
“El acuerdo no será ratificado como está. Debe ser adicionado, complementado con una enmienda sobre crecimiento”, dijo Pierre Moscovici después de tomar el control del Ministerio de Finanzas.
Hollande, quien fue elegido el 6 de mayo, ha dicho que el tratado se enfoca demasiado en los recortes de gasto que sofocan el crecimiento y empeoran la crisis de deuda, y argumentó a favor de un gasto de estímulo.
Hollande prometió durante su campaña proteger el complejo sistema de beneficios sociales de Francia, prometiendo incluso restaurar algunos recortes de Sarkozy, y continuar al mismo tiempo reduciendo el déficit del país.
Será un difícil juego de malabarismo para los socialistas, quienes están tomando el poder en medio de una desaceleración económica mundial y la crisis de deuda de Europa. El producto interno bruto de Francia no creció en el primer trimestre del año. Economistas dicen que el crecimiento requerirá una reforma profunda al inflexible mercado laboral de Francia, y no está claro si Hollande está dispuesto a realizarla.
Por otra parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, recibirá hoy en la Casa Blanca a Francois Hollande, antes de la cumbre del G-8 que se celebrará en Camp David, a la que ambos asistirán. Obama ya había extendido su invitación al presidente francés el mismo día en el que Hollande obtuvo la victoria electoral.
Se prevé que ambos discutan la situación política en Grecia y la evolución del debate económico en Europa.
Con información de AP/EFE
TELÓN DE FONDO
El alto perfil de Sarkozy
Nicolas Sarkozy, el antecesor conservador de Hollande, se vio forzado a tomar medidas sobre los gastos de viaje de sus ministros el año pasado, después de un escándalo sobre unas vacaciones privadas que un ministro de Relaciones Exteriores aceptó en Túnez, en los primeros días del levantamiento que marcó el inicio de la serie de protestas en todo el mundo árabe.
Muchos votantes franceses también llegaron a asociar a Sarkozy con un estilo de alto perfil debido al antecedente de su mujer como modelo, a sus adinerados amigos empresarios, vacaciones caras y su afición por los relojes costosos.