Internacional
Moscú y Washington acuerdan canje de espías
Barack Obama entregará a 10 agentes secretos, mientras que Dmitry Medvedev entregará a cuatro norteamericanos
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (09/JUL/2010).- Estados Unidos ordenó la expulsión de 10 personas que admitieron ser agentes secretos rusos a cambio de la liberación por Moscú de cuatro espías norteamericanos en Rusia.
La orden de expulsión anunciada por la juez Kimba Wood es el epílogo de la novela de espionaje que se inició el mes pasado y trasladó durante quince días a Estados Unidos y Rusia a la atmósfera de la Guerra Fría.
La expulsión, que debería concretarse en breve, fue pronunciada por Wood luego de que Moscú aceptara liberar a cuatro individuos encarcelados en Rusia por supuestos contactos con agencias de inteligencia de Occidente.
Según un acuerdo con los fiscales, que fue avalado por la jueza, se retiraron los cargos más serios de lavado de dinero que pesaban contra nueve de los agentes y Wood decidió no encarcelarlos sino expulsarlos de inmediato.
Esto significa “la inmediata expulsión de Estados Unidos” y los acusados deben aceptar “no intentar volver nunca a Estados Unidos”.
El FBI había investigado durante años a los individuos, algunos de ellos instalados desde hace tres décadas en Estados Unidos y encargados de infiltrarse en los círculos políticos para luego enviar información a Moscú.
“Se trata de un caso extraordinario, resultado de años de investigaciones y el arreglo alcanzado hoy constituye una salida exitosa para Estados Unidos y sus intereses”, aseguró el secretario de Justicia Eric Holder.
Mientras la expulsión era ordenada en Nueva York, el investigador ruso Igor Sutiaguin, condenado en Rusia por espiar para Estados Unidos y posible beneficiario del canje de espías, ya había sido liberado y visto en Viena, afirmó su abogada.
Varios especialistas consideran el caso de los espías como un vestigio de la antigua burocracia soviética y de los métodos de espionaje del KGB durante la Guerra Fría, que subsistieron a la caída de la Unión Soviética.
TELÓN DE FONDO
Época de tensión
El pasado 28 de junio, el Departamento de Justicia estadounidense anunció el arresto de 10 personas que presuntamente actuaban como espías de Rusia para penetrar las esferas de toma de decisiones de Estados Unidos. Nueve de los 10 arrestados enfrentaban una acusación adicional de lavado dinero.
Un día después el presidente de Rusia, Dmitry Medvedev exigió al Gobierno de Estados Unidos que explicara el arresto de las 10 personas y denunció el acto como un retroceso injustificado a la época de la Guerra Fría.
Esto trajo tensión entre ambos países cuando la cancillería rusa lamentó que las acciones de Estados Unidos hubieran ocurrido mientras el Gobierno de Obama intentaba “reanudar'” los lazos bilaterales.
Para el pasado viernes los sospechosos confesaron que eran ciudadanos rusos y que vivían en Estados Unidos con identidades falsas, incluyendo a una supuesta periodista peruana.
La orden de expulsión anunciada por la juez Kimba Wood es el epílogo de la novela de espionaje que se inició el mes pasado y trasladó durante quince días a Estados Unidos y Rusia a la atmósfera de la Guerra Fría.
La expulsión, que debería concretarse en breve, fue pronunciada por Wood luego de que Moscú aceptara liberar a cuatro individuos encarcelados en Rusia por supuestos contactos con agencias de inteligencia de Occidente.
Según un acuerdo con los fiscales, que fue avalado por la jueza, se retiraron los cargos más serios de lavado de dinero que pesaban contra nueve de los agentes y Wood decidió no encarcelarlos sino expulsarlos de inmediato.
Esto significa “la inmediata expulsión de Estados Unidos” y los acusados deben aceptar “no intentar volver nunca a Estados Unidos”.
El FBI había investigado durante años a los individuos, algunos de ellos instalados desde hace tres décadas en Estados Unidos y encargados de infiltrarse en los círculos políticos para luego enviar información a Moscú.
“Se trata de un caso extraordinario, resultado de años de investigaciones y el arreglo alcanzado hoy constituye una salida exitosa para Estados Unidos y sus intereses”, aseguró el secretario de Justicia Eric Holder.
Mientras la expulsión era ordenada en Nueva York, el investigador ruso Igor Sutiaguin, condenado en Rusia por espiar para Estados Unidos y posible beneficiario del canje de espías, ya había sido liberado y visto en Viena, afirmó su abogada.
Varios especialistas consideran el caso de los espías como un vestigio de la antigua burocracia soviética y de los métodos de espionaje del KGB durante la Guerra Fría, que subsistieron a la caída de la Unión Soviética.
TELÓN DE FONDO
Época de tensión
El pasado 28 de junio, el Departamento de Justicia estadounidense anunció el arresto de 10 personas que presuntamente actuaban como espías de Rusia para penetrar las esferas de toma de decisiones de Estados Unidos. Nueve de los 10 arrestados enfrentaban una acusación adicional de lavado dinero.
Un día después el presidente de Rusia, Dmitry Medvedev exigió al Gobierno de Estados Unidos que explicara el arresto de las 10 personas y denunció el acto como un retroceso injustificado a la época de la Guerra Fría.
Esto trajo tensión entre ambos países cuando la cancillería rusa lamentó que las acciones de Estados Unidos hubieran ocurrido mientras el Gobierno de Obama intentaba “reanudar'” los lazos bilaterales.
Para el pasado viernes los sospechosos confesaron que eran ciudadanos rusos y que vivían en Estados Unidos con identidades falsas, incluyendo a una supuesta periodista peruana.