Internacional
Los 'camisas rojas' rechazan un acercamiento gubernamental
Los manifestantes demandan ahora que Vejjajiva y el viceprimer ministro Suthep Thaugsuban se entreguen a las autoridades
BANGKOK, TAILANDIA (11/MAY/2010).- Los
manifestantes antigubernamentales insistieron el martes en que continuarán su protesta iniciada hace dos meses hasta que los líderes del gobierno enfrenten cargos penales por una violenta represión de sus mítines, con lo que rechazaron un gesto gubernamental de concesión.
Los Camisas Rojas, quienes consideran que el gobierno subió al poder de manera ilegítima y demandan elecciones, accedieron el lunes el principio a un ofrecimiento del primer ministro Abhisit Vejjajiva de convocar a elecciones en noviembre, en lo que se consideró una salida de la crisis.
Sin embargo, ahora dijeron que seguirán su protesta, ocupando un distrito comercial importante de la capital, hasta que Abhisit y el viceprimer ministro Suthep Thaugsuban se entreguen a la policía para ser juzgados por usar una fuerza mortífera durante los choques de abril entre manifestantes y soldados.
Una respuesta rápida del gobierno de que ambos líderes estaban dispuestos a someterse a procesos judiciales adecuados alimentó esperanzas de que los Camisas Rojas pusieran fin a su protesta.
Suthep se reunió el martes por la mañana con investigadores penales en el Departamento de Investigación Especial, el equivalente tailandés al estadounidense FBI, para oír otra denuncia interpuesta contra él un día antes por un político que simpatiza con los opositores.
"Estoy dispuesto a ingresar en el procedimiento legal'', dijo Suthep a la prensa. "No estoy siguiendo las demandas de los manifestantes sino la ley''.
Sin embargo, los manifestantes _conocidos como Frente Unido para la Democracia Contra la Dictadura_ dijeron que el gesto no bastaba. Quieren que los líderes _en particular Suthep, que dirige la agencia de seguridad_ sean acusados de homicidio o cargos similares. No se han entablado cargos penales contra ninguno de ambos.
Los Camisas Rojas, quienes consideran que el gobierno subió al poder de manera ilegítima y demandan elecciones, accedieron el lunes el principio a un ofrecimiento del primer ministro Abhisit Vejjajiva de convocar a elecciones en noviembre, en lo que se consideró una salida de la crisis.
Sin embargo, ahora dijeron que seguirán su protesta, ocupando un distrito comercial importante de la capital, hasta que Abhisit y el viceprimer ministro Suthep Thaugsuban se entreguen a la policía para ser juzgados por usar una fuerza mortífera durante los choques de abril entre manifestantes y soldados.
Una respuesta rápida del gobierno de que ambos líderes estaban dispuestos a someterse a procesos judiciales adecuados alimentó esperanzas de que los Camisas Rojas pusieran fin a su protesta.
Suthep se reunió el martes por la mañana con investigadores penales en el Departamento de Investigación Especial, el equivalente tailandés al estadounidense FBI, para oír otra denuncia interpuesta contra él un día antes por un político que simpatiza con los opositores.
"Estoy dispuesto a ingresar en el procedimiento legal'', dijo Suthep a la prensa. "No estoy siguiendo las demandas de los manifestantes sino la ley''.
Sin embargo, los manifestantes _conocidos como Frente Unido para la Democracia Contra la Dictadura_ dijeron que el gesto no bastaba. Quieren que los líderes _en particular Suthep, que dirige la agencia de seguridad_ sean acusados de homicidio o cargos similares. No se han entablado cargos penales contra ninguno de ambos.