Internacional
Matan a golpes a rebeldes sirios
En un contexto de hostilidad, el presidente Bachar El Assad aún no cumple con las reformas que prometió a los opositores
JERUSALÉN, ISRAEL (11/ABR/2011).- Nuevos ataques armados a manifestantes han vuelto a registrarse en Siria, el país que vive su cuarta semana de protestas contra el régimen del presidente sirio Bachar El Assad y su partido Baaz, al que le piden “libertad”. Grupos de hombres armados, vestidos de civiles y leales al régimen, han disparado contra los que salieron a la calle a protestar en la ciudad costera de Banias.
Al menos nueve personas, entre ellas un niño de 11 años, murieron y otras dos resultaron heridas por los supuestos disparos de las fuerzas de seguridad en dos localidades del Noroeste de Siria, según organizaciones opositoras.
El resto de las ciudades permanecieron en relativa calma, después del pasado viernes sangriento, en el que murieron 37 personas por los disparos de las fuerzas de seguridad, según el recuento de la organización de derechos humanos siria. La mayoría de las víctimas (30) se produjeron en la ciudad sureña de Deraa, epicentro de las protestas. El sábado, la ciudad permanecía rodeada por el Ejército, después de que las fuerzas de seguridad abrieran fuego contra los cortejos funerarios.
Las protestas en Siria se extendieron el viernes pasado a un gran número de ciudades, lo que supone un desafío sin precedentes para el presidente El Assad, que acumula 11 años en el poder y que ha prometido reformas a los manifestantes. Siria es una pieza clave en el rompecabezas de Oriente Próximo, donde mantiene alianzas con Irán y Hizbulá, la milicia-partido chiíta libanesa.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, pidió al presidente sirio que investigue las muertes de civiles y calificó de “inaceptable” el ataque a manifestantes pacíficos. Por su parte El Assad habló por primera vez desde que pronunciara un sonado discurso televisado en el que culpó de las protestas a una conspiración extranjera.
CLAVES
Delicado equilibrio
1 Cualquier espiral de inestabilidad en Siria tendría repercusiones estratégicas amplias, ya que el país se encuentra al centro del conflicto en Medio Oriente, manteniendo una alianza con Irán contra Israel y apoyando a los movimientos militantes Hizbulá y Hamas.
2 El sistema político en Siria es considerado uno de los más cerrados en el Medio Oriente, con limitaciones estrictas a la libertad de expresión, de asociación y de prensa.
3 La ley de emergencia siria otorga amplios poderes de arresto y detención a las fuerzas de seguridad.
4 El historial de derechos humanos del Gobierno de Damasco está calificado como “pobre” por organismos especializados como Amnistía Internacional, Freedom House y Human Rights Watch.
5 Oficialmente, Siria no es un Estado de un solo partido, pero el Artículo 8 de la Constitución siria establece que el partido gobernante, Baath, es el “partido líder en el Estado y la sociedad”, muy similar a la fórmula utilizada por el Partido Comunista en la ex Unión Soviética o en China.
Al menos nueve personas, entre ellas un niño de 11 años, murieron y otras dos resultaron heridas por los supuestos disparos de las fuerzas de seguridad en dos localidades del Noroeste de Siria, según organizaciones opositoras.
El resto de las ciudades permanecieron en relativa calma, después del pasado viernes sangriento, en el que murieron 37 personas por los disparos de las fuerzas de seguridad, según el recuento de la organización de derechos humanos siria. La mayoría de las víctimas (30) se produjeron en la ciudad sureña de Deraa, epicentro de las protestas. El sábado, la ciudad permanecía rodeada por el Ejército, después de que las fuerzas de seguridad abrieran fuego contra los cortejos funerarios.
Las protestas en Siria se extendieron el viernes pasado a un gran número de ciudades, lo que supone un desafío sin precedentes para el presidente El Assad, que acumula 11 años en el poder y que ha prometido reformas a los manifestantes. Siria es una pieza clave en el rompecabezas de Oriente Próximo, donde mantiene alianzas con Irán y Hizbulá, la milicia-partido chiíta libanesa.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, pidió al presidente sirio que investigue las muertes de civiles y calificó de “inaceptable” el ataque a manifestantes pacíficos. Por su parte El Assad habló por primera vez desde que pronunciara un sonado discurso televisado en el que culpó de las protestas a una conspiración extranjera.
CLAVES
Delicado equilibrio
1 Cualquier espiral de inestabilidad en Siria tendría repercusiones estratégicas amplias, ya que el país se encuentra al centro del conflicto en Medio Oriente, manteniendo una alianza con Irán contra Israel y apoyando a los movimientos militantes Hizbulá y Hamas.
2 El sistema político en Siria es considerado uno de los más cerrados en el Medio Oriente, con limitaciones estrictas a la libertad de expresión, de asociación y de prensa.
3 La ley de emergencia siria otorga amplios poderes de arresto y detención a las fuerzas de seguridad.
4 El historial de derechos humanos del Gobierno de Damasco está calificado como “pobre” por organismos especializados como Amnistía Internacional, Freedom House y Human Rights Watch.
5 Oficialmente, Siria no es un Estado de un solo partido, pero el Artículo 8 de la Constitución siria establece que el partido gobernante, Baath, es el “partido líder en el Estado y la sociedad”, muy similar a la fórmula utilizada por el Partido Comunista en la ex Unión Soviética o en China.