Internacional

Nueve muertos en Medio Oriente

Las víctimas son cinco palestinos y cuatro egipcios

JERUSALÉN, ISRAEL (20/AGO/2011).- El segundo día de violencia en Medio Oriente desde los atentados del jueves en el sur de Israel hizo crecer la cifra de víctimas hasta unas 30 personas muertas y decenas de heridas, tras fallecer cinco palestinos y cuatro soldados egipcios.  

La jornada del viernes fue dura en la Franja de Gaza, castigada por Israel con constantes bombardeos desde el aire y en la que murieron los cinco palestinos, dos de ellos civiles y tres milicianos.  

La agencia gubernamental palestina Wafa informó de que los tres militantes pertenecen a los Comités de Resistencia Popular, un grupo de activistas armados escindidos de otras facciones y al que Israel consideró responsable de los atentados del jueves.  

Según fuentes de inteligencia mencionadas en medios locales, los servicios secretos tenían desde la semana pasada una alerta de que se iba a producir un atentado de estas características, y aunque no lo pudieron impedir, sabrían qué grupo está detrás.  

Los Comités rechazaron la acusación públicamente, aunque se felicitaron por el éxito de los ataques antiisraelíes.  

Los tres milicianos murieron en sucesos separados a lo largo de la tarde, dos en una zona fronteriza cerca del campo de refugiados de El-Bureij y un tercero en la localidad de Beit Lahiya.  

En otros bombardeos por la mañana murieron un civil de 22 años y un adolescente de 14, en tanto que los heridos de esta jornada violenta se han contado en más de 20.  

Fuentes médicas señalan que entre estos hay mujeres y niños y algunos en estado grave, por lo que el balance de víctimas podría ascender en las próximas horas.  

Israel emplea a fondo su Fuerza Aérea, con aviones no pilotados como principal arma ofensiva, para castigar la muerte de los ocho israelíes en los atentados del jueves, y desde que unas horas después a que estos ocurrieran no han cesado de disparar sus cohetes contra la Franja.  

Comisarías de policía, centros de entrenamiento, dependencias paramilitares y hasta un estación de electricidad fueron destruidas en más de veinte ataques desde el aire de las últimas veinticuatro horas.  

Mientras, el liderazgo político del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) prefiere no salir a la calle para no exponerse a posibles asesinatos.  

El jueves, como medida inmediata de respuesta a los atentados, un avión mató a cinco jefes de los Comités de Resistencia Popular en la ciudad de Rafah.  

También fueron blanco de los bombardeos varias células de milicianos que a lo largo del día lanzaron sus cohetes contra el sur de Israel, más de 24 según la oficina del portavoz del Ejército israelí y que sembraron el pánico en todo el sur del país.  

La ciudad más afectada fue Ashdod, con una docena de heridos, entre ellos dos muy graves, pero también fueron alcanzadas Ashkelón, el consejo regional de Eshkol, Sdot Hanegev, Beer Tuvia y otras en un radio de hasta unos 40 kilómetros de Gaza.  

"El Ejército no tolerará ningún intento de causar daños a civiles o militares israelíes", dice la nota de prensa, "y responderá con determinación a cualquier intento de emplear fórmulas terroristas contra el Estado de Israel".  

Aunque los Comités se están llevando la mayor parte del castigo, Israel "ve en la organización terrorista Hamas el único responsable por cualquier actividad terroristas que tenga origen en la Franja de Gaza", agrega la nota.  

En una visita a los heridos del atentado el primer ministro Benjamín Netanyahu advirtió que se trata sólo del comienzo de las represalias, y que Israel "tiene una política para cobrarse un muy alto precio de cualquier que nos cause daño y es la que estamos siguiendo".  

Por su parte el movimiento islámico no se quedó rezagado en las amenazas, y en un flyer distribuido por las calles por su brazo armado, las Brigadas de Iz Adin El Kasam, afirma que "la sangre de nuestros comandante no será derramada en balde".  

"La continuación de los crímenes por Israel le traerá una gran desgracia", afirma.  

El total de muertos palestinos desde los atentados que conmocionaron a la población israelí es de 11, incluidos seis del jueves y cinco del viernes.  

A ellos habría que sumar otros al menos cuatro -hay algunos medios israelíes que los cifran en seis- de las fuerzas armadas egipcias que participan en la operación de alerta desplegada en el Sinaí.  

Se trata de tres que de madrugada murieron a raíz de una explosión de la que todas las partes se responsabilizan mutuamente.  

Los hechos indican que los tres militares, entre los que podría haber un alto oficial, según fuentes egipcias, estaban en el entorno de la localidad de Taba, vecina egipcia de Eilat.  

El diario Haaretz, que cita fuentes militares israelíes, afirma que uno de los terroristas suicidas que escapó de la escena se explotó junto a los tres cuando fue descubierto en la redada que Israel y Egipto llevan a cabo conjuntamente cada uno en su territorio.  

Entre 15 y 20 terroristas participaron en los atentados, y sólo siete fueron abatidos, por lo que se cree que el resto merodea por la zona. La redada continuaba el viernes.  

Por su lado, las fuentes egipcias sostienen que no fue un suicida lo que provocó sus muertes, sino la explosión de una bomba o cohete disparado por algún aeroplano o avión israelí que estaba embarcado en la redada.  

El piloto habría confundido a los militares con terroristas y los habría atacado, según esta versión.  

Las autoridades egipcias pidieron a Israel explicaciones y este país prometió que se investigará la acusación.  

Otro soldado de esa nacionalidad murió en un tiroteo con desconocidos en la zona de los enfrentamientos.  

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