Internacional
Mitt Romney elige a Paul Ryan para la Vicepresidencia
Con su elección, Romney hace de la política fiscal una parte crucial de la campaña
AHSLAND, ESTADOS UNIDOS (12/AGO/2012).- El aspirante presidencial republicano, Mitt Romney, eligió al legislador Paul Ryan, experto en déficit y favorito del movimiento derechista Tea Party, como su candidato a vicepresidente, en un intento por avivar la campaña electoral.
Colocando en las papeletas el nombre de Ryan, presidente del Comité de Presupuestos de la Cámara de Representantes, Romney convierte la política fiscal y los recortes al gasto del Gobierno en una parte crucial de la campaña.
“Con su energía y su visión, Paul Ryan se convirtió en un líder intelectual del Partido Republicano”, dijo Romney, quien destacó que su compañero de fórmula electoral es consciente de los desafíos presupuestarios que enfrenta Estados Unidos, del nivel del déficit y del fuerte endeudamiento.
Por su parte, Paul Ryan también centró su discurso de presentación en la situación económica del país: “Un mayor desempleo, salarios reducidos y una deuda aplastante no deberían ser la nueva norma. Son el resultado de políticas equivocadas”.
Romney había recordado previamente que Ryan es católico y antiabortista.
La decisión se produce dos semanas antes de la Convención Republicana que tendrá lugar en Tampa, Florida, entre el 27 y el 30 de agosto, cuando Romney y Ryan serán nombrados oficialmente como candidatos para enfrentar a los demócratas en los comicios del 6 de noviembre.
PERFIL
De legislador a ideólogo de los republicanos
Paul Ryan, de 42 años, se ha convertido en el más visible líder en temas económicos del Partido Republicano en el Congreso, escalando esa posición en apenas 14 de años de gestión como legislador.
La huella de Ryan, quien fue electo para el Congreso a los 28 años de edad, y es autor de la contrapropuesta al presupuesto de gastos del presidente Barack Obama, está presente ahora en muchas de las ideas económicas impulsadas por los republicanos.
A partir de 2009, Ryan redobló sus esfuerzos, no sólo por presentarse como un conservador fiscal, sino por lograr que el Partido Republicano retomara en la práctica su filosofía de un Gobierno de menor tamaño, menos impuestos y menor gasto.
Colocando en las papeletas el nombre de Ryan, presidente del Comité de Presupuestos de la Cámara de Representantes, Romney convierte la política fiscal y los recortes al gasto del Gobierno en una parte crucial de la campaña.
“Con su energía y su visión, Paul Ryan se convirtió en un líder intelectual del Partido Republicano”, dijo Romney, quien destacó que su compañero de fórmula electoral es consciente de los desafíos presupuestarios que enfrenta Estados Unidos, del nivel del déficit y del fuerte endeudamiento.
Por su parte, Paul Ryan también centró su discurso de presentación en la situación económica del país: “Un mayor desempleo, salarios reducidos y una deuda aplastante no deberían ser la nueva norma. Son el resultado de políticas equivocadas”.
Romney había recordado previamente que Ryan es católico y antiabortista.
La decisión se produce dos semanas antes de la Convención Republicana que tendrá lugar en Tampa, Florida, entre el 27 y el 30 de agosto, cuando Romney y Ryan serán nombrados oficialmente como candidatos para enfrentar a los demócratas en los comicios del 6 de noviembre.
PERFIL
De legislador a ideólogo de los republicanos
Paul Ryan, de 42 años, se ha convertido en el más visible líder en temas económicos del Partido Republicano en el Congreso, escalando esa posición en apenas 14 de años de gestión como legislador.
La huella de Ryan, quien fue electo para el Congreso a los 28 años de edad, y es autor de la contrapropuesta al presupuesto de gastos del presidente Barack Obama, está presente ahora en muchas de las ideas económicas impulsadas por los republicanos.
A partir de 2009, Ryan redobló sus esfuerzos, no sólo por presentarse como un conservador fiscal, sino por lograr que el Partido Republicano retomara en la práctica su filosofía de un Gobierno de menor tamaño, menos impuestos y menor gasto.