Internacional

Lamenta la ONU que Eritrea no se retire de la frontera con Yibuti

La ONU señaló que Eritrea, como miembro de Naciones Unidas, tiene la obligación de cumplir con la voluntad expresada por el Consejo de Seguridad en sus dos declaraciones sobre este asunto.

NACIONES UNIDAS.- El Consejo de Seguridad de la ONU lamentó hoy que Eritrea haya hecho caso omiso de los llamados a que retire sus tropas de suelo de Yibuti y acepte reducir la tensión entre los dos países vecinos.

Los 15 miembros del máximo órgano expresaron en una declaración su preocupación por la tensión entre los dos países que amenaza con desatar un nuevo conflicto en la región del Cuerno de África.

"El Consejo de Seguridad reitera su llamado a las partes, en particular Eritrea, que retiren sus fuerzas a sus posiciones anteriores", señala la declaración leída por el presidente de turno del órgano, el embajador adjunto de EU, Alejandro Wolff.

También encarga al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el envío de una misión a la zona para que esclarezca las circunstancias del conflicto.

Los miembros del máximo órgano acordaron hacer pública la declaración tras escuchar una intervención del primer ministro de Yibuti, Deleita Mohamed Deleita.

Deleita solicitó hoy al Consejo de Seguridad de la ONU su ayuda para poner fin a "las agresiones militares" llevadas a cabo en los últimos meses por Eritrea, que ocupa desde el pasado 12 de junio algunas zonas fronterizas pertenecientes a su pequeño vecino.

Deleita aseguró que tras los ataques sufridos en su frontera, como el registrado el pasado 10 de junio, su país "se ve abocado a una guerra fratricida que detestamos".

"Todas estas maniobras están claramente destinadas a desencadenar una guerra que nosotros queremos evitar", apuntó el primer ministro en su intervención.

Aseguró que las fuerzas armadas eritreas mantienen una presencia "masiva" en territorio de Yibuti que ocuparon después de que las tropas yibutienses se retiraron de la frontera para evitar nuevos combates.

"El Consejo no puede tomar a la ligera estas incursiones injustificadas en nuestro país de tropas eritreas a lo largo de nuestra frontera", apuntó.

Aseguró que son "un misterio los verdaderos objetivos" de Asmara, pero apuntó que la actitud de eritrea podría deberse a una acción indirecta contra su rival regional, Etiopía, para la que el puerto de Yibuti es su mayor puerta de acceso al comercio internacional.

Deleita indicó que su país ha tratado repetidamente de abrir un proceso de negociación con su vecino, sin que el Gobierno eritreo hasta el momento haya dado señales de querer dialogar.

Yibuti cuenta en esta crisis con el respaldo de Francia y Estados Unidos, que mantienen una presencia militar regular en la pequeña nación africana, que cuenta con uno de los principales puertos de la región.

En su turno en la reunión de hoy, Wolff mencionó la posibilidad de "tomar medidas" contra el Gobierno de Asmara si no retira sus tropas de la frontera y reduce la tensión.

Por su parte, el embajador francés ante la ONU, Jean Maurice Ripert, reiteró a la salida de la reunión el apoyo de su país a las autoridades de Yibuti y consideró "inaceptable" la presencia de soldados eritreos en su suelo.

Señaló que Eritrea, como miembro de Naciones Unidas, tiene la obligación de cumplir con la voluntad expresada por el Consejo de Seguridad en sus dos declaraciones sobre este asunto.

La declaración de hoy es la segunda que hace público el Consejo sobre esta crisis en las últimas dos semanas.

En la anterior también se instaba a que las dos partes retiraran sus fuerzas de la frontera y entablaran un proceso de diálogo para superar sus diferencias.

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