Internacional
Mursi dice que usará sus poderes excepcionales si ve al país en peligro
Mursi insistió en que no pretende concentrar todos los poderes, como sucede ahora, al reunir en su persona el ejecutivo y el legislativo
EL CAIRO, EGIPTO (23/NOV/2012).- El presidente de Egipto, Mohamed Mursi, dijo en un discurso que no quiere recurrir a sus poderes excepcionales, pero que lo hará si ve el país en peligro, y defendió que su objetivo es conseguir "la estabilidad política, social y económica".
En su alocución ante una concentración de sus seguidores frente al Palacio Presidencial tras haber blindado ayer todos sus poderes ante la Justicia, Mursi acusó a "quienes se esconden detrás de los jueces" por querer hacer descarrilar la transición a la democracia.
"No me gusta ni quiero utilizar procedimientos excepcionales, pero si veo que mi país está en peligro lo haré, porque es mi deber", señaló, al tiempo que aseguró que tiende la mano a la "oposición real".
"Respetamos la justicia, porque en ella hay muchos individuos limpios, pero estamos frente a quienes se esconden tras ella. Los desenmascararemos; que no se piensen que no les vemos", agregó.
Mursi insistió en que no pretende concentrar todos los poderes, como sucede ahora, al reunir en su persona el ejecutivo y el legislativo, y ordenar anoche que todas sus decisiones sean "inapelables y definitivas".
En su declaración presidencial, también decretó que la Asamblea Constituyente y la Cámara Alta no puedan ser disueltas por la Justicia.
Mientras Mursi habla, decenas de miles de personas se concentran en la plaza Tahrir de El Cairo y en otras ciudades egipcias convocados por la oposición no islamista para mostrar su rechazo a unas medidas que, dicen, convierten al mandatario en un "nuevo faraón".
En su alocución ante una concentración de sus seguidores frente al Palacio Presidencial tras haber blindado ayer todos sus poderes ante la Justicia, Mursi acusó a "quienes se esconden detrás de los jueces" por querer hacer descarrilar la transición a la democracia.
"No me gusta ni quiero utilizar procedimientos excepcionales, pero si veo que mi país está en peligro lo haré, porque es mi deber", señaló, al tiempo que aseguró que tiende la mano a la "oposición real".
"Respetamos la justicia, porque en ella hay muchos individuos limpios, pero estamos frente a quienes se esconden tras ella. Los desenmascararemos; que no se piensen que no les vemos", agregó.
Mursi insistió en que no pretende concentrar todos los poderes, como sucede ahora, al reunir en su persona el ejecutivo y el legislativo, y ordenar anoche que todas sus decisiones sean "inapelables y definitivas".
En su declaración presidencial, también decretó que la Asamblea Constituyente y la Cámara Alta no puedan ser disueltas por la Justicia.
Mientras Mursi habla, decenas de miles de personas se concentran en la plaza Tahrir de El Cairo y en otras ciudades egipcias convocados por la oposición no islamista para mostrar su rechazo a unas medidas que, dicen, convierten al mandatario en un "nuevo faraón".