Internacional
Nueva ley fronteriza de EU complementa Iniciativa Mérida
La legislación prevé una serie de acciones para combatir el tráfico ilegal de armas hacia México y el ‘‘lavado’’ de dinero
WASHINGTON/CIUDAD DE MÉXICO (14/AGO/2010).- Ya entró en vigor en Estados Unidos la nueva Ley de Seguridad Fronteriza que promulgó el presidente Barack Obama. Básicamente, la norma prevé la asignación extraordinaria de 600 millones de dólares para el presupuesto 2010, a pesar de que el año fiscal concluye en octubre.
Desde el punto de vista político, lo más relevante es que el instrumento permitirá poner el foco en el tráfico ilegal de armas, un reclamo del Gobierno de México, y que el Presidente Felipe Calderón se encargara de poner sobre la mesa en su visita a Washington el 19 y 20 de mayo.
De acuerdo con la lectura que se hace de este lado de la frontera, la nueva ley prevé una serie de acciones que permitirán al Gobierno de Estados Unidos fortalecer sus acciones a través de la Agencia de Armas de Fuego y Tabaco (ATF, por sus siglas en inglés) para poner un freno al tráfico de ilegal armas y dinero en efectivo de la Unión Americana hacia México.
En entrevista con el periódico “El Universal”, el subsecretario de Relaciones Exteriores para América del Norte, Julián Ventura Valero, interpreta que esta medida pretende fortalecer la seguridad de la Frontera Sur de Estados Unidos e involucra, a nivel de cooperación e intercambio de información, a las agencias de seguridad de aquel país y del Gobierno de México.
El diplomático explicó que la ley es una estrategia complementaria de la Iniciativa Mérida, pues en ésta se contemplan acciones a nivel binacional, coordinadas por las agencias de seguridad, así como la Secretaría de Relaciones Exteriores de México y el Departamento de Estado, y que en el caso de la nueva norma se limita sólo a intensificar las acciones de control y prevención en la Frontera Sur estadounidense.
Hacia adentro del país vecino, la promulgación se da en un contexto en el que se mantiene vivo, y como tema principal de campaña con vistas a las elecciones del martes de 2 de noviembre, el asunto de la inmigración ilegal, un tema clave de campaña.
Hacia la reforma migratoria
Analistas consultados por Reuters sostienen que éste, es el primer paso del Gobierno para reforzar la frontera, antes de reanudar sus esfuerzos para reformar el sistema de inmigración estadounidense.
El Congreso aprobó esta semana la medida y se la envió a Obama, quien buscó fondos adicionales en medio de quejas de estados del Suroeste, en el sentido de que el Gobierno no había logrado sellar por completo la frontera a los inmigrantes ilegales y narcotraficantes.
Los aliados de Obama han insistido en los últimos que el presidente seguía comprometido con reformar lo que describe como un “sistema de inmigración roto”, y desafiaron a demócratas y republicanos a mostrar liderazgo.
Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Nacional, explicó: “Ellos (los republicanos) necesitarán abordar esto en una forma bipartidista. No puede hacerse sólo con los demócratas. Los republicanos tienen que salir a la palestra”.
El debate migratorio en Estados Unidos está frenado porque hay dos posiciones irreconciliables.
Obama aboga por una reforma que incluya no sólo una mejor seguridad fronteriza sino un camino para la ciudadanía a millones de ilegales.
Críticos republicanos apoyan el aumento de la seguridad en las fronteras, pero dicen que la propuesta de la Casa Blanca equivaldría a una amnistía para quienes violaron la ley.
LAS CIFRAS DE LA FRONTERA SUR
Migración y campaña
1,500 agentes fronterizos serán contratados gracias a los recursos que contempla la nueva ley fronteriza estadounidense. También se prevé incorporar inspectores de aduanas y otros funcionarios a lo largo de la frontera, además de dos aviones no pilotados para custodiar los límites.
80 días faltan para los comicios parciales del martes de 2 noviembre y con la nueva medida, miembros del Congreso que buscan la reelección podrán hacer campaña sobre la base de que tomaron medidas para reforzar la seguridad fronteriza.
11 millones de inmigrantes ilegales radican en Estados Unidos, según cifras no oficiales. Activistas sobre inmigración dicen que los republicanos exageran las cifras para endurecer medidas migratorias. El debate sobre la reforma será el tema principal de campaña con vistas al 2 de noviembre.
5 estados del Sur de la Unión Americana tendrán como candidatos a representantes, senadores y/o gobernadores a dirigentes del “Partido del Té”, el ala dura del Partido Republicano, que defiende posiciones que rozan con la xenofobia.
Desde el punto de vista político, lo más relevante es que el instrumento permitirá poner el foco en el tráfico ilegal de armas, un reclamo del Gobierno de México, y que el Presidente Felipe Calderón se encargara de poner sobre la mesa en su visita a Washington el 19 y 20 de mayo.
De acuerdo con la lectura que se hace de este lado de la frontera, la nueva ley prevé una serie de acciones que permitirán al Gobierno de Estados Unidos fortalecer sus acciones a través de la Agencia de Armas de Fuego y Tabaco (ATF, por sus siglas en inglés) para poner un freno al tráfico de ilegal armas y dinero en efectivo de la Unión Americana hacia México.
En entrevista con el periódico “El Universal”, el subsecretario de Relaciones Exteriores para América del Norte, Julián Ventura Valero, interpreta que esta medida pretende fortalecer la seguridad de la Frontera Sur de Estados Unidos e involucra, a nivel de cooperación e intercambio de información, a las agencias de seguridad de aquel país y del Gobierno de México.
El diplomático explicó que la ley es una estrategia complementaria de la Iniciativa Mérida, pues en ésta se contemplan acciones a nivel binacional, coordinadas por las agencias de seguridad, así como la Secretaría de Relaciones Exteriores de México y el Departamento de Estado, y que en el caso de la nueva norma se limita sólo a intensificar las acciones de control y prevención en la Frontera Sur estadounidense.
Hacia adentro del país vecino, la promulgación se da en un contexto en el que se mantiene vivo, y como tema principal de campaña con vistas a las elecciones del martes de 2 de noviembre, el asunto de la inmigración ilegal, un tema clave de campaña.
Hacia la reforma migratoria
Analistas consultados por Reuters sostienen que éste, es el primer paso del Gobierno para reforzar la frontera, antes de reanudar sus esfuerzos para reformar el sistema de inmigración estadounidense.
El Congreso aprobó esta semana la medida y se la envió a Obama, quien buscó fondos adicionales en medio de quejas de estados del Suroeste, en el sentido de que el Gobierno no había logrado sellar por completo la frontera a los inmigrantes ilegales y narcotraficantes.
Los aliados de Obama han insistido en los últimos que el presidente seguía comprometido con reformar lo que describe como un “sistema de inmigración roto”, y desafiaron a demócratas y republicanos a mostrar liderazgo.
Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Nacional, explicó: “Ellos (los republicanos) necesitarán abordar esto en una forma bipartidista. No puede hacerse sólo con los demócratas. Los republicanos tienen que salir a la palestra”.
El debate migratorio en Estados Unidos está frenado porque hay dos posiciones irreconciliables.
Obama aboga por una reforma que incluya no sólo una mejor seguridad fronteriza sino un camino para la ciudadanía a millones de ilegales.
Críticos republicanos apoyan el aumento de la seguridad en las fronteras, pero dicen que la propuesta de la Casa Blanca equivaldría a una amnistía para quienes violaron la ley.
LAS CIFRAS DE LA FRONTERA SUR
Migración y campaña
1,500 agentes fronterizos serán contratados gracias a los recursos que contempla la nueva ley fronteriza estadounidense. También se prevé incorporar inspectores de aduanas y otros funcionarios a lo largo de la frontera, además de dos aviones no pilotados para custodiar los límites.
80 días faltan para los comicios parciales del martes de 2 noviembre y con la nueva medida, miembros del Congreso que buscan la reelección podrán hacer campaña sobre la base de que tomaron medidas para reforzar la seguridad fronteriza.
11 millones de inmigrantes ilegales radican en Estados Unidos, según cifras no oficiales. Activistas sobre inmigración dicen que los republicanos exageran las cifras para endurecer medidas migratorias. El debate sobre la reforma será el tema principal de campaña con vistas al 2 de noviembre.
5 estados del Sur de la Unión Americana tendrán como candidatos a representantes, senadores y/o gobernadores a dirigentes del “Partido del Té”, el ala dura del Partido Republicano, que defiende posiciones que rozan con la xenofobia.