Internacional

Mueren 16 y 141 resultan heridos tras jornada violenta en Tailandia

Los militares tailandeses abrieron fuego contra los manifestantes antigubernamentales

BANGKOK, TAILANDIA (14/MAY/2010).- Los militares tailandeses, aplicando una  estrategia de hostigamiento contra los "camisas rojas", abrieron fuego este  viernes contra los manifestantes antigubernamentales en el centro de Bangkok,  en choques que dejaron al menos 16 muertos y 141 heridos.

Todos los muertos son tailandeses, indicó un responsable de los  servicios de socorro de Bangkok.

El balance de los heridos, a las 23H00 GMT del viernes, era de 141, y entre  ellos figura un birmano, un polaco y un canadiense, agregó, sin dar detalles de  los heridos birmano y polaco.

Tres periodistas fueron heridos de bala cuando cubrían los eventos. Se  trata de un fotógrafo del diario tailandés Matichon, un camarógrafo canadiense  del servicio en inglés de la televisión francesa France 24, y otro del canal de  televisión por internet Voice TV.

Medio centenar de personas han muerto y unas mil han resultado heridas en  Bangkok desde que empezaron las protestas a mediados de marzo.

Los enfrentamientos se iniciaron a primera hora de la mañana cuando el  ejército trató de avanzar hacia una avenida tomada por los manifestantes.

"Hay unos dos mil manifestantes en el bazar de noche de Suan Lum. Han  intentado intimidar a las autoridades con armas, y los responsables de  seguridad pidieron que los dispersaran", indicó el coronel Sunsern Kaewkumnerd,  portavoz militar.

El ejército usó granadas lacrimógenas contra los manifestantes y un autobús  militar fue incendiado.

Se escucharon tiroteos en numerosas ocasiones, hasta mediados de la tarde,  por el sur del barrio turístico y comercial de Bangkok que los "rojos" ocupan  desde principios de abril.

El ministro de Defensa, el general Prawit Wongsuwon, afirmó que la operación militar en el centro de Bangkok tiene por objetivo  "presionar a los 'camisas rojas' para que vuelvan a la mesa de negociaciones  con el gobierno".

"Debemos seguir aumentando la presión, si no no estaremos en medida de  aplicar la ley", añadió el general Wingsuwonh.

El ejército trata de asfixiar la logística de los "rojos" para reducir el  número de manifestantes, que se encuentran ahora sin electricidad ni suministro  de agua ni de comida.

En menos de 24 horas, la capital se sumió en la violencia, luego de diez  días durante los cuales las negociaciones parecían haber prevalecido entre el  primer ministro, Abhisit Vejjajiva, y los líderes "rojos".

La situación degeneró el jueves, después de que Abhisit anuló las  elecciones anticipadas propuestas para el 14 de noviembre a cambio de la  disolución del movimiento de protesta.

Previamente, los "camisas rojas" habían exigido la inculpación del número  dos del Gobierno por los violentos enfrentamientos del 10 de abril pasado entre  manifestantes y militares, que dejaron 25 muertos.

Un líder de los manifestantes, Nattawut Saikuar, dijo a la prensa este  viernes que "Abhisit ya ha emprendido una guerra civil".

"Pedimos urgentemente al gobierno que retire al ejército y detenga la  violencia", añadió.

Entre los heridos se encuentra un general partidario de los "camisas  Rojas", que el jueves fue víctima de un disparo en la cabeza.

El general Khattiya Sawasdipol, alias Seh Daeng, de 58 años, muy popular  entre los "rojos", no había ocultado que estaba en contra de una salida  pacífica de la crisis. Es considerado un allegado de Thaksin Shinawatra, un ex  primer ministro en el exilio derrocado en 2006 por un golpe de estado, y del  cual son partidarios muchos manifestantes.

"Sus posibilidades de sobrevivir son muy débiles", declaró este viernes el  director del hospital en el que ingresó. Las autoridades indicaron que lo  detendrían cuando su estado de salud lo permitiera.

"Lo que le pasó fue totalmente inesperado", aseguró el coronel Dithaporn  Sasasmit, portavoz del Comando Interno de Operaciones de Seguridad (ISOC),  negando que el gobierno hubiera decidido deshacerse de él.

Durante la noche, el estado de urgencia, decretado en Bangkok a principios  de abril, se extendió a otras 15 provincias del norte y del noreste del país,  bastión de los "rojos".

En un comunicado, Thaksin consideró que una "solución política sigue siendo  posible en Tailandia", estimando que el "primer ministro puede evitar que haya  más víctimas y salvar al país".

Temas

Sigue navegando